(Ilustraciones del doctor Odalís G. Pérez)
 
 Leer la obra "Temblor y furor", ensayos sobre literatura y lingüística, del poeta y narrador, Fari Rosario (Editorial Santuario. Editora Búho, Santo Domingo, República Dominicana, octubre 2021), me ha situado en la disyuntiva de acoger o no la "critica literaria" como razonamiento particular del lector, sobre determinada obra (comentario) o entrar en el cuestionamiento de los universos discursivos que integran el corpus expresivo de la obra.
En este caso, hay un híbrido entre razonamiento emotivo y  cuestionamiento crítico del texto, a la vez. En ese balance de enfoques sobre el texto leído, es que caemos, cuando tratamos de ahondar en los dos (2) bloques temáticos que estructuran esta obra. En el primer bloque, tenemos los temas "Sobre literatura" (p.19/208) y en el segundo bloque, tenemos la "Miscelánea a la grupa entre literatura y lingüística" (p.209/289).
Hay una varios ensayos sobre lingüística y literatura  que el sujeto-autor ha organizado y que está vez ha difundido en forma de libro y, de entrada, ha sido sincero y transparente con el lector, cuando señala que "Este libro recoge varios "ensayos y algunas reseñas" que ha publicado. Con esa aclaración, mi enfoque inicial se cae y me veo obligado a amparar mi posición en otra perspectiva crítica sobre esta obra.
Portada de la obra "Temblor y furor: ensayos sobre literatura y lingüística".
Lo bueno del caso es que esta obra le facilita al lector arribar a diferentes abordajes teóricos, por la manera tan abierta en que el sujeto autor va tratando cada tema, hasta presentarnos sus conclusiones personales, no como una verdad única, sino como una posibilidad, dentro del proceso final de la lectura del texto.
Hay un detalle en el enfoque analítico en cada uno de los temas tratados y es que, el sujeto autor procura señalar algunos detalles específicos de las obras y de los temas "comentados", por ejemplo, en el tema sobre "El umbral del sueño y la soledad en la novela "Pedro páramo", de Juan Rulfo (p.19/29), se centra en lo onírico y en el estado situacional  psicológico de los personajes que interactúan en esa obra.
Se centra en el ambiente contextual de la soledad de los personajes, para estudiar esa novela, saliéndose de los tratamientos tradicionales y repetitivos, a los que nos tienen acostumbrados en los sistemas escolares bancarios y/o neocoloniales de la educación dominicana, incluyendo las universidades. Nos brinda otras miradas de abordaje del texto, para escudriñar sus universos ficcionales posibles.
Siguiendo con los temas del primer bloque, he hecho una parada "inocente" en el tema sobre "El grito revelador de la descolonización intelectual" (p.126/143), el cual está encabezado por una nota de Franktz Fanon que dice lo siguiente: no vengo en absoluto armado de verdades decisivas. Lo único que puedo reclamarle es el no haber puesto la fuente exclusiva de esa sobresaliente nota, aunque tengo por entendido que proviene de la obra Los condenados de la tierra (Traducción de Julieta Campos. México,  Distrito Federal. Fondo de Cultura Económica, 1995. Faltaría la página).
En su tratamiento analítico, el sujeto-autor nos induce a una posibilidad de acercamiento a una de las tantas aristas del pensamiento crítico, tan ausente en el currículum o en la currícula del sistema educativo dominicano.
No en vano resalta el hecho de que "(…) El hacerse preguntas constituye ya un ejercicio de relectura crítica de nuestra realidad caribeña". Prosigue, argumentando, en la vertiente de que "En realidad, tendríamos que asumir que continuamente debemos hacernos preguntas sobre los sistemas de poder y de dominación en el Caribe" (p.130).
Cuando este autor se plantea el hacerse y hacer preguntas, simplemente está partiendo de la mayéutica socrática, se está apoyando en aquel proceder metodológico del NO DAR CLASES, sino Compartir Saberes, como recurso didáctico y pedagógico que sostengo, desde un deleitar enseñando y un enseñar deleitando. 
 
"A este breve ejercicio de cuestionar lo heredado -de niño terrible y rebelde-, es a lo que el sujeto-autor de estos ensayos le llema descolonizacion intelectual.
Ese proceso de descolonización del actual "saber", es lo que debe tratarse hoy en las escuelas dominicanas y en nuestras universidades, no simplemente como acción para "castigar" la violencia del colonialismo de ayer y de hoy, sino para, desde una nueva lectura cuestionadora de los hechos de la historia, de nuestra historia, asumir una reelectura de lo existente y suplantarlo con nuevos enfoques críticos y nuevos saberes. 
El tema sobre el grito revelador de la descolonizacion intelectual (p. 129/143), es uno de los que conlleva a situar esta obra como un documento a tener en cuenta, al momento de procurar una conceptualización con cierto rigor en la investigación, aunque observamos la presentación de algunos textos, carentes de las fuentes o citas, como ocurre al final del trabajo, al presentar un breve poema de  Aimé Césaire (26/6/1913-/17-4-2008), titulado "Lejos de los días pasados" (p.142):
"Pueblo mío/
cuando/
lejos de los días pasados/
renazca una cabeza bien puesta sobre/
tus hombros/
reanuda/
la palabra/
despide a los traidores/
y a los amos/
recobrarás el pan y la tierra bendita/
tierra restituida"//.
Esos detallitos que aparentan simples, pueden debilitar este estudio en su totalidad, cuando se trata de indagar en los soportes metodológicos de la investigación.
En la segunda y última fase de esta obra, la vinculada a la Miscelánea a la grupa: Entre literatura y lingüística (p.208/309), hay también un tratamiento asumido con responsabilidad intelectual, porque inicia esa parte con un abierto cuestionamiento a las insuficiencias de los programas de clase de lengua española: El caso de la UASD, INTEC y el ISFODOSU (p.209/246).
Otro tema abordado con coraje y criterio ético por el sujeto autor, es el referente a los Retos de la asesoría de tesis en posgrados: tendendencias y limitaciones de una práctica académica (p.289/310).
Ya era tiempo de que alguien asumiera de manera pública ese clamor. Nuestras academias no pueden, ni deben continuar con esa conducta de cierta irresponsabilidad en algunas áreas del Postgrado, como cuarto nivel de estudios en la educación superior dominicana.
Creo pertinente enfocar este serio problema, desde un seminario al respecto, coordinado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), donde se vea el Postgrado como carrera académica, la revisión de su funcionamiento actual y su abordaje  pedagógico, investigativo y económico, entre otros factores fundamentales, como las asesorías de tesis de maestrías y de tesis de estudios doctorales.
Estamos ante una obra provocadora y sostenida con pertinencia y determinado rigor académico, en su tratamiento discursivo, aunque, en mi calidad de provocador, dejo en el aire la siguiente pregunta:
 
¿ Y por qué también el sujeto autor no centró su análisis académico en la Universidad "Pedro Henríquez Ureña" y en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, ya que en esta última fue que realizó su doctorado en Lengua Española y Literatura? 
 
Esperamos respuestas. Mi función es inducir a pensar y a investigar. A compartir saberes.