Opinión

El papa Francisco, otra vez dio en el clavo

La desinformación y la contaminación informativa, tal como las analiza el papa Francisco, son instrumentos de lucha de la minoría nacional y del imperio, contra los marginados de la sociedad y los pueblos en brega.

Por Ramón Antonio (Negro) Veras

I.- El papa Francisco, en el momento oportuno

1.- Lo hemos dicho, y reiteramos. El papa Francisco llegó en el momento más adecuado para la Iglesia católica, porque ha demostrado que tiene su reloj histórico en hora, partiendo de su ubicación ideológica.

2.- Cuantas veces el sumo pontífice se refiere a un asunto de interés para la comunidad internacional, desde su óptica filosófica hace una reflexión de peso, digna de ser tomada en consideración.

3.- Hace unos días, la cabeza de la Iglesia católica, se refirió a los medios de comunicación, precisando: “La desinformación está a la orden del día. Si hoy tomamos los medios de comunicación, falta limpieza, falta honestidad, falta integridad. Se dice una cosa, pero se esconden muchas otras”.[i]

4.- No hay que hacer el mayor esfuerzo para comprobar la correcta y oportuna opinión del papa Francisco, respecto a los medios de comunicación y sus maldades.

5.- América Latina y el Caribe, son las regiones del globo terráqueo, más agredidas por aquellos medios de comunicación encargados de difundir mentiras enteras o a medias,

II.- El papa, medios de comunicación y desinformación

6.- Esa prensa que el santo Padre identifica como con “falta de honestidad y se presta a las calumnias’’ es la que se ha  encargado de mantener confundidas y desorientadas a las masas populares, en particular las de América Latina y el Caribe.

7.- Decencia y moderación han faltado a periódicos al servicio de los intereses monopolistas norteamericanos y contrarios al movimiento democrático caribeño y latinoamericano.

8.- La ausencia de conducta y moral social, han sido notorias en órganos informativos que tienen como objetivo accionar contra la honradez en la información. A ellos les ha faltado lealtad ante la verdad de los hechos, los cuales han distorsionado para inducir al engaño.

9.- El papa Francisco, al referirse a la calumnia en la prensa, ha mencionado lo que a diario estamos viendo, cuando se publican acusaciones falsas con la finalidad de lesionar a otros, y causarles los daños más diversos.

10.- En la medida que las sociedades humanas se deterioran ética y moralmente, el calumniador, el insidioso, tiene en órganos informativos a sus mejores aliados para imputar de manera cobarde e irrespetuosa.

11.- Sin reparo alguno, las expresiones, los calificativos más deshonrosos, se ponen a circular por vía de esa prensa que hace causa común con el ofensivo, oprobioso e infamante. El maldiciente, ese canalla, disfruta la insidia y la murmuración cuando las ve fijada en los medios de comunicación que se prestan al chismorreo.

12.- La prensa que el papa Francisco ubica como que se la pone fácil al levantador de falsos testimonios, es la que muy bien le sirve a quien hace de profesional de difamar, desacreditar, partiendo de falsedades, mentiras, falacias, rumores y otros ladridos.

III.- La valía de las palabras del papa

13.- Tiene mucho peso, resulta de gran valía, que el papa diga que la “desinformación está a la orden del día”, porque nuestros pueblos, cada segundo son objeto de comunicación condicionada, acomodada a los intereses de sus adversarios.

14.- Mantener despistados, totalmente desorientados a los oprimidos sistémicos, permite a sus opresores conservar sus irritantes privilegios, lo que logran fácilmente mediante la trampa informativa.

15.- Un pueblo confundido, permanece distraído, lo que le imposibilita saber real y efectivamente de qué lado están los defensores suyos, y de cuál los que les adversan. La falsa información no trae sano conocimiento de la realidad. No estar bien al corriente de lo que ocurre, convierte a los marginados de la sociedad a permanecer perdidos en su propio medio.

16.- Dar una información a medias es inducir a quien lee la noticia a quedar en el aire, confundido, con ideas mezcladas, con un concepto impreciso de la noticia servida. Lo que se lee por la mitad, no hay forma de entenderlo.

17.- Es una verdad de a puño, leer en algunos medios de comunicación, como dice el santo padre, “se dicen unas cosas, pero se esconden muchas otras”.

18.- En los últimos tiempos, es común leer en algunos medios de comunicación: “En Nicaragua declaran ilegal varias ONG”. Pero la información no explica la razón, el motivo legal de la eliminación de la organización que estaba actuando ilegalmente.

19.- A diario leemos en la prensa nacional, que en Cuba hay escasez de tal o cual producto alimenticio. Pero en ninguna parte se dice que Cuba está bloqueada hace más de 60 años, lo que le impide la adquisición de determinadas mercancías de importación, o los insumos para su elaboración en el país.

20.- Las mujeres y los hombres de bien, están en el deber de preocuparse para que los medios de comunicación estén bajo la dirección de personas con sentido de responsabilidad y honestidad, a los fines de que no sea burlado el derecho a la correcta información.

Ideas finales

 21.- La desinformación y la contaminación informativa, tal como las analiza el papa Francisco, son instrumentos de lucha de la minoría nacional y del imperio, contra los marginados de la sociedad y los pueblos en brega por la liberación nacional.

22.- Que se lea bien: a) falta de honestidad en los medios de comunicación; b) la desinformación a la orden del día; c) falta limpieza, falta honestidad, falta integridad; d) se dice una cosa, pero se esconden muchas otras. Cada una de estas palabras, salidas de la garganta del Papa, tiene el valor de una onza de oro. Amén.

[i] Europa Press, 12 de junio de 2022.

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