I.- Políticos de ideales, ayer

1.- Recientemente escribí y publiqué un artículo, en el cual destaqué las condiciones de entrega y sano desprendimiento en el accionar político y social de la joven generación de dominicanas y dominicanos que se iniciaron en los primeros años de las décadas de los años cincuenta y sesenta del pasado siglo.

 

2.- El historial de lucha de aquellas muchachas y muchachos está ahí, no se puede controvertir, porque los hechos son los hechos, y no se derriten. Están como testigos de piedra.

 

3.- Pero en el trabajo político, no bastan los elevados objetivos a que aspira una persona; se hace necesario que los ideales se mantengan incólume, sanos y ejecutados de manera adecuada.

 

4.- Aquellos bisoños de la política nacional dominicana, dominados por lo que creían el mejor bien para su patria, en su generalidad formaban parte de la pequeña burguesía. En lo ideológico arrastraban los vicios y debilidades de su ubicación social.

 

5.- Esa jovencita o jovencito, capaz de dar su vida por la causa justa de su pueblo, era sectario en el movimiento obrero, estudiantil, feminista, gremial, en sí, estaba encerrado en un absurdo individualismo que le separaba de la lucha de masas. Su actitud, propia del pequeño burgués, lo hacía creer que solo él y su organización podían hacer la revolución.

 

6.- Posiciones vanguardistas y otras taras llevadas al movimiento progresista por aquellos jóvenes, hicieron posible el agrietamiento de las que fueron, en un pasado reciente, las organizaciones con el mayor número de militantes consecuentes con la lucha por la liberación nacional.

 

7.- Errores políticos, tácticos y estratégicos, así como diferencias bizantinas, y la represión despiadada ejecutada por adversarios nativos y extranjeros, contribuyeron a minimizar, quitar incidencia a los partidos y movimientos democráticos, de los cuales eran militantes destacados aquellos jóvenes idealistas.

 

8.- Sin duda, el dogmatismo, la no creencia en el desarrollo de la batalla social colectiva, llevó, y ha llevado a los que han sido fieles y mejores combatientes por el progreso social dominicano, a no llegar nunca a ocupar un puesto electivo con su propio discurso.

 

9.- Esos dominicanos y dominicanas, que en los primeros años de la década del sesenta del siglo XX, estaban recién llegados a la política, no buscaban nada material para ellos. Solo aspiraban al bienestar, a la felicidad de su pueblo.

10.- La no vigencia en el escenario nacional de las que fueron las fuerzas políticas interesadas en el progreso social dominicano, ha permitido que los sectores más atrasados del país tengan el dominio del accionar político, del Estado y todas sus instituciones.

  1. Políticos de negocios, hoy

 

11.- Qué busca, a qué aspira ese, no importa la edad, que hoy está en la actividad política? Satisfacer sus aspiraciones, contentar sus deseos.

 

12.- Ahora, en su gran mayoría, las mujeres y los hombres, jóvenes y viejos, los de arriba y los de abajo, están en la politiquería para resolver problemas personales; el pueblo no cuenta para nada, es una nadería, un comino.

 

13.- Aquellos que están en el quehacer del negocio de la política, no son malos ni buenos. Pura y simplemente, en su generalidad, accionan partiendo de su interés personal y familiar, de amigos, amistades, conocidos y colaboradores.

 

14.- Que nadie se engañe. El pueblo, los pobres, los nadies, aquellos que son los más de dominicanas y dominicanos, no son queridos, amados, ni estimados por la mayoría de los que están en la politiquería. Los que aquí viven mal, solamente son pueblo en abstracto, y votos el día de las votaciones.

 

15.- Pobreza, hambre, miseria y necesidad, siempre acompañarán a los que en nuestro país creen en salir de la pobretería votando por los partidos que apoyan el modelo económico que predomina en nuestro país.

 

16.- Aquellos que en la República Dominicana, son pobres, lo seguirán siendo, a no ser que decidan zapatear, taconear y ya convencidos de su estado de miseria, convertirse en poder político, y desde el Estado construir su democracia, que debe ser totalmente diferente a la democracia de ahora, que les condena a la opresión.

 

Ideas finales

 

17.- Ayer, al pasar por el país la tormenta Franklin, los pobres, víctimas de la desigualdad que hace posible el modelo económico que impera aquí, vieron como las aguas de las cañadas aledañas a donde están ubicadas sus casuchas, arrastraban sus pocos féferes.

 

18.- El día ha de llegar cuando los que en el país comen a veces ejerzan su derecho a elegir a quienes son sus verdaderos representantes, esos que se identifican con las causas justas luchando contra la desigualdad.

 

19.- Lo ideal fuera que esos menesterosos, que las veces que llega un ciclón o una tormenta, dicen que solamente ven a los politiqueros cuando andan buscando votos, aprendan a valorar su decisión de votar y no favorezcan sufragando por los causantes de su pobreza.

 

20.- Hay una diferencia del cielo a la tierra, entre los que hacen política por ideales, como la generación de dominicanos y dominicanas de ayer, y los de ahora, que en su mayoría accionan políticamente por negocio.