Por Pedro Taveras y María Paulino

El Grupo Acción Ecológica (GAE), con el apoyo del Servicio Forestal de Estados Unidos y Birds Caribbean, llevó a cabo el conteo navideño de aves, conocido por su nombre en inglés de “Christmas Bird Count”,  durante el cual  se observaron 2,288 aves de  especies residentes, migratorias, introducidas y endémicas de República Dominicana, en los parques nacionales Humedales del Ozama  y El Morro de Montecristi.

En los conteos navideños, realizados los días 18 y 21 de diciembre 2021, participaron 34 voluntarios, entre los que se encontraban las instituciones ambientalistas Agrofrontera, Soraya tours y Grupo Ecológico de Montecristi; y los fotógrafos de la naturaleza Juan Guzmán y Fritz Pichardo.

Observadores de aves en Montecristi.

Los participantes siguieron la metodología establecida por la Sociedad Audubon, fundada por el ornitólogo  Frank Chapman luego de iniciar el conteo de aves hace 121 años; consiste en establecer circuitos de 15 millas aproximadas, en los que los voluntarios cuentan las aves conducidos por personas con instrucción y conocimientos sobre las mismas, sin importar el zona donde estén, siempre que sea dentro del circuito o lugar establecido y en horas determinadas  por el equipo técnico responsable.

Cuchareta

Con la idea contar en vez de matar Chapman motivó a un grupo de personas  que salían a cazar aves todos los diciembre a contarlas en vez de dispararles, de ahí nace la tradición del conteo navideño de aves que se realiza en casi todos los países de América del 14 de diciembre hasta el 5 de enero, fecha que escogieron  porque eran los días que se cazaban más aves.

Aunque el Grupo Acción Ecológica (GAE) había participado en otros conteos navideños, según María Paulino, líder del grupo, quien manifestó en el recibimiento a los participantes que, como agrupación, era la primera vez que participa con sus propios circuitos en los Parques Nacionales Humedales del Ozama, en las provincias Monte Plata y Santo Domingo; y en El Morro de Montecristi.

Laguna Manatí, un espacio para la observación de aves en el Parque Nacional Hyumedales del Ozama

El grupo motivó al conteo de aves a personas de todas las edades, siguiendo la metodología de conteo trazada por la Sociedad Audobun, con la particularidad que los participantes   contaron durante  alrededor de 6 horas y no 24, como generalmente se realizan  los monitoreos ornitológicos.

Resultados Conteo de aves en Humedales del Ozama

En el Parque Nacional Humedales del Ozama participaron unas 19 personas   desde las 10:00 am hasta la 1:00 pm, en la zona Laguna Manatí, uno de los cuerpos de agua más impresionante del área protegida por su isla. Este parque se encuentra entre las provincias Santo Domingo y Monte Plata, ocupando un área aproximada de 47.42 kilómetros cuadrados; con unos 1,406 milímetros de lluvia promedio anual, es una zona de vida de bosque húmedo Subtropical (bh-S);  predominan diferentes especies de gramíneas, arbustos y bosque de galería o ribereño y un rico ecosistema lagunar. El área constituye un maravilloso centro para el turismo ornitológico, ya que se pueden avistar avecitas que para visitarnos tuvieron que volar 3,000 kilómetros.

Durante la actividad en Humedales del Ozama, se observaron  52 especies y 368 individuos en total; de los cuales  fueron  4 endémicas y 64 individuos: 35  ciguas palmeras (Dulus dominicus) y 20 carpinteros (Melanerpes striatus);   68 individuos de 12 migratorias,  de los más comunes fueron: Cigüita Parula (Setophaga americana) con 13 y 12 Cigüita tigrina (Setophaga tigrina);     195 individuos de 31 residentes, entre las más abundantes estuvieron: la Gallareta Pico Rojo (Gallinula galeata) con 30 individuos  y la Garza ganadera (Bubulcus ibis) con 20; y, por último, entre las especies introducidas se contaron unos 40 individuos, de los cuales los más abundantes fueron la Paloma Común (Columba livia) con 20 y la Cigüita pechijabao (Lonchura punctulata) 10 individuos.

