Después de 12 meses desafiantes, Gabriel Boric, presidente de Chile, ha experimentado tanto torbellinos políticos como aciertos. Desde el rechazo a la nueva Constitución y el reciente freno a la reforma tributaria hasta el descenso de la inflación. Esta es una selección de los temas de Gobierno determinantes en el futuro de una de las principales economías de América Latina, que resulta útil para explicar las acciones de este líder en el contexto actual.
Gabriel Boric cumple este sábado 11 de marzo su primer año en la Presidencia chilena, tras surgir como un nuevo líder de la izquierda latinoamericana, que se consolidó como el mandatario más joven de la historia de su país.
Su llegada al poder estuvo marcada por la promesa de grandes cambios, luego del estallido social de 2019, que visibilizó multitudinarios reclamos sobre la inequidad económica y social, que derivaron en una asamblea constituyente, cuyo nuevo texto fue rechazado posteriormente en las urnas.
Ahora encabeza una administración de dificultades estructurales con un Legislativo, sin mayoría oficialista, que complica la aprobación de su ambicioso programa social. Paralelamente sostiene algunas cifras alentadoras en materia financiera y se destaca en la escena internacional tras elevar su voz contra regímenes dictatoriales como el de Venezuela y Nicaragua.
Para entender lo que ha significado su Gobierno explicamos sus temas claves:
1. Rechazo a la nueva Constitución, el primer revés que Boric busca encauzar
El plebiscito histórico para cambiar la Carta Magna de la era de Augusto Pinochet -y una de las principales peticiones ciudadanas de los últimos años- fue ampliamente rechazado en las urnas.
El 62% de los chilenos se pronunció en contra del nuevo texto. Solo un 38% votó por el ‘Apruebo’, el 4 de septiembre de 2022. Una aparente paradoja y sin duda un baldazo de agua fría para la Administración de Boric, que solo seis meses antes había llegado al cargo con la mirada puesta en concretar ese nuevo paso.
¿Las principales discrepancias? Los chilenos mostraron preferir una nueva Constitución, pero señalaron críticas frente al nuevo texto. Si bien los constitucionalistas la catalogaron como una de las más progresistas del mundo, especialmente en áreas como el medio ambiente, refutaron lo concerniente al respeto a los sistemas de justicia indígena, al considerarlo contrario al principio de igualdad frente a la ley.
Asimismo, el derecho al aborto, la reelección presidencial y la eliminación del Senado generaron rechazo entre parte de la ciudadanía.
Los expertos también destacaron la desinformación que se expandió a través de redes sociales sobre asuntos como el supuesto riesgo que correría el derecho a la propiedad privada.
Ante este panorama, Boric prometió retomar un nuevo proceso constituyente, en el que ya se ha dado los primeros pasos. El pasado 6 de marzo se dio inicio al ante proyecto de un nuevo texto y a la instalación de la comisión de expertos, conformada por 12 hombres y 12 mujeres.
Está previsto que en los próximos dos meses el equipo entregue un escrito al consejo constitucional de 50 miembros, encargados de redactar la nueva Constitución, y que serán elegidos por los ciudadanos el próximo 7 de mayo.
2. El frenazo a la reforma tributaria y los aciertos en materia económica
El pasado 9 de marzo, la Cámara de Diputados rechazó la reforma tributaria, que habría creado el primer impuesto del país sobre el patrimonio. Uno de los grandes golpes a la agenda de Boric, ya que la medida buscaba financiar su plan de reformas sociales, pilar de su programa de Gobierno.
La iniciativa de ley, que no alcanzó los 78 votos necesarios para su aprobación, intentaba recaudar un 3,6% del PIB en cuatro años, alrededor de 10.000 millones de dólares.
Como resultado, el mandatario chileno señaló que varias medidas quedarían inconclusas. Entre ellas, el aumento a la pensión garantizada universal, equivalente a unos 310 dólares. Además, este revés deja frustradas por el momento iniciativas en educación y salud.
Sin embargo, en materia económica su Administración también ha mostrado algunas cifras alentadoras, que indican resiliencia frente a las turbulencias globales.
En el último año, Chile ha mantenido una tendencia a la baja en la inflación. El pasado febrero registró una caída de 0,1%. Entre los sectores con disminución en sus precios se destacaron el transporte, con un descenso del 2,7% y los alimentos y bebidas no alcohólicas con una baja del 0,3%.
Por otra parte, aunque Chile presentó un aumento en el desempleo, que según el Instituto Nacional de Estadísticas del país se ubica en 8%, la cifra está por debajo de los dos dígitos, en comparación con otros países de la región como Colombia con alrededor del 13,7% hasta el pasado enero.Además, el peso chileno ha logrado una estabilización frente al dólar.
