Tenía que ocurrir en algún momento del papado de Francisco. Y ya es una realidad. Quinientos años de ignominia, mentira, esclavitud, manipulación, que se mantenían bajo la consigna de la Nueva Evangelización, lanzada por el polaco Karol Józef Wojtyła, más conocido como Juan Pablo II, y antes sostenido por el Cincilio Vaticano II, dirigido por Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini, más conocido como Pablo VI.

Jorge Mario Bergoglio, papa Francisco, es el primer latinoamericano escogido para el solio papal. En su período, que acaba de cumplir 10 años, han ocurrido muchas cosas, una de ellas la renovación de muchos elementos aparentemente doctrinales de la Iglesia, como el celibato, que ahora resultan transitorios y hasta cierto punto voluntarios.

La nota llegó la tarde del viernes de este 31 de marzo. Hay muchos asuntos en el debate local, y tal vez la gente no desea mirar hacia lo que pasa en el mundo. Pero El Vaticano nos está convocando a conocer su cambio de concepto sobre un tema que nos involucra desde 1492, cuando llegaron los españoles a esta isla, y que continuó durante más de 500 años: El descubrimiento de América y la evangelización.

Por supuesto que hay que recordar a Fray Bartolomé de las Casas, a Fray Pedro de Córdoba, y a tantos otros que sacrificaron sus vidas para proteger las vidas de los taínos y de las comunidades aborígenes de todos los pueblos de América y de África, que fueron arrasados y esclavizados.

Dice la noticia:

“El Vaticano renegó de la denominada "Doctrina del Descubrimiento", que amparó desde el siglo XV la colonización de América y África, un movimiento en busca de la "reconciliación" y que los pueblos originarios exigían a la Iglesia católica, como es el caso de las tribus canadienses”.

La Iglesia ha tardado más de 500 años para hacer ese reconocimiento. En Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, fueron exterminadas las comunidades aborígenes. En nuestro caso en 75 años los taínos fueron arrasados, y no quedó un alma para contar la historia de ese pueblo, conservar su lengua y relatar la historia y origen de sus dioses.

"La 'Doctrina del Descubrimiento' no forma parte de la enseñanza de la Iglesia católica", se defiende en un comunicado o "nota" conjunta del dicasterio (ministerio vaticano) para la Cultura y la Educación y el de Servicio del Desarrollo Humano Integral.

La Santa Sede, con este documento, reniega de dicha doctrina que ya desde finales del siglo XV, con varias bulas papales, puso las bases para la conquista "en nombre de Dios" de América y África por parte de potencias como la española o la portuguesa, entre otras.

Las disputas entre España y Francia dieron origen a la división de la Isla Española en dos, con los haitianos del lado occidental y los dominicanos del lado oriental. Los papas eran los que establecían los límites fronterizos, sostenían la esclavitud y con su Dios nos imponían el miedo a quemarnos en el infierno.

Hay que agradecer al papa Francisco por la valentía de levantar la tapa de esta ignominia oculta en cientos de años de abusos, esclavitud y sacrificios.

Invitamos a nuestros lectores a la lectura de la nota de El Vaticano sobre un tema tan crucial en nuestra historia y nuestra educación:

La Santa Sede, además de repudiar esta colonización, reconoció que aquellas bulas papales "no reflejaban adecuadamente la igual dignidad y los derechos de los pueblos indígenas" y que "muchos cristianos han cometido actos de maldad" en contra de los mismos.

Pero también se excusó diciendo que aquellos documentos fueron "manipulados" por las potencias coloniales.

"La Iglesia también es consciente del hecho de que el contenido de estos documentos ha sido manipulado para fines políticos por las potencias coloniales que competían entre sí, para justificar actos inmorales contra las poblaciones indígenas, realizados algunas veces sin oposición de las autoridades eclesiásticas", se lee en el texto.