A través de un comunicado en sus redes sociales, el embajador Ken Salazar explicó sus comentarios del pasado 22 de agosto, donde afirmó que la reforma judicial impulsada por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador representa un "riesgo para la democracia", alegando que sus dichos son en "espíritu de colaboración" entre ambos países. Horas antes, el mandatario mexicano había respondido a sus críticas calificándolas de "injerencistas".

Un inusual intercambio de comentarios entre la Embajada estadounidense en México y el Palacio Nacional ha protagonizado numerosas portadas en las últimas horas, después de que Salazar respondiera a los señalamientos realizados por López Obrador en su conferencia matutina del 23 de agosto, donde sentenció que su Gobierno "no aceptará injerencismos".

“Últimamente ha habido actos de falta de respeto a nuestra soberanía como esta declaración desafortunada, imprudente, del embajador Ken Salazar pero ya se hizo una nota diplomática de extrañamiento”, mencionó el mandatario mexicano, que ha defendido su proyecto de reforma estrella como uno que "solo nos corresponde resolver, dirimir a los mexicanos".

En respuesta a lo dicho por el presidente izquierdista, Salazar publicó un mensaje en sus redes sociales aclarando públicamente su postura sobre la reforma judicial, mencionando que sus intenciones no eran en pro de la confrontación, sino de la colaboración entre Washington y Ciudad de México.

"Las preocupaciones que expresé sobre la elección directa de jueces son en espíritu de colaboración. Como socios, buscamos un diálogo honesto y abierto para seguir con el gran progreso democrático y económico que hemos alcanzado", afirmó Salazar a través de su perfil de X, añadiendo que "la comunicación es crucial" entre ambos gobiernos.

Sin embargo, el escollo diplomático ha generado una respuesta oficial de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México, que envió una carta a la representación estadounidense, afirmando que el Gobierno en turno no acepta lo que calificó de "acción inaceptable de injerencia", misma que "no refleja el grado de respeto mutuo que caracterizan las relaciones entre ambos gobiernos”, agregó en la misiva. 

EE. UU. y Canadá expresaron preocupación por la reforma

El enfrentamiento público entre el jefe del Estado mexicano y el más alto representante de Estados Unidos en el país se originó por el comunicado publicado por el mismo Salazar en referencia a la reforma judicial, impulsada por el Gobierno de López Obrador y que se discutirá en el Poder Legislativo en los próximos días, calificándola de ser "un riesgo para la democracia" en el país azteca.

“Basándome en mi experiencia de toda una vida apoyando el Estado de derecho, creo que la elección directa de jueces representa un riesgo mayor para el funcionamiento de la democracia de México. Cualquier reforma judicial debe tener las salvaguardas que garanticen que el Poder Judicial sea fortalecido y no esté sujeto a la corrupción de la política”, sentenció el embajador estadounidense en su posicionamiento.

Salazar subrayó que la reforma, que busca que los jueces mexicanos sean elegidos por elección popular directa, "amenaza la histórica relación comercial" que México y Estados Unidos han constituido en los últimos años, señalando que esta podría "hacer más fácil que los cárteles y otros actores malignos" se aprovechen de los jueces.

Además del embajador estadounidense, su homólogo canadiense, Graeme C. Clark, también se mostró dubitativo sobre la reforma judicial, afirmando que los inversionistas canadienses estaban preocupados por ella y que, su hipotética aprobación, podría mermar la confianza de los empresarios de su país en México.

El Instituto Nacional Electoral ya aprobó que el partido oficialista, MORENA, y sus aliados en la legislatura tengan mayoría calificada en la Cámara Baja del Congreso, a pesar de la impugnación de una de las consejeras del organismo por una posible 'sobrerrepresentación' del partido gobernante. Con ello, la bancada de MORENA tiene la posibilidad de hacer cambios en la constitución y reformas como la judicial.

Si el Tribunal Electoral da luz verde a la mayoría calificada oficialista en los próximos días, la reforma judicial podría hacerse realidad en los últimos días de mandato que le quedan a López Obrador antes de entregarle el Gobierno a su sucesora, Claudia Sheinbaum.

 

Con EFE, Reuters y medios locales