1.

“Misión china envía nuevas imágenes de Marte”.

¿Qué distancia recorres para captar una fotografía, una imagen?

¿Cuánto tienes que caminar para ver? Caminar para ver algo nuevo – antiguamente sólo los nómadas veían nuevos paisajes. Ahora, todo ha cambiado.

Quizá la pereza más perezosa que la tecnología ha instaurado: sentado recibo las imágenes del fondo del fondo del mundo. O de Marte.

Recibimos imágenes como paquetes: llaman constantemente a la puerta. No necesitamos caminar para ver lo nuevo, basta esperar.

2.

¿Qué está más lejos: lo que está más distante en el espacio o lo que está más distante en el tiempo?

Traen imágenes de Marte, pero un historiador a mi lado sólo quería lo imposible: una foto del siglo XIV.

De hecho, hoy nadie puede tomarle una nueva foto al siglo XX. El Siglo XX ya no está disponible para ser fotografiado.

El siglo XX está más lejos que Marte.

El espacio, pues, nunca ha sido un problema del humano: cualquier espacio, demasiado caliente o frío, demasiado alto o bajo, demasiado cerca o demasiado lejos, acabará siendo dominado como un caballo que de salvaje pasa a manso y servil caballo doméstico.

Sí, el espacio es un siervo dócil.

Casi, claro.

3.

Siglo XXI, la ciencia, a toda velocidad, en dos direcciones: ¡hacia Marte! ¡Hacia el cuerpo!

ADN y Marte.

4.

Quiero ir al fondo (en el espacio): Marte.

Quiero ir al fondo (en el tiempo): inmortalidad.

El espacio nunca ha sido un gran problema para los humanos, el tiempo sí.

5.

“Tres desaparecidos y mil casas destruidas en un incendio en Estados Unidos.”

Las casas como seres humanos sin piernas: piden ayuda.

Tanto fuego para tanta cosa sin posibilidad de huida.

6.

Los vivos enseñan, pero los muertos también (y no necesariamente mediante los libros clásicos).

Científicos han descubierto esta semana “una parte del cuerpo nunca antes descrita: una capa profunda de músculo, en el masetero, que eleva el maxilar inferior y es fundamental en la masticación.”

La metodología del descubrimiento fue la siguiente: se disecaron partes de humanos “preservados en formaldehído; se realizaron tomografías a 16 cadáveres recientes y se analizó una resonancia magnética de un individuo vivo.”

No es competición, pero ¿quién da más informaciones a la ciencia – los vivos o los muertos?

La muerte y los muertos como profesores discretos.

7.

“Zapatos: ¡Rebajas!”

Cuidado con los zapatos que utilizas en el nuevo año.

Los zapatos no son objetos tan disponibles y tan pasivos como piensas.

Como un elefante que se dirige al lugar de los familiares muertos para también morir allí: cada par de zapatos quiere ir a un sitio, a un punto concreto del mundo.

Cuando te pierdas verás que estás en el sitio al que te han llevado los zapatos. Tú estás perdido, pero los zapatos han encontrado.

Los zapatos tienen una intención; una voluntad; un sitio hacia donde quieren ir mientras son aptos.

Por eso, cuidado con los zapatos que utilizas en el nuevo año.

8.

“Militares en día libre salvan a mujer en Sines.”

Una mujer de 62 años estaba encima de las rocas, amenazaba el suicidio.

La muerte a veces dice un nombre al azar como quien juega un maligno juego de suerte.

El mar allí abajo llamaba a la muerte y la mujer escuchaba el sonido que a veces viene y convence a quien no tiene otro sonido con volumen más alto y potente.

Populares y militares llegaron, sin hacer ruido con los pies, y de forma lenta, lograron colocar la mano firme encima de la mano que decía no tener nada importante que sujetar.

La mujer fue salvada; tenía hipotermia, pero el frío es más caliente que la muerte.

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Traducción de Leonor López de Carrión

Originalmente publicado no Jornal Expresso