Acusados de liderar un golpe de Estado fallido en Bolivia el miércoles 26 de junio, tres ex militares de alto rango se enfrentan a penas de hasta 20 años de prisión por cargos de levantamiento armado y terrorismo, dijo el viernes el fiscal superior del país. Hasta que se realice el juicio permanecerán recluidos en una prisión de alta seguridad a las afueras de La Paz. 

En prisión preventiva durante seis meses estarán los tres presuntos líderes del reciente intento de golpe de Estado contra el presidente boliviano Luis Arce, dijo el fiscal general de la nación, César Siles.

En una prisión de alta seguridad, no lejos de La Paz, serán recluidos el ex jefe del Ejército, Juan José Zúñiga; el ex jefe de la Marina, Juan Arnez; y Alejandro Irahola, ex jefe de la brigada mecanizada del ejército.

Los tres oficiales se enfrentan a cargos de participación en un levantamiento armado y terrorismo, y podrían llegar a tener una pena de hasta 20 años de prisión, aseguró el fiscal. 

De aquellos que intentaron derribar una puerta del palacio presidencial, el miércoles 26 de junio, fueron detenidos un total de 21 militares activos, retirados y civiles. 

¿Un "autogolpe"?

 

 

Juan José Zúñiga  "se acogió al derecho del silencio, pero la Fiscalía ya emitió la imputación formal por terrorismo y alzamiento armado", dijo el viernes 28 de junio, de forma breve, el defensor Steven Orellana a los medios en la sede de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC), en la ciudad de La Paz.

La audiencia cautelar en contra de Zúñiga, el excomandante de la Armada Juan Arnez y el militar Edison Alejandro Irahola fue el viernes 28 de junio.

Zúñiga fue capturado el miércoles 26 de junio después de haber liderado un supuesto "intento de golpe de Estado" en contra del Gobierno del presidente Luis Arce.

Durante su aprehensión, Zúñiga dijo a la prensa que fue el mismo presidente Arce quien le ordenó sacar "los blindados" como una estrategia para "levantar su popularidad".

Zúñiga relató haberse reunido con el presidente Luis Arce para movilizar vehículos blindados ante el Palacio de Gobierno, justo cuando para esta semana se esperaban protestas de camioneros, con bloqueos de carreteras, pero que finalmente se suspendieron. 

Sin embargo, el jueves, el presidente aseguró que no es "un político que quiera ganar popularidad con la sangre del pueblo" y reiteró que "él (Zuñiga) actuó por cuenta propia".

"Nunca estuvimos informados de lo que él pretendía" aseguró Arce y manifestó:

Si no está acatando mis instrucciones está incumpliendo órdenes de su comandante general (…) ¿cómo iba a ser la planificación de un autogolpe? 

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El viernes, el ministro de Gobierno (Interior), Eduardo del Castillo, presentó públicamente a otros cuatro militares que fueron capturados, entre ellos el que conducía la tanqueta que irrumpió en la sede del Ejecutivo, en la ciudad de La Paz.

El ministro también informó que el general de la Fuerza Aérea, Marcelo Zegarra, está bajo custodia y se está "realizando una investigación" especial.

Arce acusa a Zúñiga de intentar derrocarlo el miércoles, cuando un grupo de soldados ocupó la plaza Murillo, sede del Palacio de Gobierno y del Parlamento, y el jefe militar habló airadamente de un nuevo gabinete, de liberar a “todos los presos políticos” y luego con una tanqueta destrozó la puerta de la antigua casa presidencial. 

La imagen de la tanqueta arremetiendo contra la sede del Ejecutivo parecía corresponder a la época de los gobiernos militares de facto en las décadas 60, 70 y 80, cuando el país pasó a ser considerado como el que más golpes sufrió en su historia.  

La sublevación de Zúñiga se saldó el miércoles con su detención y la del vicealmirante Juan Arnez por los delitos de terrorismo y alzamiento armado, que pueden costarles 20 años de prisión. 

 

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Bolivia tiene un historial de golpes militares y en las últimas semanas se ha visto afectada por una crisis económica relacionada con la caída de la producción de gas natural, su principal fuente de divisas hasta 2023 y a esto se le sumó en la recientes semanas la escasez de dólares. 

También en el plano político está la disputa entre Arce y el ex presidente Evo Morales de cara a las elecciones de 2025.

Con EFE