El pasado 31 de octubre de 2023, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) en su reunión de política monetaria decidió reducir su tasa de interés de política monetaria en 25 puntos base, pasando de 7.50% a 7.25% anual. De igual manera, la tasa de facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) se redujo de 8.00 % a 7.75 % anual y la tasa de depósitos remunerados (Overnight) disminuyó de 6.25 % a 6.00 % anual.

Esta flexibilización en la política monetaria por parte del Banco Central se debe a dos factores fundamentales: a) El comportamiento de la inflación en la economía dominicana ha sido satisfactorio. La inflación del mes pasado, que fue del 4.41%, se encuentra dentro del rango meta establecido por el Banco Central. b) El Banco Central está tratando de dinamizar la economía. Complementando la provisión de liquidez a través de la liberación del encaje legal y de la Facilidad de Liquidez Rápida (FLR), que se adoptaron en mayo y han provisto al sistema financiero de más de RD$150,000 millones para facilitar el crédito a los sectores productivos y el consumo. Esto ocurre ante la ausencia de una política fiscal expansiva por parte del Gobierno central, ya que el gasto de capital representó solo un 1.5% del PIB hasta agosto de 2023.

Con esta política monetaria, el Banco Central ha vuelto a los principios de la política monetaria keynesiana para mitigar los efectos adversos de las posibles crisis económicas. Por ejemplo, (Keynes 1936), empleó la teoría cuantitativa en su análisis de políticas. Argumenta que:

  1. La inflación se debe a un exceso de oferta de dinero.
  2. Este exceso monetario podría ser el resultado de caídas en la demanda de dinero, así como de aumentos en la oferta monetaria.
  3. El Banco Central tiene el poder de prevenir esto y contrarrestar lo anterior.
  4. Debería emplear ese poder para estabilizar los precios.

Para lograr la estabilidad de precios, recomendó medidas contracíclicas, como cambios deliberados en la oferta monetaria para contrarrestar el impacto procíclico de los cambios en la demanda de dinero en los precios. Además, creía que la demanda de dinero real fluctuaba con la confianza empresarial, cayendo durante los auges y aumentando durante las crisis, lo que amplificaba los movimientos cíclicos de los precios. Según Keynes, la característica del 'ciclo crediticio' consiste en una tendencia de [los saldos de efectivo reales] a disminuir durante el auge y aumentar durante la depresión.

Keynes rechazó el argumento monetarista a favor de reglas en lugar de discreción en la conducción de la política monetaria, aunque nunca dejó de expresar la queja moderna de los monetaristas de que los movimientos monetarios discrecionales a menudo tienden a ser procíclicos en lugar de contracíclicos. En otras palabras, se quejó de que las autoridades monetarias habían realizado expansiones monetarias en los auges cuando la demanda de dinero estaba cayendo y contracciones monetarias en las recesiones cuando la demanda de dinero estaba aumentando, agravando así la inflación en lugar de mitigarla, así como la deflación. A pesar de estos errores de política monetaria llevados a cabo por el Gobierno británico, Keynes siguió siendo un firme defensor de la intervención monetaria discrecional en la búsqueda de estabilidad de precios.

Repasando la teoría monetaria keynesiana, podemos ver cómo el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) está adoptando una política monetaria tipo paloma en respuesta a los desafíos recesivos que enfrenta la economía global y su impacto en la economía dominicana. En ese sentido, el Banco Central está comprometido con retornar a la economía dominicana al sendero del crecimiento potencial, que es del 5% anual en términos reales para el próximo año, siempre monitoreando la amenaza inflacionaria. Las autoridades monetarias están contribuyendo al bienestar de la nación con la adopción de una política económica dual que es esencial para la estabilidad macroeconómica: combinar el crecimiento económico con la estabilidad de precios. Esto es particularmente relevante dado que se espera que la política fiscal del Gobierno siga siendo restrictiva para el próximo año, con un gasto de capital que solo alcanzaría el 2.1% del PIB, su nivel más bajo en más de 40 años. Por lo tanto, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que, en ausencia de una política fiscal expansiva, las autoridades están tomando medidas necesarias para el bienestar de la sociedad.

Referencia:

Keynes, J. (1936) 2007. The General Theory of Employment, Interest, and Money. New York: Palgrave Macmillan.