Matices y verdades

El Presidente Luis Abinader y sus circunstancias (I)

¿Cuáles son esas circunstancias?

Por Reynaldo Rincón Khoury

Introito                                                                      

Iniciamos a partir de este trabajo, nuestra primera colaboración en este prestigioso medio de comunicación el periódico digital Acento.com.do, que ya es una obligación acudir a este portal  para conectar con la más amplia variedad de opiniones que existen en el país.

José Ortega y Gasset autor del clásico La rebelión de las masas, enseñó que el hombre es él y su circunstancia. Esta reflexión, contenida en su obra Meditaciones del Quijote, se ha ido remontando a través de los tiempos, de tal manera que hasta el día de hoy tiene una vigencia total.

La circunstancia que se refiere, podemos tomarla como contexto y estímulo al mismo tiempo. Es el hombre que, partiendo de su identidad, de su especificidad, de una u otra manera está condicionado por los elementos externos que son individuales, pero también representa la colectividad. En tal sentido, la circunstancia de un modo u otro operarán sobre las acciones fundamentales de esa persona y, sobre todo, de aquel que dirige, porque nunca se está solo.

Ahora bien, específicamente articulando ese concepto orteguiano, con la realidad dominicana, podemos decir que para nuestro Presidente Luis Abinader Corona, como persona, como dirigente político y ahora como mandatario de la nación, todo su quehacer está condicionado, de una u otra forma por circunstancias. De las circunstancias no es posible desentenderse, porque, aunque no sean la substancia en sí misma, sí se constituyen en estímulos que condicionan el trabajo meta y las ejecutorias.

¿Cuáles son esas circunstancias en líneas generales? Sencillamente:  las heredadas de una práctica de gobierno dilatada, y que por su cercanía y naturaleza generan otras que hay que cargar con ellas y las que producen el ejercicio ordinario de gobierno que se concreta en gobernar día a día al país. Circunstancias que reúnen un comportamiento de gobernar que no puede ser olvidado por impulso de los nuevos acontecimientos que se enciman uno sobre otro y, sobre todo, por la irresponsabilidad que se manifiesta en un dejar pasar, y ya, y sembrar el olvido.

Al convertirse en gobernante, al ser elegido el Presidente de la República, Luis Abinader Corona, se encontró con una situación muy específica, muy especial y esos son los elementos circunstanciales:

El estado de crisis aguda sanitaria y económica con que se encontró y la forma como fue afectando toda la vida de la nación en su conjunto y de la ciudadanía en particular.

Todo lo anteriormente expresado, de un modo u otro contribuye e influye sobre su pensamiento y su ejecución. Además de esto hay que subrayar que estas circunstancias son flexibles, son variantes, van adaptándose, van mutando, adecuándose a un fluir temporalmente cuya naturaleza es la de producir sorpresas, de suscitar retos que exigen tratamientos de respuestas rápidas y concretas.

En esta serie de artículos que publicaremos, dentro de nuestras posibilidaades, nuestros conocimientos, experiencias como político y testigo de lo que ha acontecido directamente en los últimos años, vamos a tratar este tema específico: Luis Abinader y sus circunstancias.

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