La posición sobre Atención Primaria de Salud (APS) de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR), denota hasta donde ha calado la demanda nacional por la implantación del primer nivel de atención basado en la estrategia de APS. La Fundación Seguridad Social para todos (FSSPT) saluda esta publicación.

A pesar de aportar formalmente el 70% del financiamiento del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), tradicionalmente los empleadores han mantenido un bajo perfil en la defensa abierta de los derechos e intereses de sus propios trabajadores. Esperamos que AMCHAMDR y COPARDOM logren un mayor compromiso empresarial.

Pero cada vez más sectores, incluyendo al empresariado, están más conscientes del creciente desequilibrio del SFS debido a que, dos décadas después, todavía no se ha establecido el Plan Básico de Salud (PBS), ni el primer nivel de atención (PNA), ni mucho menos la atención primaria de salud (APS).

Estos inexplicables retrasos en la aplicación de la Ley 87-01 generan situaciones socialmente inexplicables: un creciente gasto familiar de bolsillo y una elevada tasa de mortalidad materna, infantil y por accidentes de tránsito, a pesar de haber alcanzado el 98% de afiliación en salud.

Nuestra Fundación ha visitado y mantiene contactos con cinco grupos de proveedores privados que prestan servicios de P y P (promoción y prevención) sin copagos en consultas ambulatorias. Hemos observado una gran aceptación de los afiliados por su bajo costo, alta capacidad resolutiva y atención personalizada recibida. Sus ejecutivos muestran su disposición a avanzar hacia una APS integral.

Todavía estamos muy lejos de cumplir el compromiso contraído

La República Dominicana avaló la estrategia 30-30-30 de la OPS/OMS con la finalidad de asegurar la cobertura universal al 2030. Para ello, los países se comprometieron a ir destinando recursos públicos hasta lograr el 6% del PIB, especializando un 30% para el primer nivel de atención.

Pero, muy a pesar del compromiso y de los esfuerzos de la mayoría de las autoridades, “nuestro país está muy lejos de esa meta, destinando sólo un 2.7% del PIB al gasto público en salud, en contraste con el promedio de la región que es el 4.4%”. Es lamentable ya que la estrategia de atención primaria en salud constituye la base para elevar la calidad de vida y los indicadores de salud. Así ha quedado evidenciado:

  1. Los países que basan la prestación de servicios de salud a través del enfoque de atención primaria tienden a producir mejores resultados de salud, logrando poblaciones más saludables y donde se reduce la carga financiera de las discapacidades;
  2. Los sistemas de salud con mejor desempeño en la región de América Latina y el Caribe son, justamente, los que han logrado fortalecer el primer nivel de atención a fin de que resuelva la mayor parte de los problemas de salud de su población; y
  3. La existencia de estudios empíricos que demuestran que los sistemas basados en una APS de calidad están asociados con tasas más bajas de mortalidad prematura y con una mejor salud en general.

Nuestra Fundación exhorta a las autoridades, a los trabajadores y empleadores, a las organizaciones sociales, así como a la opinión pública nacional a redoblar los esfuerzos para establecer el PNA y la APS a partir del inicio del nuevo periodo gubernamental en agosto próximo.