A esta situación se suma el descenso en el gasto público en más del 23% en 2022, por lo que Chile logró un superávit por primera vez en una década.
3. Inseguridad en aumento
Boric llegó a la Presidencia con un margen de violencia que se ha ido incrementando en la última década y, pese a sus intentos por mitigarla, la problemática se mantiene.
La delincuencia atemoriza a la ciudadanía con una tasa de homicidios, que en los últimos seis años aumentó 70%, y la presencia de bandas de crimen organizado. Se considera la peor crisis de seguridad en los últimos 30 años.
Entre los delitos con mayor connotación social están los asaltos a viviendas condominios, y robos a personas a bordo de vehículos en plena vía pública mediante intercepciones de delincuentes armados.
Según destacó Daniel Johnson, director ejecutivo de la fundación Paz Ciudadana, citado por la agencia AFP, el país experimenta una una serie de delitos "importados", como el sicariato, asaltos en motocicletas o el tráfico de migrantes, realizados por bandas -no necesariamente extranjeras- que han replicado este tipo de crímenes que sobre pasan a las autoridades.
En un intento por hacer frente a la problemática, Boric ha tomado medidas como el despliegue de las Fuerzas Armadas, en el sur y norte de la nación, para encarar asuntos de migración irregular y delincuencia.
Todo en medio del cambio de rumbo de sus posiciones anteriores, pues este asunto no se encontraba en los ejes de su programa propuesto y también pese a la resistencia tradicional de la izquierda en esta materia.
4. Torbellinos políticos internos
En la víspera de su primer año de Gobierno, el presidente chileno afrontó un gran cambio de gabinete, en el que nombró cinco nuevos ministros, incluido un nuevo canciller. Un desafío para un mandatario que aún no solventa las disyuntivas en su administración.
Es la segunda remodelación de su equipo de Gobierno, que llegó justo poco después de la inesperada derrota de su reforma tributaria. El cambio anterior se produjo en septiembre, cuando el 62% de los votantes rechazó el texto de la nueva Constitución.
El presidente gobierna sin mayoría oficialista en el Legislativo, lo que complica la salida a flote de sus ambiciosos proyectos, al tiempo que lucha por mantener la inflación a la baja y encara los delitos violentos en el territorio chileno.
Pero un punto cumbre de las disputas internas provino del rechazo mayoritario a los 13 indultos, que otorgó en diciembre de 2022. La mayoría de ellos por delitos cometidos durante las protestas de 2019, una movida que desató un aluvión de críticas justo en momentos en que su ministra de Interior intentaba lograr un acuerdo sobre seguridad con la oposición, por lo que las conversaciones quedaron congeladas.
Boric, quien el pasado enero sufrió una fuerte caída en su índice de aprobación desde que asumió el cargo como el presidente más joven del país, para luego repuntar a un 35%, reconoció que en la actualidad su administración enfrenta problemas.
“Hemos tenido dificultades, ¿quién podría negarlo?”, remarcó el líder político de 37 años, que ahora apunta a redireccionar su Gobierno con su nuevo equipo ministerial.
5. Boric, ícono de una nueva generación de izquierdas
El jefe de Estado llegó a la escena política e internacional con grandes aspiraciones y en un debut simbólico al tratarse del primer presidente de izquierda de Chile desde Salvador Allende. La nación durante décadas fue gobernada por la derecha.
Desde un inicio, miradas desde toda la región y el espectro político pusieron la lupa sobre el mandatario por su escasa experiencia política y juventud. Hasta ahora Boric ha mostrado su oposición a la izquierda extrema, que se aleja de las bases de la democracia.
En el campo internacional ha elevado su voz contra regímenes como el de Venezuela y Nicaragua, incluso a pesar de las presiones de sus aliados políticos en su Gobierno.
Esta postura quedó demostrada durante el 23 de septiembre de 2022, durante un discurso en la Universidad de Columbia en el que insistió en sus críticas a las violaciones a los Derechos Humanos en los países gobernados por Nicolás Maduro y Daniel Ortega, respectivamente.
“Me enoja cuando eres de izquierda y puedes condenar las violaciones de derechos humanos en Yemen o en El Salvador, pero no puedes hablar de Venezuela o Nicaragua”, dijo.
Sus declaraciones lo han enfrentado con el ala más extrema del Partido Comunista. Aun así, el pasado febrero, Boric volvió a arremeter contra los regímenes autoritarios de América Latina, cuando cuestionó al Gobierno de Nicaragua y calificó de “dictador” a Ortega.
Estas posturas también le han valido el respaldo de ciudadanos y líderes internacionales conocidos como nuevas figuras del progresismo y con los que Boric ha mantenido diversos encuentros como el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau y la exprimera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern.
Con medios locales y AFP