Del 10 al 23 de noviembre (2022), se llevará a cabo el X Censo Nacional de Población y Vivienda, en el territorio de la República Dominicana. Necesitamos que el censo sea exitoso. La mejor forma de lograrlo es apoyándolo y participando, recibiendo en nuestras residencias a los empadronadores, aportando las informaciones requeridas con veracidad y prontitud y, en general, contribuyendo a un ambiente receptivo en nuestras familias y comunidades.

 

Un censo nacional es un recuento de la población que habita en todas las viviendas del territorio nacional. No son una idea nueva. Los más remotos antecedentes nacionales se remontan a las denominadas “Estadísticas sobre Repartimientos de Indios” en 1514, el Censo de Osorio en 1514 y los “Censos Parroquiales” realizados en 1819 y 1824. Con posterioridad a la Independencia, se realizaron “Censos Parroquiales” en 1863 y 1887, y en 1892 se realizó un “Censo de Población de la Ciudad de Santo Domingo”.

 

El considerado primer Censo Nacional de Población fue realizado en 1920, por cierto, editado y publicado por la Universidad de Santo Domingo en 1920 y reeditado por la UASD en 1975. Dicho censo arrojó una población nacional de 894,665 habitantes, de los cuales el 34.9% fue considerado blanco, el 49.7% mestizos y el 25.4% negros.  El 5.5% eran extranjeros. El segundo fue realizado en 1935 y desde entonces, aproximadamente cada diez años, en 1950, 1960, 1970, 1981, 1993, 2002 y 2010 (Francisco Cáceres y Darío López. ONE.2020); y también se ha realizado varios censos sectoriales y territoriales para fines específicos (agropecuario y ganadero, industrial, pequeñas empresas, etc.).  Ahora corresponde el X Censo Nacional de Población y Vivienda. Desde 1936, ha estado a su cargo la Oficina Nacional de Estadística, cuyo primer Director: Vicente Tolentino Rojas es considerado como uno de los padres de la estadística en nuestro país. Hay una amplia experiencia y capacidad técnica acumulada a nivel nacional e internacional.

 

Los Censos Nacionales de Población y Vivienda son operaciones complejas. Aunque generalmente se recibe cooperación técnica y financieras complementarias, de origen internacional, conforman desafíos técnicos y organizativos que requieren varios años de preparación, insumos y recursos elevados, y necesitan mucho respaldo ciudadano.  Semejante esfuerzo se justifica por la relevancia y utilidad de las informaciones que solo pueden ser obtenidas mediante los censos, la cual ha crecido progresivamente desde 1950. Se ha establecido acuerdos internacionales que han contribuido a mejorar la calidad mediante el intercambio de experiencias y buenas prácticas, y estandarización de procedimientos, definiciones y contenidos. Los Censos Nacionales de Población y Vivienda se llevan a cabo aproximadamente cada 10 años, en casi todos los países de América Latina y del Caribe no hispano hablante, y suelen contar con el apoyo técnico de la CELADE, División de Población de la CEPAL (Naciones Unidas), y del Fondo de Población de la Organización de Naciones Unidas (UNFPA).

 

Dada su complejidad técnico operativas y costos, es importante asegurar la utilidad práctica de las informaciones censales por el mayor tiempo posible. Para este fin, en los últimos períodos se ha propiciado, que la información censal incluya variables que permitan cruzarla posteriormente con informaciones colectadas mediante encuestas (Encuesta Nacional de Hogares que es anual, la Encuesta de Ingresos y gastos del Hogar, y otras), y  con registros administrativos;  por ejemplo, mediante la identificación de la residencia y/o la cédula de identidad de las personas puede actualizarse informaciones clave con los registros de nacimientos, de fallecimientos, de salud, educativos, etc., fortaleciéndose así dichos registros y, al mismo tiempo,  favoreciendo mayor precisión en los ejercicios de proyección y estimación de la población en los períodos intercensales.

 

El Censo Nacional de Población y Vivienda es la más importante y amplia fuente de información para conocer cuántos somos, donde vivimos y como somos, y prácticamente la única que lo hace posible no solo a nivel nacional, sino también desagregado a nivel de regiones, provincias, municipios, secciones y hasta unidades más pequeñas, en caso necesario.  Por lo tanto, es la única fuente confiable que permite conocer las dinámicas migratorias, cambios en la estructura por edad y de la situación social y económica de las localidades y territorios; y eventualmente formular políticas y estrategias de desarrollo local y asignar recursos, sobre informaciones demográficas confiables.

 

La boleta del X Censo Nacional de Población y Vivienda, contiene 67 preguntas. Se estima que pueden ser completadas en unos 35 minutos. La persona entrevistada será el cabeza de familia o, en su defecto, una persona del núcleo familiar con 15 años o más. Sus resultados preliminares podrían, presumiblemente, estar disponibles en el primer trimestre del 2023.  Quienes estén interesados en conocer previamente esta boleta y prepararse para responder mejor y con mayor prontitud y precisión, pueden obtenerla en la página: https//www.one.gob.do/publicaiones/2022/2023.

 

Apoyemos y participemos para lograr un buen censo. Lo necesitamos.