Esta semana celebramos 2 acontecimientos importantes: el 8 de marzo el día internacional de la mujer y el día 9 de marzo el día nacional del ministerio público. ¡Qué honor para mí poder escribir sobre estos dos importantes roles en mi condición de mujer y ex miembro del ministerio público!

 

El día internacional de la mujer conmemora cada 8 de marzo la lucha de las mujeres por su participación en la sociedad y su desarrollo íntegro como persona, en pie de igualdad con el hombre. La primera conmemoración se llevó a cabo en el año 1911, y desde entonces los países lo conmemoran, principalmente, para reivindicar la lucha por la igualdad efectiva de derechos para las mujeres en varios ámbitos.

 

Por su parte el día del ministerio público en la República Dominicana, se adoptó mediante sesión del Consejo Superior del Ministerio Público en el año 2021, en el cual declaró el 9 de marzo como Día del Ministerio Público en honor al patricio y quien fuera el primer fiscal ante el Tribunal de Apelación de Santo Domingo, Francisco del Rosario Sánchez.

 

Es innegable la superación que ha presentado la mujer a lo largo de los años: la lucha por la igualdad y su posicionamiento como emprendedora, inteligente, capaz, fuerte, valiente, guerrera, ama de casa, madre, esposa, hija, empresaria y pilar de la familia, la han caracterizado. A ti mujer valiosa te reconozco y te felicito por todas las batallas que día a día debes librar, y no obstante eso, te limpias tus lágrimas, levantas la cabeza y sales a la calle valientemente con la frente en alto y una cara sonriente, sin el mundo imaginarse ni la más mínima parte del dolor, sufrimiento y prueba que estás enfrentado. ¡Qué valentía, mujer!

 

Empecemos reconociendo nuestro valor, ese que tenemos por el simple hecho de ser un humano y la dicha de ser mujer. No importa qué tan rota o dolida estemos, cuántas pruebas estemos enfrentando, somos valiosas por nuestra naturaleza y no por el valor que nadie más nos pueda otorgar; como leí una vez en un libro, si te regalan 100 dólares sucios y estrujados, ¿lo tomarías? Pues claro que sí, porque su valor no está en su aspecto físico, sino en el monto que trae consigo ¡es lo mismo contigo mujer!

 

Qué lindo es cuando nos reconocemos como tal, nos apoyamos y nos respetamos, partiendo del conocimiento de que somos valiosas y no competencia, que luchamos día a día para ser mejores y salir adelante por nosotras, por nuestra familia, por nuestros hijos. Que a lo largo de los años hemos podido alcanzar el posicionamiento del que gozamos hoy día porque hemos luchado por ello, que somos mujeres líderes en nuestras comunidades y en nuestro seno familiar, logrando este posicionamiento, además, en nuestra vida profesional.

 

La mujer, en roles clave de liderazgo, ha demostrado ser competente para desarrollar las funciones propias demandantes del cargo, destacándose por la transparencia, compromiso y honestidad con la cual de manera natural se reconoce lo desempeñará.

 

En nuestro país podemos notar el posicionamiento de la mujer en espacios privados y públicos. Muchas empresas en el día de hoy son lideradas por mujeres, tenemos funcionarias públicas en roles importantes de liderazgo, nuestra vicepresidenta es una mujer, la procuradora también. Y siendo la semana de conmemoración a la mujer y al ministerio púbico ¿Cómo es percibida la mujer dentro del cuerpo del ministerio público, ente persecutor de la criminalidad en el Estado?

 

Algunos usuarios que tuve la oportunidad de entrevistar manifestaron que la mujer, en función de ministerio público, son menos corruptibles y más comprometidas a sus responsabilidades y asignaciones. Las distinguen como más organizadas, detallistas, minuciosas, empáticas, cuidadosas y objetivas, además de comprometidas con su trabajo; resaltan que la mujer fiscal se enfoca en resultados, se maneja con seguridad y busca capacitarse más.

 

En esa misma tesitura, ante pregunta externada a varias ministerio público mujer que ejercen dicho rol en la actualidad, valoraron la oportunidad que les brinda este rol de servir con honestidad a mejorar el sistema de justicia, a los usuarios que acuden a ella y a un país que tiene sed de justicia. Entre los desafíos que enfrentan, manifestaron que el mayor de todos es precisamente el ejercer este rol, ya que en ocasiones la sociedad ve en el fiscal una persona de poder, autoridad y fuerza, lo cual asocian más como un rol de hombres, pero que ya poco a poco a través del tiempo esta percepción ha ido disminuyendo.

 

A modo general, la mujer ha logrado destacarse en cualquier rol que desempeñe; su presencia en puestos importantes del día de hoy dejan entrever esta afirmación. Las estadísticas también lo demuestran: son más las mujeres que logran un título universitario, las que concursan para posiciones gerenciales, las que están incursionando en posiciones que anteriormente dominaba mayormente la presencia de hombres, como lo es ser miembro del ministerio público.

 

Hoy día, la mayoría de los departamentos que componen las distintas fiscalías del país son lideradas por mujeres, han alcanzado un nivel de liderazgo dentro de esa institución nunca antes visto, lo cual refleja su desarrollo, compromiso y crecimiento dentro de esta institución.

 

Ser mujer y fiscal conlleva muchos riesgos, y para esto hay que tener valentía. Ninguna de las entrevistadas mostró algún tipo de temor o inseguridad fundada al ejercer este rol; su compromiso para combatir y enfrentar la delincuencia ante los tribunales es real, o como las suelen tildar “mujeres con pantalones”, sobre todo en esta nueva composición de mando de la Procuraduría General de la República.

 

Al final, lo que más me gustó de lo resaltado por las fiscales con quienes hablé, fue el valorar el espacio que le ha brindado la fiscalía de conocer y coincidir con mujeres valiosas dentro de un equipo de trabajo en el cual todas luchan por el bienestar común.

 

¡Felicidades mujer fiscal! Gracias por salir a proteger la sociedad, por defender una víctima con agallas y por buscar que se condene al que comete un delito. Gracias por tu compromiso y tu loable trabajo; hoy más que nunca la sociedad apuesta a ti.

 

Sonia Hernández es abogada penalista, exprocuradora fiscal de la Provincia Santo Domingo. Tiene una maestría en Derechos Fundamentales por la Universidad Carlos III de Madrid y una especialidad en Derecho Procesal Penal por la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Actualmente es abogada en ejercicio y Directora del Fortalecimiento del Sistema Público de Justicia para Misión Internacional de Justicia, República Dominicana (IJM).