A menos de una semana de la primera vuelta de las elecciones legislativas anticipadas en Francia, el presidente del partido de ultraderecha Agrupación Nacional, Jordan Bardella, y quien aspira al cargo de primer ministro, ofreció este 24 de junio una rueda de prensa en la que presentó su programa de gobierno. Entre sus promesas se destaca la reducción de París a los aportes de presupuesto en la Unión Europea (UE) y las líneas rojas en torno a la guerra en Ucrania. Bardella dijo que proporcionaría municiones a Kiev, pero que no enviaría tropas francesas ni misiles de largo alcance. Entretanto, el presidente Emmanuel Macron publicó una carta abierta en la que prometió “cambios” y se mostró determinado a concluir su mandato, hasta mayo de 2027.

La ultraderecha francesa sigue pisando fuerte en la recta final de la campaña para las elecciones legislativas anticipadas.

En momentos en que las encuestas señalan que el partido radical Agrupación Nacional cuenta con el mayor respaldo entre todas las bancadas, de cara a los comicios –con primera vuelta el próximo 30 de junio y segunda ronda, el 7 de julio– su presidente, Jordan Bardella, ofreció este lunes una rueda de prensa en la que esbozó la dirección de su gobierno, en caso de ganar los comicios.

Bardella, que aspira a ocupar el cargo de primer ministro, prometió “reducir la contribución francesa al presupuesto de la UE".

Una oferta inquietante para el funcionamiento del bloque de 27 países del que Francia es la segunda principal economía detrás de Alemania.

Berlín "obtuvo recientemente un descuento a través de negociaciones", afirmó Bardella, al remarcar que pretende un resultado similar para que su país "vuelva a la razón" en la política presupuestaria.

El joven político de 28 años y delfín de la líder de extrema derecha, Marine Le Pen, quien ya ha dejado claro que busca la Presidencia en las próximas elecciones generales, apunta así a lo que se ha convertido en un blanco de críticas para el presidente Emmanuel Macron: la economía y el manejo de presupuestos.

Y es que el pasado 19 de junio, la Comisión Europea (CE) reprochó a Francia por acumular una deuda excesiva, una dura reprimenda en el apogeo de una campaña electoral en la que el mandatario francés enfrenta un fuerte desafío por parte de la extrema derecha y la izquierda.

Más allá de una crítica, la CE recomendó a siete países, incluido el territorio galo, iniciar el llamado “procedimiento de déficit excesivo”, el primer paso de un largo proceso antes de que cualquier Estado miembro pueda verse obligado a tomar medidas correctivas.

"Los criterios de déficit no se cumplen en siete de nuestros Estados miembros", afirmó el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, señalando con el dedo a Bélgica, Italia, Hungría, Malta, Eslovaquia y Polonia, además de Francia.

Una evaluación que afecta al mandatario en plena campaña y cuando las encuestas de intención de voto para la primera vuelta posicionan en primer lugar a Agrupación Nacional, seguida de los partidos de izquierda, agrupados bajo la coalición Nuevo Frente Popular, mientras la alianza centrista de Macron, Juntos por la República, recae a un tercer lugar.

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Bardella: ni tropas ni misiles de largo alcance a Kiev

El rostro que catapultó a la extrema derecha francesa en las recientes elecciones europeas, en las que precisamente el batacazo del partido de Macron lo llevó a anunciar la disolución de la Asamblea Nacional y convocar a votaciones adelantadas, también pone el dedo en una de las principales políticas del actual gobierno francés y de la mayor parte de la UE: el respaldo contundente a Ucrania frente a la invasión rusa que encara desde hace más de dos años.

Aunque sostuvo que considera a Rusia una "amenaza" para la seguridad de Europa, Bardella aseguró que descarta enviar soldados o misiles de largo alcance a Ucrania que pudieran alcanzar objetivos dentro de Rusia.

Esta última desmoronaría uno de los más recientes apoyos recibidos por Kiev tras meses en los que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha urgido a sus aliados occidentales a elevar la ayuda para frenar el conflicto.

