La relación entre República Dominicana y Haití, países que comparten la isla de La Española, ha sido compleja y en ocasiones tensa. Pero ¿qué sucedería si estas tensiones escalan hasta convertirse en un conflicto? ¿Cuáles serían las posibles repercusiones económicas para la República Dominicana y para los bancos dominicanos?

A nivel económico, el Comercio Bilateral ya está siendo afectado, la República Dominicana es uno de los principales socios comerciales de Haití, exportando productos como alimentos, materiales de construcción y combustibles.

La actual situación afecta los flujos comerciales, y las exportaciones dominicanas, en alrededor US$200 millones de dólares mensuales, distribuido casi equitativamente entre las exportaciones formales y el comercio bilateral formal e informal.

Un conflicto con Haití no solo sería una tragedia humana para el país vecino, sino que tendría severas implicaciones económicas para la República Dominicana. Desde el comercio hasta la inversión, pasando por el turismo y el bienestar social de las provincias fronterizas, las consecuencias podrían ser duraderas y perjudiciales para ambos países. Por lo tanto, es crucial que se busquen vías pacíficas y constructivas para manejar las diferencias y desafíos bilaterales.

A nivel de los bancos dominicanos, una crisis con Haití podría tener varios impactos, aunque estos efectos dependerían de la gravedad y la duración de la crisis, así como de las medidas que se tomen. Algunas posibles consecuencias podrían incluir:

Si la crisis ya afecta el comercio bilateral entre ambos países, los bancos que tengan clientes en las provincias fronterizas con exposición a transacciones comerciales con Haití podrían enfrentar problemas en términos de incumplimiento de préstamos o riesgos asociados con el comercio bilateral.

Por otro lado, en una situación de crisis, lo normal es que los clientes de las provincias fronterizas decidan retirar los fondos de los bancos por temor a la inestabilidad económica y financiera. Esto podría generar problemas de liquidez para los bancos si no están preparados para hacer frente a retiros masivos.

Es importante destacar que la magnitud de estos efectos dependerá de varios factores, y los bancos generalmente tienen planes de contingencia y medidas de gestión de riesgos para hacer frente a situaciones imprevistas.

En términos de números, conforme a las estadísticas oficiales publicadas por la Superintendencia de Bancos en su página web, de un total de 45 entidades de intermediación financiera activas al 31 de agosto del 2023, treinta y tres (33) entidades bancarias, tienen al menos presencia en una de las cinco provincias fronterizas con Haití, estás son: DAJABÓN, ELÍAS PIÑA, INDEPENDENCIA, MONTECRISTI, y PEDERNALES.

El Sistema Financiero Dominicano mantiene una exposición en las provincias fronterizas de su cartera de crédito total, un monto de RD$ 12,414.52 millones de pesos, equivalente al 0.68% del total de la cartera del sistema, 0.37% del total de los activos y 3.29% del patrimonio neto del sistema financiero en su conjunto.

Siendo la de mayores incidencias las provincias MONTECRISTI y DAJABÓN, y donde se verían afectados un total de 91,926 número de créditos en las cinco provincias señaladas, en caso de que el cierre de la frontera, en un escenario pesimista tenga un impacto grave sobre los clientes de los bancos que mantienen transacciones comerciales con nuestro país vecino Haití.

En un análisis a nivel agregado, se pudiera inferir que sería muy bajo el impacto que tendría la paralización del comercio bilateral con Haití y su incidencia negativa en los bancos dominicanos, en un posible deterioro de la cartera de crédito y su impacto en patrimonio y rentabilidad al nivel del sistema financiero.

Sin embargo, llegar a esa conclusión sería una visión simplista con un enfoque superficial de una situación que no tiene en cuenta la complejidad y los matices que pueden estar presentes.

La realidad es que, de las 33 entidades bancarias con presencia en algunas de las provincias fronteriza, SIETE entidades bancarias tendrían un importante impacto en sus hojas de balances, porque son las que concentran el 90% de la exposición total del riesgo de crédito, y esto sin considerar los riesgos contagios que pudieran manifestarse para otras entidades bancarias que no están expuestas.

La actual situación amerita la prudencia y la sabiduría de nuestro Gobierno, la diplomacia y la negociación deberían ser los primeros enfoques para resolver la crisis que ha generado la Construcción del Canal sobre el río Masacre, antes de que se escalen a niveles de conflictos que prolonguen el cierre de la frontera y afecten significativamente a la economía y a la estabilidad financiera del país.

 

La columna “La Banca Dominicana por Dentro”, es desarrollada por Jesús Geraldo Martínez, en el interés de aportar al fortalecimiento del Sistema Financiero Dominicano desde una perspectiva analítica y práctica orientada a la formación de conocimientos y divulgación de informaciones exclusivas de dicho sector. Para contactar con el autor. Email jgmartinez20@icloud.com, o seguir a @Jesusgeraldomartinez en Instagram.