La descripción de partidos políticos y grupos de presión, en las acepciones que los tratadistas clásicos dan de una y otra cuestión. –Se puede decir daban-. Ambas refieren conjunto de personas que se unen para perseguir un fin común. La diferencia del primero con el segundo, es que su propósito esencial y deliberado es conquistar el poder (para…), mientras, el segundo, su propósito final, primario y esencial, es el de incidir en el poder, y lo hace para que el Estado coloque en primer plano sus demandas. Y es, comparativamente, como decían los marxistas al referirse a su conexión con la doctrina cristiana, que eran prácticamente las mismas, solo que lo único que los separaba era que los izquierdistas concebían los cambios sociales a través de las revoluciones, y los cristianos a través de las oraciones.

Y que se separaban hasta que sonaran los tableteos de la  insurrección o insurgencia.   Y no obstante que modernamente se hayan modificados sus designaciones, partidos políticos, como el actor  de intermediación de la sociedad y el Estado, o sea que ya no tienen nada que ver con la voluntad de ejecutar un plan de gobierno en base a su ideología (…), y grupo de presión, como sociedad  civil, mismo que abrazan una bandera de lucha de etiología patriota, desinteresada y bajo el slogan de que solo el pueblo salva el pueblo. Más o menos. Por lo tanto, no es una casualidad que en los programas sociales de los gobiernos, el grupo de presión, ahora sociedad civil, se levanta y a fuerza de reclamos, acciones de varias índoles, campaña mediática, ya que por lo regular son los que aceden a los medios, incluso, los grupos modernos, exhiben sus pancartas como si fueran obras de artes, con letreros hechos por pendolistas y en fin, pancartas de lujos.

Ahora bien, por lo general nunca se veía un luchador de ONGs, o un prominente dirigente de luchas reivindicativas, exigencias de pulcritud, transparencia o juicios a los corruptos, luego de que ganara el partido o candidato que sus discursos ¨independientes¨ hayan sido capturados por el gobierno para que les sirvieran de funcionarios.  Y créanme, que no es mala esa práctica. Lo que sí, es un desfase de la naturaleza misma de un grupo de presión.  Ahora bien, y era como decían los marxistas,-cuando yo era en mi juventud del MPD, cuando se coincide con el enemigo, lo que se impone es la revisión. Pero nada, de lo que se trata es que actualmente,-y quizás con esto infiero-, que se ven muchos nombres sonoros de actores sociales que enarbolaron consignas de pulcritud y eran celosos guardianes de la voluntad de la sociedad y tener voceros de sus sentimientos, y más, ser voces de los que no tenían voz. Ese siempre ha sido el paradigma de papel de los grupos de presión. Pero, de ahí a que cuando un gobierno se enquiste el poder, se prest a dar la sensación de que dieron el salto a buscar sus recompensas. Y lo peor, como dice el pueblo, perdimos un excelente vocero del pueblo y nos ganamos un posible pésimo funcionario.-al cambiar de rol, se da el dicho, una cosa es con guitarra y la otra es con violín.

Y sinceramente, esto le da una puñalada trapera al cuerpo social. Esto en la presunción o paradigma de que si antes caminaste raudo y valiente hacia la marcha de la esperanza verde, incluso armado de sombrillas que puyaron la indiferencia de gobiernos, o que haya sido un digno dominicano que de gran ejercicio de participación ciudadana, ipso facto se enseña el calzoncillo de que los grupos de presión han accionados como satélites en la órbita del poder. Y sinceramente, aunque no se crea, además que el pueblo olvida, lo que sí es, que nunca borra. Finalmente, ya que se trata de una reflexión, esta humilde entrega que ha sido inspirada en un juicio publicado en https://www.desdelafuente.net/una -sociedad- civil- que- gobierna-en-rd/. Esta nota, establece que hay integrantes de estos movimientos en puestos relevantes del gobierno, y entendí que implica un mensaje de preocupación. O de quedarse huérfanos cuando de empoderamiento social se trata, o que existe una amenaza de una gran mutación de roles. Todo lo cual, nos hizo compartirle una nota a quien nos mandó el link, en los términos-aunque un poco atrevido, pero preocupación al fin-, ¨Véanse lo que es un grupo de presión en ciencias políticas y sociología. ¨grupo de intereses del tejido social que asumen el rol de presionar a las elites gobernantes, ya no como enemigos-, sino  en base a su naturaleza, de forzar que sus reivindicaciones sean consideradas dentro de la agenda del gobierno en primer orden. Es decir, que no se engaveten.  Y continua mi nota, planteando, jamás estas acciones pueden convertirse en medio de permuta de favores políticos, de opinión o acciones de ONGs, que a la postre pudieron ser plomo de cañón para que un determinado partido o candidato político-bajo el esquema de denuncias, acciones y manipulaciones- propicie el acondicionamiento social para que se gane las elecciones, y que a cambio, se devuelvan gratitudes como enrolarlos en su gobierno.

Y dice la nota enviada, que existen muchos de estos líderes de esos grupos de presiones ocupando puestos de relevancias en la actual gestión-Y eso no es exclusivo de este gobierno-. Pero, lo posible reprochable es que las colaboraciones de estos grupos de presión,  enarbolen discursos puritanos y, como actores independientes que luchan por la patria, pero que  los 16 de agosto de cada cuatro años, los primeros decretos correspondan a un sinnúmero de gestores de sociales que al tener las ñoñas del poder, cuelgan sus polainas y sus espadas y jamás vuelven a decir esta boca es mía.-si no solo para defender su gobierno- Y eso está mal. Y resulta muy evidente que el puesto le cayó la boca. Y lo peor, van sembrando varias lecturas, y una es, no hay que ser militante o afiliado político, sólo debe ser sociedad civil, que como quiera te sale un decreto, y lo mejor, liberado del descrédito que los políticos le tienen a los propios políticos. Otro asunto, es que usted, viniendo de un grupo de presión, es independiente. Pero dependiente de una subordinación, que refiere, que la persona subordinada no puede hacer nada libremente, si no es con el consentimiento de su empleador. (Tomado del Código Laboral), otra ventaja de pasar de líder de grupo de presión a funcionario, es que se puede hacer el papel de la gatita de María Ramos, que tira la piedra y esconde la mano. Pero, sobre todo, un contraejemplo de referencia negativa. Y más, una gran distorsión de lo que debe ser un grupo de presión, ONG o tejido social, como realmente debe ser su función. Todo fuera de ahí, resulta una mala práctica social.