A finales del pasado mayo, Francia se sumó a Alemania y Estados Unidos en autorizar al país invadido a emplear el armamento que le entregan para atacar en territorio ruso como un mecanismo de defensa luego de que Moscú abriera un nuevo frente de batalla en el nororiente del territorio ucraniano.

El posible envío de militares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), alianza político-militar de la que también forman parte miembros de la UE, ha sido otra de las opciones que Macron ha puesto sobre la mesa para repeler la mayor invasión en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial, como lo ha expuesto en los últimos meses.

Pese a que el pasado febrero, y después de las amenazas del presidente Vladimir Putin, uno a uno varios países de la OTAN descartaron enviar a sus ejércitos a combatir en Ucrania, Macron reiteró su propuesta el pasado mayo.

Hasta ahora, Francia ha sido uno de los países más firmes en la ayuda a Ucrania, pero eso podría cambiar en caso de que Agrupación Nacional gane los próximos comicios y Macron se vea obligado a cogobernar con el ala más radical de la derecha.

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“Actuar hasta mayo de 2027”: Macron, determinado a concluir su Gobierno

En medio del auge de Agrupación Nacional, el mandatario francés publicó una carta abierta en la que prometió “cambios” de gobierno, advirtió contra los extremismos y apuntó a continuar liderando el Ejecutivo, independientemente de los resultados de las próximas elecciones legislativas anticipadas.

"El gobierno entrante, que necesariamente reflejará su voto, espero que se parezca a los diversos republicanos que habrán demostrado el coraje de oponerse a los extremos", enfatizó Macron en la misiva, publicada en distintos diarios regionales.

Pueden confiar en mí para actuar hasta mayo de 2027 como su presidente protector en todo momento de nuestra República

Asimismo, el jefe de Estado insistió en que las próximas elecciones son un paso fundamental para decidir el camino que debe seguir Francia, más allá de quién lidere el Elíseo.

Estos comicios no son "ni una elección presidencial ni un voto de confianza al presidente de la República", sino una respuesta a "una sola pregunta: ¿quién debe gobernar Francia?”, subrayó Macron.

Pero reiteró que está determinado a concluir el mandato para el que fue reelegido en 2022.

"Pueden confiar en mí para actuar hasta mayo de 2027 como su presidente, protector en todo momento de nuestra república, nuestros valores, respetuoso del pluralismo y de sus elecciones, a su servicio y al de la nación", sostuvo.

Macron reconoció que su decisión de convocar elecciones anticipadas generó en algunos votantes "una ira que se ha vuelto contra mí. El objetivo no puede ser simplemente continuar como estaban las cosas. He oído que ustedes quieren un cambio", agregó, destacando en particular las "respuestas mucho más fuertes y firmes" de su Administración sobre "la inseguridad y la impunidad".

"Sí, la forma en que gobernamos debe cambiar profundamente", escribió. "El gobierno que vendrá, que necesariamente reflejará su voto, reunirá, espero, a republicanos de diferentes tendencias que han demostrado coraje al oponerse a los extremos", reiteró.

Temo por el orden, por las relaciones entre los ciudadanos, por la serenidad, por la paz civil

En medio del proceso electoral, Francia se encamina a lo que sería uno de los mayores cambios de su democracia en los últimos años.

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Dos ministros del Gobierno centrista, el de Interior y Finanzas, señalaron que el país podría enfrentar desórdenes civiles y violencia relacionados con las elecciones anticipadas en las que la extrema derecha parece encaminada a ganar la mayor parte de los votos.

"Temo por el orden, por las relaciones entre los ciudadanos, por la serenidad, por la paz civil (…) No veo a Agrupación Nacional como un factor de estabilidad y paz. Lo veo como un factor de desorden y violencia", aseveró el ministro de Finanzas, Bruno Le Maire, a la radio local ‘France Info’.

Agrupación Nacional, cuyo precursor, el Frente Nacional, fue durante años un paria en la política francesa debido a las opiniones abiertamente antisemitas de su fundador Jean-Marie Le Pen, ha intentado desintoxicar su imagen y marca bajo el liderazgo de su hija Marine Le Pen, una meta que terminaría de consolidar si logra dominar en el próximo Legislativo francés.

 

Con Reuters, AP y medios locales