Desde el lanzamiento de ChatGPT, un robot de inteligencia artificial (IA) que interactúa con usuarios a través de un chatbox, el tema se ha vuelto viral alrededor del mundo. En efecto, el frenesí ha provocado diversas opiniones sobre el potencial, límites, riesgos, oportunidades, y ciertamente sobre las preguntas más fundamentales que la IA supone para la sociedad.

Desde el siglo pasado, futuristas y profetas tecnológicos anunciaban la llegada de un futuro en el que, por un lado, la humanidad podría alcanzar su pico civilizatorio de progreso sin precedentes, o por el otro, colapsar bajo el dominio absoluto de la tiranía.

Si bien con ChatGPT podría ser la primera vez que la gente común interactúa con la IA, los avances en ese campo han estado en proceso durante décadas. Sin embargo, la aparición de ChatGPT es diferente: su impacto en la cultura pop, los negocios y la industria tecnológica parece como si el futuro predicho finalmente hubiera llegado, desde ya cambiando la forma en que las organizaciones y las personas interactúan con las tecnologías digitales. Entonces, ¿cómo podemos nosotros en el sector del desarrollo internacional responder al uso masivo de la IA y sus implicaciones para el futuro?

En esta entrega, reflexiono sobre la IA llegando a ser cada vez más de dominio popular y proponemos algunas maneras en las que desde el desarrollo internacional puede aprovechar su potencial para avanzar en una agenda en la que todos y todas estén incluidos en los beneficios de la IA.

¿Qué es la IA y por qué importa?

Un concepto resumido de IA la describe como "máquinas que responden a la estimulación, consistente con respuestas tradicionales de los humanos, dada la capacidad humana de contemplación, raciocinio e intención".

Una observación importante es que la IA no es una tecnología única, sino una gama de tecnologías que avanzan a diferentes ritmos y niveles, desde la generación de contenido (ej., generadores de texto, video) hasta la robótica (ej., drones), el lenguaje inteligente y los procesadores de voz, cada uno con diferentes niveles de intervención humana y propósitos.

Si bien ninguna entidad domina exclusivamente la IA, un puñado de gigantes tecnológicos lideran esta carrera, lo que plantea inquietudes sobre la privacidad de los datos y consideraciones éticas sobre el alcance de la IA en la vida cotidiana de las personas.

Nuevas tecnologías, viejos problemas: puntos de divergencia entre IA y el desarrollo

Los avances más recientes en IA pueden darnos razones para estar cautelosamente optimistas sobre su potencial. Aun así, para nosotros en el sector del desarrollo, es importante recordar algunos de los viejos problemas que el mundo todavía enfrenta:

 

  • El futuro del trabajo y precariedad de los medios de vida: Una de las predicciones más sombrías sobre la IA es la automatización y su impacto en las dinámicas del mercado laboral. El temor es que millones de empleos puedan ser automatizados a una escala nunca vista. La informalidad y los medios de vida precarios, así como los bajos salarios, inseguridad laboral y brecha salarial de género aun limitan el desarrollo. ¿La IA profundizará estos problemas o ayudará a solucionarlos?

 

  • Exclusión digital: Datos de la UIT muestran que sólo el 66% de la población mundial tiene acceso a Internet. El resto, unos 2,700 millones, "todavía está off-line". Un informe del Banco Mundial afirma que "unos 850 millones de personas en todo el mundo no tienen una identificación oficial".

 

¿Cómo podrían los beneficios de la IA extenderse a aquellos que aún no forman parte de la economía digital? ¿Cómo puede el Sur Global pasar de consumidor a productor de tecnología de IA?

 

  • Desigualdad global en aumento: Aunque el mundo es hoy más rico y próspero, grandes partes de su población enfrentan problemas básicos de supervivencia. La ampliación de las brechas socioeconómicas amenaza la cohesión social y la estabilidad política. La ONU, en su Informe Social Mundial nos recuerda: "Los países donde la desigualdad ha crecido albergan a más de dos tercios (71 por ciento) de la población mundial".

 

  • Gobernanza, identidad y polarización: algunas investigaciones advierten que la IA puede desempeñar un rol importante en alimentar la polarización y la política identitaria, con algoritmos diseñados para difundir desinformación porque esto genera más interacciones en las redes. La radicalización ideológica va en aumento, lo que dificulta el compromiso político sobre cuestiones fundamentales de desarrollo.

 

Lo anterior puede ser suficiente para insistir en la necesidad de un compromiso global sobre un desarrollo de la IA centrado en el ser humano.

 

IA y desarrollo: una mirada desde PNUD RD

 

A través de la Estrategia Digital desde PNUD apoyamos a los países en la construcción de sociedades digitales inclusivas, éticas y sostenibles. Esto implica tomar en cuesta un enfoque holístico, que integre: las personas (capacidades, bienestar digital), la infraestructura física, el gobierno/ gobernanza en toda su estructura, las regulaciones que deben acompañar estos cambios, y el sector privado. Esta estrategia también mira el potencial de la inteligencia artificial e indica que el uso ético y responsable de la tecnología para el bien de la sociedad debe ser lo habitual.

