La Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP), también conocida como gripe o peste aviar, es una enfermedad viral aguda causada por los virus ARN tipo A perteneciente a la Familia Orthomyxovirus que afecta a las aves silvestres, de traspatio y comercial (OMSA, 2019).

 

En tal sentido, las aves migratorias acuáticas, principalmente los patos silvestres, entre otros, son el reservorio natural del virus; mientras que los mercados de aves vivas son fuentes de propagación de la infección. Según las investigaciones a las que hemos tenido acceso, el virus de IAAP diezma a la población de aves enfermas en un 100% en apena 48 horas (OIRSA, 2018).

 

Como se conoce, en nuestro país se presentó el primer caso de Influenza Aviar de baja patogenicidad en el año 2007 en gallos de pelea. Luego de un silencio epidemiológico de diez (10) años, apareció en octubre de 2017 el virus, afectando a las aves productoras de huevos de mesa en ese entonces (LAVACEN, 2018).

Posteriormente, en los años 2018 y 2019, se presentaron nuevos casos de Influenza Aviar de Baja Patogenicidad en aves de engorde, traspatio y reproductoras pesadas, lo que motivó al Ministerio de Agricultura de la RD, emitir la Resolución RES-MA-2019-31, la cual ordena la vacunación de todas las aves comerciales (MARD, 2019).

Dado que la IAAP está presente en los USA y, se han detectados casos esporádicos del virus en México, Cuba, Chile, Colombia y Bolivia, la Dirección General de Ganadería elaboró, en el mes de Enero del 2023, un Plan para vigilar activamente el virus y, controlar en un período no mayor de cuarenta y ocho (48) horas, el primer caso o brote que se detecte de IAAP en la RD (DIGEGA, Enero del 2023).

Según el referido Plan, cuando se sospeche del primer caso o brote de IAAP en nuestro país, la Dirección de Sanidad Animal de la Dirección General de Ganadería, procederá de la siguiente manera: (1) Activará la cuarentena precautoria en la zona o en la primera granja donde aparezcan aves silvestres, de traspatio o comercial enfermas o muertas.

Asimismo, (2) los veterinarios de la DIGEGA tomarán las muestras necesarias y las enviarán al Laboratorio Veterinario Central (LAVACEN), cuyos especialistas harán el análisis técnico-científico para determinar la presencia o no del virus de la IAAP; (3) los epidemiólogos de la DIGEGA dispondrán la vigilancia 24/7 en la zona o en la granja sospechosa hasta disponer de los resultados del LAVACEN que, confirmen o descarten la presencia del virus en la RD.

Además, (4) si se confirma el primer caso del virus de la IAAP, la Dirección de Sanidad Animal de la DIGEGA, aplicará los protocolos de lugar para controlar el caso o brote, en un plazo no mayor de cuarenta y ocho horas.

También, (5) los médicos veterinarios de la Dirección General de Ganadería procederán a eliminar todas las aves de la granja, estableciendo un cerco sanitario en la zona de cuarentena, controlando el acceso de personas y vehículos a la zona o graja donde se confirmó el primer caso del virus de IAAP.

En ese mismo orden, (6) los veterinarios y el personal de apoyo de la DIGEGA, procederán a limpiar y desinfectar la granja y los vehículos que entren y salgan de la zona o granja infectada;  (7) redoblarán la información y la educación sanitaria a la población en general, recomendándoles a las personas no tocar las aves enfermas o muertas y que les avisen a las autoridades de la DIGEGA el caso o los casos.

Por último, (8) la Dirección de Sanidad Animal de la DIGEGA, coordinará con el Ministerio de Agricultura, la Declaración de Emergencia Sanitaria Nacional para el movimiento de aves, según el Plan de Emergencia Sanitaria del Sector Agropecuario del Ministerio de Agricultura  de la RD, 2020-2030.

Dado que la IAAP ha provocado la muerte de millones de gallinas productoras de huevos y pollo de engorde en los USA, consideramos que el Gobierno Dominicano debe realizar las inversiones económicas necesarias para que, la DIGEGA vigile activamente las aves silvestres migratorias que se hospedan en los lagos, costas, pantanos y humedades en las zonas más frecuentadas por dichas aves.

Además, la DIGEGA y el MARD deben de proteger los planteles de las gallinas abuelas, las reproductoras pesadas y livianas que producen los huevos de mesa y los pollos de engorde que se producen y consumen anualmente en nuestro país.

Conviene también que la División de Capacitación y Comunicación de la DIGEGA diseñe y ponga en marcha una Campaña de Educación y Concientización dirigida a los productores avícolas, y a la población en general, sobre las medidas preventivas que se deben de tomar para detectar y controlar el primer caso o brote de IAAP que se presente en la RD (OIRSA, 2023). 

“Las inversiones preventivas son sumamente estratégicas, ya que las mismas evitan incertidumbres, caos y malestar colectivo, cuando se escasean alimentos básicos como es el caso de los huevos de mesa y la carne de pollo” (DTGM)