En primer orden, los partidos políticos son los privilegiados del instrumento del sistema democrático y, como dice la canción, después de ti no hay nada. Es decir, ellos son los dueños de las candidaturas y de los cargos públicos.

Y en esto se da lo mismo que sucede con una persona de prestigio que se le importa que lo cataloguen de fábricas-en este caso- de candidatos, y resultan que el producto de esa  producción,  muchos de ellos resultan inescrupulosos, muchos de ellos corruptos, muchos de ellos oportunistas y trepadores. Y no digo que no hayan muchísimos de ellos muy buenos, pero, o no se ven, o lo disimulan o, en cambio nunca son los que ganan los puestos de elección popular, porque lo que el pueblo aprecia y es evidente, casi desde 1844, con excepción de la Trinitaria y otros buenos proyectos-que incluso se quedan en la tinta de los periódicos-, han sido grandes escándalos, trucos, maniobras y tramas políticas en detrimento de los mejores intereses del pueblo.

 

Y eso está mal. Es un referente que hace que la gente le haya ido cogiendo miedo o cuando no, les haya ido perdiendo el respeto o,  que, en ellos no se puede confiar.  Y cabe aquí una pregunta, ¿Pero es que los partidos políticos-principalmente del sistema, pero no escapan los de izquierda, con honrosas excepciones,  no saben que son las únicas vías por la cual se puede ascender, por la senda democrática y conquistar el privilegio de gozar de la dirección de una nación?. Y  que en efecto, si ellos están llenos de militantes sin principios, sin vocación de servicios, sin responsabilidad con la patria, sin propósitos y sin conexión con los mejores intereses con su pueblo, pues, el gobierno y el propio Estado es,  y sería un desorden o una jauría de lobos.

 

Hace poco, refiriendo una descripción de un político comprometido, digo, según mi criterio, acuñé la siguiente definición, que ahora repito. Político designa, político-poli=mucho, itico=tener una fuerte ambición y deseo de lograr algo grande, lo propio se le achaca la fuerza de dar calor a los otros, emociones fuertes, encanto y una envoltura de magnetismo.-no dije politiquero-, dije político-.(definición propia a partir de etimología tomado de http/www.significado.com›)Termina la cita.

 

Señores Partidos Políticos, ustedes los son todos, pero en la mayoría de personas, son vistos como nada. Y lo lamentable es que sin ellos, la santa democracia es un infierno o como quiera con ellos, la gente le está cogiendo miedo como el diablo a la cruz.

 

Y con esta paradoja, sólo con ellos, la democracia es democracia-¡que contraste este!, y eso está malo, que sea así que los partidos políticos no sepan los que son, y es peor,-si caigo en conjetura me perdonan-, es posible que los sepan y los ignoren para pescar en ríos revueltos  en la cosecha de descredito de la democracia. Y para que estemos claros-como dice mi amigo Momón Rosario el hijo histórico de Soto Rosario y Doña Belén-,en ciencia política, Jorge Mario García Laguardia, Editorial Hemisferio, 1977, en el capítulo titulado, Los Tipos de Dominación, pag. 253, refiere que se llama partidos a las formas de socialización que descansando en un reclutamiento (formalmente) libre, tienen como fin proporcionar poder a su dirigentes dentro de una asociación y otorgar por ese medio a sus miembros activos determinadas posibilidades ideadas o material, la realización de fines y objetivos (…)

 

Los clásicos, definían partidos políticos como el agrupamiento de varias personas que tenían interés común e ideológicos, que perseguían el poder para desde el este impulsar sus ideologías. Sin embargo, ahora en la ley de partidos, agrupaciones y movimientos, 33-18, se contentan con definirlo sin vincularlos a ideologías. Según el artículo 1 de la normativa referenciada,  son instituciones dotadas de personería jurídica e integradas por ciudadanos con propósitos y funciones de interés público que, de manera voluntaria y de conformidad con las disposiciones establecidas en la Constitución y las leyes, se organizan con el fin primordial de contribuir al fortalecimiento del régimen democrático y constitucional, acceder a cargos de elección popular e influir legítimamente en la dirección del Estado en sus diferentes instancias, expresando la voluntad ciudadana, para servir al interés nacional y propiciar el bienestar colectivo y el desarrollo integral de la sociedad.