 

Además, la Estrategia Global de Igualdad de Género del PNUD 2022-20225, establece que un mayor acceso de las mujeres a las tecnologías digitales, las finanzas digitales, el comercio electrónico, las cadenas de valor digitales y su utilización, son elementos centrales para eliminar la discriminación por razón de género, la segregación ocupacional en los mercados laborales, reducir el trabajo informal y precario, y aumentar las tasas de empleo de las mujeres. Por citar un dado, entre el 2017 y 2018, el 35% de mujeres, frente al 24% de hombres, reportaron no saber cómo usar un teléfono móvil inteligente en la región, y un 40% de mujeres frente a un 33% de los hombres reportaron no saber cómo utilizar internet. [Fuente]

 

Aunque la IA y el desarrollo humano tienen agendas separadas, hay puntos de convergencia en los que existe una gran oportunidad para el progreso social. Un informe de IDIA dice que "la IA demuestra un potencial significativo para resolver algunos de los problemas más apremiantes que enfrenta la sociedad". Por lo tanto, una tarea para las organizaciones de desarrollo es aprender a transitar por este nuevo terreno. He aquí el por qué:

  1. La IA puede proporcionar herramientas diseñadas para identificar de manera más precisa y eficiente los problemas de desarrollo que tratamos de abordar.

 

  1. La innovación ha estado permeando el ecosistema de desarrollo internacional en los últimos años, normalizando el espacio para un enfoque flexible y orientado a la experimentación para el diseño y la implementación de iniciativas donde todas las partes interesadas pueden participar de manera más significativa probando posibles soluciones. Las innovaciones de la IA pueden ser catalizadoras para el éxito de estas transformaciones estructurales que reduzcan las brechas de desigualdad existentes.

 

  1. Ampliar el alcance de las intervenciones: ya sea agricultura, salud o educación, mediante la incorporación de aplicaciones emergentes e innovadoras, la IA puede robustecer el impacto de las iniciativas, reduciendo las conjeturas, el trabajo manual y aumentando la productividad y la efectividad. Más importante aún, podemos hacer que la IA sea accesible para poblaciones que de otro modo no tendrían acceso a ella.

 

El trabajo del desarrollo sigue siendo relevante

 

Frente a estos avances, si queremos ir al ritmo del cambio social, ya no podemos trabajar el desarrollo como de costumbre. Como profesionales del área, podemos funcionar como agentes promotores de igualdad, identificando dónde surgen innovaciones y esforzándonos por hacerlas útiles para abordar los desafíos del desarrollo.

En PNUD/RD, hemos estado trabajando con iniciativas y aliados de IA y digitalización que muestran resultados prometedores. Por un lado, SARA es un asistente tipo chatbot basado en IA y aprendizaje de máquinas útil para mujeres que enfrentan violencia doméstica, un servicio que se está implementando junto con los ministerios de la mujer y del interior y policía. Esa iniciativa se alinea con la campaña global DigitALL del PNUD, un llamado a priorizar el uso de la innovación y las tecnologías digitales para la igualdad de género.

En el contexto del trabajo realizado en la plataforma "Rescate Ozama" en el río Ozama, The Ocean Clean Up, un aliado estratégico de PNUD en esta iniciativa, está desarrollando cámaras guiadas por inteligencia artificial que detectan automáticamente cuánto plástico flota por el río.

Como laboratorio del PNUD/RD, nos asociamos y cofinanciamos (a través de Digital X) eHospital, una iniciativa de telemedicina que desarrolló a PAMELA, una doctora virtual basada en IA capaz de evaluar y proporcionar orientaciones a los pacientes sobre qué hacer durante la pandemia de COVID. eHospital se amplió para proporcionar teleconsultas en una comunidad remota de RD. Del mismo modo, el Digital X mundial del PNUD agregó a su catálogo de soluciones innovadoras a la consola AIME, una plataforma de IA que utiliza datos para predecir brotes epidemiológicos. Es evidente que la IA puede ser un poderoso facilitador de soluciones que beneficien a los más vulnerables de la sociedad.

En resumen, la inteligencia artificial aprende cada día más de los humanos y, por tanto, puede aprender también a replicar nuestros sesgos, por eso, su desarrollo debe sostenerse en principios éticos, centrado en las personas en igualdad de condiciones, la transparencia y rendición de cuentas, así como seguridad y privacidad, con el objetivo de aprovechar al máximo su potencial para el desarrollo sostenible, sin dejar a nadie atrás.

Los algoritmos de IA no son buenos o malos en sí mismos; no tienen sentimientos, ni empatía por los pobres y los vulnerables. Pero nosotros sí. El desarrollo sigue siendo relevante porque nuestro trabajo es un esfuerzo entre humanos, personas ayudando a otras personas para mejorar la sociedad. Y dado que los humanos somos los que creamos tecnología, es nuestro trabajo garantizar que cualquier tecnología desarrollada mejore la condición humana.