El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este miércoles el apoyo también de Brasil a la denuncia internacional de Sudáfrica contra Israel por genocidio, que será analizada a partir del jueves por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya.

Israel, que califica la petición como "atroz y absurda", será escuchada el viernes en un proceso en que Sudáfrica ya cuenta con varios apoyos, como los de Jordania, Turquía, Bolivia o la Organización para la Cooperación Islámica, pero también el rechazo de otros, como Guatemala o Estados Unidos.

"A la luz de las flagrantes violaciones al derecho internacional humanitario, el presidente manifestó su apoyo a la iniciativa de Sudáfrica de pedirle a la Corte Internacional de Justicia que le ordene a Israel cesar inmediatamente todos los actos y las medidas que puedan constituir genocidio o crímenes relacionados en los términos de la Convención para la Prevención y la Represión del Crimen de Genocidio", informó la Cancillería brasileña en un comunicado.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.EFE/André Borges /ARCHIVO

El anuncio fue hecho tras el encuentro que el líder brasileño tuvo este miércoles con el embajador de Palestina en Brasilia, Ibrahim Alzeben, con quien conversó sobre la situación de los palestinos en la Franja de Gaza y en Cisjordania, a los tres meses del inicio del actual conflicto con Israel.

La CIJ escuchará este jueves los argumentos de Sudáfrica para respaldar su petición de medidas cautelares contra Israel, a quien acusa de violar la Convención contra el Genocidio con los bombardeos en curso contra civiles palestinos en la Franja de Gaza, ante la necesidad de "proteger los derechos del pueblo palestino contra daños mayores, graves e irreparables".

De acuerdo con la nota de la cancillería, Brasil sigue defendiendo una solución negociada al conflicto que establezca como principio la existencia de "dos Estados, con un Estado palestino económicamente viable conviviendo con Israel en paz y seguridad, y dentro de las fronteras mutuamente acordadas e internacionalmente reconocidas".

El Ministerio de Relaciones Exteriores agregó que Lula aprovechó su reunión con el embajador palestino para recordar la condena de Brasil a los ataques terroristas contra Israel del brazo militar del grupo Hamás el 7 de octubre.

Pero igualmente "reiteró que tales actos no justifican el uso indiscriminado recurrente y desproporcionado de la fuerzas por parte de Israel contra civiles" en Palestina.

Según el comunicado, el 70 % de los 23.000 muertos en el conflicto son mujeres y niños; hay 7.000 desaparecidos; el 80 % de la población fue obligada a desplazarse y los sistemas de salud y de abastecimiento de agua, energía y alimentos colapsaron.

Para Brasil, esos datos caracterizan una "sanción colectiva" contra los palestinos y no contra Hamás.

Pastor palestino denuncia "silencio" de iglesias occidentales sobre el genocidio 

Desde el comienzo de la guerra entre Israel y Hamás, el pastor luterano palestino Munther Isaac, de Belén, en Cisjordania ocupada, predica sin cesar un alto el fuego en Gaza y denuncia "el silencio" de las iglesias occidentales sobre el conflicto."Gaza es la brújula moral del mundo", clama. El video del sermón en inglés del 24 de diciembre de este predicador fue compartido decenas de miles de veces en Instagram y en X.En él denuncia "un genocidio en curso" en Gaza.

Israel, apoyado por Estados Unidos, rechaza enérgicamente esa acusación, y afirma, en palabras del primer ministro Benjamin Netanyahu, que el ejército libra una guerra "de una moralidad inigualable".

El pesebre instalado en el templo de Munther tuvo un fuerte impacto. En él se ve a un Jesús cubierto por una kufiya, descansando bajo los escombros de una "casa bombardeada".

"Vemos la imagen de Jesús en cada niño extraído de los escombros", explica el pastor de 45 años a la AFP. Según la tradición cristiana, Belén es el lugar de nacimiento de Jesucristo.

"La gente siente nuestro dolor" y está en desacuerdo "con los actos de sus gobiernos" que apoyan a Israel, afirma el pastor de la iglesia evangélica luterana de Navidad.

Para él es una "responsabilidad" como clérigo cristiano compartir en las redes sociales sus sermones y entrevistas en inglés, "para decirle al mundo que hay un genocidio que está sucediendo ante nuestros ojos y que debe detenerse ahora".

"Si la gente escucha más" a un sacerdote o un pastor, "entonces aprovecharé la oportunidad", añade.

– Silencio cómplice –

El pastor desea una toma de conciencia de los dignatarios religiosos occidentales y denuncia un "silencio cómplice".

"Todavía no vemos un compromiso fuerte por parte de los líderes de las iglesias por un alto el fuego", lamenta, afirmando que los palestinos tienen "necesidad de algo más" que oraciones "por la paz".

También pide a esos dignatarios religiosos que vengan a Cisjordania ocupada.

En su tradicional mensaje de Navidad, el papa Francisco denunció "la situación humanitaria desesperada" en Gaza y llamó a la liberación de los rehenes y al cese de la guerra.

En sus sermones semanales, Munther se apoya en los textos sagrados para evocar la guerra, que entró en su cuarto mes. Para el primer culto de 2024, leyó la primera carta a los corintios de San Pablo, donde Dios elige a los más débiles "para avergonzar a los poderosos", explica, estableciendo un paralelismo con la situación actual.

"Dios utiliza a los niños de Gaza para cuestionar la hipocresía, el racismo y los prejuicios del mundo occidental hacia los palestinos y los niños de Gaza", destaca.

Más de 90 días después del comienzo de la guerra, teme que el conflicto se extienda a Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967.

Desde el 7 de octubre, los controles en los pasos fronterizos se intensificaron. Se bloquearon carreteras y Belén quedó "aislada de Jerusalén", a pesar de estar situada a unos diez kilómetros, explica el pastor.

Cisjordania vive una violencia sin precedentes desde la segunda intifada (levantamiento palestino de 2000 a 2005), con unos 330 palestinos muertos en tres meses, según la Autoridad Palestina.

Munther denuncia la "impunidad" de la que se beneficia Israel "que puede burlar el derecho internacional y cometer crímenes sin que nadie lo culpe".

La guerra se desencadenó tras un ataque de milicianos islamistas en el sur de Israel, que dejó cerca de 1.140 muertos, en su mayoría civiles, según un recuento de la AFP basado en datos israelíes.

Los combatientes también secuestraron a unas 250 personas, de las cuales más de 100 siguen retenidas en Gaza, según las autoridades israelíes.

En respuesta, Israel prometió "aniquilar" a Hamás, en el poder en Gaza desde 2007, y lanzó una ofensiva terrestre y aérea contra el territorio palestino.

El grupo islamista, catalogado de organización terrorista por Estados Unidos, Israel y la Unión Europea, afirma que más de 23.210 personas, en su mayoría mujeres y menores, murieron hasta ahora en los bombardeos y operaciones israelíes.

(CON INFORMACIONES DE LAS AGENCIAS EFE Y AFP)