Resultados Conteo de aves en Montecristi

En el Parque Nacional El Morro de Montecristi, localizado en el municipio de San Fernando de Montecristi, participaron 15 personas y el proceso inició desde  las 7:00 de la mañana hasta la 12:00 del mediodía, se partió  de la playa Juan Bolaños (zona de amortiguamiento) hacia las salineras y luego se recorrió la zona núcleo del parque.

Este parque posee la montaña de El Morro con 239 metros sobre el nivel del mar, conocido también como el  “Monte de Cristo” como lo bautizó el almirante Cristóbal Colón en su primer viaje cuando pasó frente a él un 4 de enero de 1493 y,  al ver aquella impresionante montaña, recordó el monte donde fue crucificado Jesús, el nazareno; tiene unos 19.3 kilómetro cuadrados, con temperatura sobre los 26 grados Celsius promedio.  Es una zona de vida de Bosque Seco subtropical (bs-S), de vegetación arbustiva y gramíneas propias de dicha zona de vida, así como numerosos ecosistemas costeros marinos de manglares, caños, y charchas salineras en su zona de amortiguamiento, las cuales reciben especies  migratorias que llegan a la isla La Hispaniola, también propicia para el turismo ornitológico, porque ¿quién no se sorprendería cuando te señalen algunos playeritos y te digan que vinieron de Canadá o Alaska?.

Las especies observadas, en el Parque Nacional El Morro, fueron 72 y 1,924 individuos en total, de las cuales 5 tienen el estatus de  endémicas, con 195 Individuos: 179 individuos de cigua palmeras (Dulus dominicus) y 7 carpinteros (Melanerpes striatus); de las 22 migratorias se observaron 411 aves: 176 fueron Playerito menudo (Calidris minutilla)   y 66 Pata amarilla menor (Tringa melanoleuca); de las  41 residentes se observaron 1,195 individuos, de los cuales los más abundantes fueron de la Golondrina de cueva (Petrochelidon fulva) con 600 y 170 Viudas (Himantopus mexicanus); y por último, las 4 especies introducidas, de las que se contaron unos 123 individuos, de los cuales los más abundantes fueron el Madan saga (Ploceus cucullatus) con 46 individuos y la Paloma Común (Columba livia) con 44 individuos..

Para el GAE la especie que más llamó la atención en este conteo fue el Pato turco (Aythya affinis) que en inglés se conoce con el nombre (Lesser Scaup), avistado por primera vez en Humedales del Ozama por parte del GAE.

Se observaron la Golondrina de cueva (Petrochelidon fulva), la cigua palmera (Dulus dominicus) y los playeritoss, siendo estos últimos de los más abundantes con relación a otras especies; especialmente llamó la atención los playeritos “Virapiedras” (Arenaria interpre) una especie que había declinado su población”, según los reportes del GAE.

Se  destacó  la presencia de tres Caracoleros (Haematopus palliatus) en Montecristi, una especie emblemática restringida a pocas zonas y Montecristi es una de ellas, además de las provincias Samaná y Azua, donde el GAE ha avistado uno  o dos individuos.

Las cucharetas (Platalea ajaja) y los pollos del manglar (Rallus crepitans) también fueron especies emblemáticas, con numerosos individuos observados, según consta en los reportes de los voluntarios en el primer conteo de aves navideñas realizado por el GAE en los circuitos antes señalados.

El Grupo de Acción Ecológica (GAE) está evaluando otros sitios para someterlos a la consideración de la Sociedad Audobun, que es la institución que dirige todo este proceso a nivel internacional, en el cual participan decenas de miles de voluntarios quienes reportan millones de individuos de aves de diversas especies cada año.

El GAE considera esta actividad de gran utilidad para los científicos reunidos en la National Audubon Society y en Audubon Christmas Bird Count, para conocer más sobre las estructuras y las poblaciones de aves a nivel de los circuitos y tomar las decisiones pertinentes para su conservación de manera global.