 

En ese mismo tenor, según el artículo 2 de la citada ley, son aquellas asociaciones organizadas conforme a la Constitución y las leyes, y su alcance será de carácter nacional, es decir con presencia y representación en todo el territorio nacional; y aquí lo arreglo, son los únicos que tienen derecho a presentar candidaturas en todos los niveles de elección y en todas las demarcaciones incluyendo las del exterior. Como se ve, y es ahí que he querido llegar, las ideologías en las definiciones modernas se orienta a meras prácticas democráticas, entre ellas, presentar candidaturas, desarrollar el bienestar colectivo y el desarrollo integral de la sociedad. Pero entonces, desde la óptica de la práctica y el propio material humano que ya no está sujetado a criterios ideológicos, los ha convertidos en simple organizaciones de explotar la facultad que le da la ley y la propia constitución les obliga pero, obvian, no practicar la ética, el civismo y sobretodo, los fundamentos ideológicos.-repito-

 

Es decir, no se  establece su conexión con principios. Y aunque en otra parte de la ley, por ejemplo, fundamentalmente, en el artículo 10 que habla de los propósitos, y dice de su obligación de presentarlos al país, contribuir a la formación ciudadana-que en esto está la voluntad y predicar con el ejemplo-, también el artículo 11 de la misma normativa, que prescribe que estas entidades, contribuirán con la formación de los ciudadanos en materia de educación cívica, manejo de las funciones públicas y ética. Pero ahí mismo, el artículo 12 de la ley citada, establece, entre otros, y cito, la diversidad ideológica, el acatamiento a la voluntad de las mayorías, la equidad de género, la transparencia, el uso de medios democráticos para acceder a la dirección del Estado y el reconocimiento de la minorías. Y para ir colofonando, no podemos dejar de mencionar el artículo 24 de la normativa que los rige-ahí está la espina dorsal de este artículo, lo exhorto a ver sus13 numerales-, todo un conjunto de soporte de sus buenas practicas que se espera de ellos. Sin embargo, ya esta ley va a tener seis años y sin embargo, según la percepción, los partidos políticos poco han corregido sus viejas prácticas de asumir medalaganariamente lo que les plazca. Y es de ahí, que decimos que parecen que no saben los que son. Olvidan que ellos son-repito- el principal embrión del Estado. Si los partidos siguen cojos, el Estado jamás podrá caminar derecho y rumbo a lograr los beneficios colectivos de se han de desprender de un sano ejercicio de la política y sobretodo, que si los partidos políticos, obvian formar sus militantes en democracia, conciencia social, conducta y comportamiento éticos, jamás podremos tener candidatos, y por ende, funcionarios electivos y administrativos que se comporten se acuerdo a principios y valores, y sobretodo, como dicta el articulo  3 en lo atinente a que los partidos políticos han de estar integrados por ciudadanos con propósitos y funciones de interés público que, de manera voluntaria, se organizan para acceder a cargos de elección popular y garantizar la dirección del Estado… garantizando-perdón del pleonasmo-, además, el desarrollo integral de la sociedad. Y digo, cada quien da lo que tiene, si no tiene el fundamento moral, ético y cívico, jamás podrán darle al país lo que realmente deben darle. Y ojala que no sea lo que estoy pensando, que,  no saben los que son, o los saben y los ignoran. Es decir que no saben que son la espina dorsal y medular del Estado, la democracia y los garantes de dotar al país, de funcionarios serios , probos y gentes de profunda voluntad de servicios por el país. El que que ignora lo que es, no conoce su identidad-digo yo.