El “Día Mundial de la Salud Mental”, se celebró por primera vez, el 10 de Octubre del año 1992”, cuyo propósito era equiparar la Salud Mental con la Salud Física” (Declaración de la Federación Mundial de la Salud Mental, 1992).

Según el Manuel Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, “Salud Mental es el bienestar psicológico y emocional que experimenta una persona, lo que influye en la forma como ésta piensa, siente, actúa y reacciona cuando está estresada” (DSM-V, 2018)

En tanto que, para la Psicología Social, “Salud Mental es un estado de bienestar psico-afectivo que le permite a una persona, hacer frente a los momentos de estrés, desarrollar todas sus habilidades cognitivas, conformar una familia, trabajar, insertarse en la sociedad, producir y vivir con dignidad” (DSM-II, 1986).

Por su parte, las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicadas en el Enero del 2023 refieren que, “cada cuarenta (40) segundos, se suicida una persona a nivel mundial”; mientras que, la Federación Mundial para la Salud Mental indica que 800,000 mil personas se suicidan anualmente en todo el Mundo (Informes de la OMS-OPS, Diciembre del 2022). 

En tal sentido, los estudios de la OMS refieren que, los principales estresores que afectan la Salud Mental son, entre otros: (1) la inseguridad; (2) la desesperanza; (3) la violencia; (4) los problemas de salud física; (5) experiencias personales, familiares, escolares y laborales traumáticas; (6) actitudes irresponsables e imprudentes que asumimos los seres humanos; y, (7) el ritmo de vida que llevamos los seres humanos (DSM-IV y V).

Asimismo, los estudios referidos en el párrafo anterior indican que, a excepción de los problemas hereditarios, “los hábitos insanos que practicamos las personas, son estresores que generan estrés, trastorno de ansiedad, miedo, pánico, angustia, desesperanza, depresión, trastorno límite de personalidad, insomnio, trastornos alimenticios y, el suicidio” (DSM-V, 2018).

De su lado, los psicólogos y los psiquiatras sabemos que, los problemas económicos y de salud pos covid-19, incrementaron, entre otros, las riñas, los homicidios, los suicidios, el consumo de alcohol y drogas ilícitas, los hurtos o robos, la criminalidad, la violencia de género, la agresividad callejera, “los conflictos entre las parejas, los problemas inter-personales y sociales en nuestro país” (CODOPSI, Nov. 2022)

En tal sentido y según los datos del Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI), “los consultorios de los psicólogos y los psiquiatras resultan insuficientes, para atender las demandas de atención en salud mental en la RD” (CODOPSI, Febrero 2023).

No obstante, en nuestro país existe la Ley No.12-06 sobre Salud Mental, cuya implementación ha sido deficiente debido a que, “el Ministerio de Salud Pública y Asistencia (MSP), no ha nombrados los psicólogos y los psiquiatras que necesita la red de servicios en salud mental, pero tampoco ha asignado los recursos económicos requeridos para ofrecer y humanizar los servicios de salud mental que, están necesitando los dominicanos de escasos recursos económicos” (CODOPSI, Febrero del 2023).

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Presupuesto asignado a la Salud Mental en nuestro país, es el más bajo de América Latina y el Caribe, ya que el Ministerio de Salud Publica destina menos del 1% de su presupuesto general para atender los trastornos neuropsiquiátricos o de salud mental (Informe de la OPS,2023)

En tal sentido, el presupuesto dedicado para atender la salud mental en Costa Rica es de un 2.9%, en Honduras es de 1.6%, el de Guatemala es de 1.4%, el de la República Dominicana es de un 0.4%, el de Nicaragua es de 0.8%, el de El Salvador es de 1.1% y, el de Panamá es de un 2.9% (OPS, Abril del 2023).

Al valorar los datos referidos en el párrafo anterior sobre el por ciento dedicado a la Salud Mental en nuestro país, para atender los casos de salud mental, consideramos que, “los congresistas dominicanos, deberían incluir en la Ley de Presupuesto de Inversión y Gastos Públicos de la RD para el año 2024 un mayor presupuesto para atender, ofrecer y humanizar, los servicios de Salud Mental en todos los centros públicos de salud  a nivel nacional” (DTGM, 2023)

No obstante, para “cuidar nuestra higiene y salud mental”, los dominicanos debemos, entre otros: (a) No ingerir alcohol en exceso; (b) alimentarnos bien; (c) dormir un mínimo de siete horas y hacer ejercicios por lo menos tres días a la semana; (d) acudir al especialista en salud mental cuando sus cosas no estén marchando bien y, (e) tener la mente ocupada en algo productivo.

Además; (f) proyectar pensamientos positivos; (g) mantener buena comunicación con la pareja, con los familiares y con los amigos; (h) bailar y escuchar buena música; (i) asumir objetivos y metas alcanzables; (j) evitar consumir sustancias prohibidas; (k) alejarnos de las personas tóxicas; (l) integrarnos a un grupo social y asistir a la iglesia de nuestra preferencia; y, (j) ralentizar el ritmo de vida que llevamos.

Como hemos podido observar en el cuerpo de este artículo, cuidar la Salud Mental de los dominicanos, es una responsabilidad del Estado, el Gobierno Central y sus Instituciones. 

“El estado de tu vida no es más que un reflejo del estado de tu mente” (Wayne Dyer).