En esta ocasión, estamos ante un libro que me habla, como todos los libros, pero este me convoca a pensar sobre las miserias del ser humanas, sus ruinas y sobre sus agonías terrenales.
Me refiero al libro de microrrelatos "Aberrado Placer", de Leo Silverio (Editorial "Santuario ". 104 pgs. Santo Domingo. República Dominicana. 2022. Es una obra basada en los extremos fatídicos del sujeto, de ahí su desnudez expuesta en un discurso narrativo irónico y fatídico.
 Desde el inicio, el deseo de matar o la más atrevida furia del sujeto, se desata, para dejar en claro el ambiente de angustia y llanto que le espera al lector. No sé si tildarlos de microrrelatos "negros", "colorados"o funestos, por la temática sobre las maldades del ser humano, abordada por el sujeto-autor en esta obra.
Foto de la portada del libro de microrrelatos titulado "Aberrado placer" (2022), del cineasta y guionista Dominicano,Leo Silverio.
"Aberrado placer" es la náusea del hombre convertida en excusa, para desnudarse ante lo fatídico y brutal. Es la expresión de lo horripilante del ser humano.
Aquí el sujeto-autor nos pone frente al odio y a la tortura que anida en almas infernales, como las que pululan en los ambientes de muerte y de llanto que envuelven a estos microrrelatos. Veamos:
 
"¿Quién no ha pensado en algún momento en matar/a uno o a unos cuantos?/quien se atreva a negarlo/estará negando su propia existencia como ser humano". (Pág. 11. Libro citado).
 
Con ese decir de introducción, es que inicia el libro, como preparando al lector para entrar a un espacio de terror y muerte.
Leo Silverio.
La muerte, los fantasmas y los demonios, son los que circundan estos linderos espaciales :
"Muertos/fantasmas y demonios me intiman con duras censuras/cuando descuidan la vista al vacío/encuentro sosiego para escribir/contar". (Pág. 12.).
 
El inicio formal de este libro lo marca el microrrelato titulado "Angus". Veamos:
 
"El hombre golpeaba con su machete aquellos huesos adheridos a algunos trozos de carne como si castigara a alguien por algún error imperdonable/Tiró los despojos con salmuera en agua hirviendo para luego servirlos a sus perros/contemplaba complacido como los tusos devoraban con gusto los restos/Su mujer quiso abandonarlo/ él/ aprovechó los mejores cortes para deleitar a sus festivos invitados/ incluido su amante/que conociendo el sabor de aquellas carnes/se placía más que nadie". (Pág. 19.).
 
Por estos microrrelatos pasean las ficciones en torno a personajes históricos como Patricio Lumunba o como Atilas, lo que nos dice que el sujeto-autor sumerge su ficción en la historia, para contarnos su otra realidad, la que él reinventa, más allá de lo razonable.
 No olvidemos que se trata de un abordaje de lo ficcional, llevado al extremo del accionar aborrecible del ser humano. 
 
El lector que no tenga resistencia ante lo abominable, no puede asomarse a este ambiente. Antes de llegar aquí debe estar preparado a mirarse a sí mismo, como animal razonable, a veces, y como fiera impensable, siempre. Porque estará ante un círculo de terror que solo la ficción ha de diseñar.
Nos encontramos con los microrrelatos titulados "Asesino", los cuales están divididos en cinco (5) partes. Del "Asesino" I, fue que el sujeto autor eligió el título de este libro. Aquí se reafirma la mirada y el sentir de tragedia que circundan a toda la obra. Veamos:
   "Me delitaba en el consultorio de mi padre/odontólogo de gran prestigio/cuando encendía la fresadora y la cara de sus pacientes se llenaban de terror//.Percibía cierto Aberrado placer en el profesional//. Ataco a mis víctimas con una sierra eléctrica//. El sonido de la máquina las enloquece y yo con ellas/ solo que de gozo". (Pág. 42, libro citado).
 
"Aberrado placer", es la expresión del placer ante el crimen y ante lo desgarrador y asombroso de la vida.
 
El sujeto narrador, quien no, necesariamente, es el autor de la obra, está envuelto en su escena de terror, ama lo invivible, lo inhumano, lo absurdo, como una forma de construir su bienestar, dentro de su particular forma de pensar y de actuar. 
 
La proyección de un panorama de lo impensable, de lo horrible, es la temática central en esta obra. Este es un narrar del dolor y lo sacrílogo. Es este el narrar de lo profano.
Estamos ante el decir  o el narrar de lo aberrante, detalle que le permite al sujeto-autor hubicarse en un sitial muy poco trabajado en la narrativa contemporánea dominicana.
Aquí, el guionista y/o el productor y cineasta, se incorpora ante la cotidianidad del vivir, de su vivir,  para darle vida a escenas horripilantes de su imaginar.
Iustración de Dr. Odalís G. Pérez.
El narrador ama la sangre. Le exita la sangre. Su crear en este caso, está embullida en la carnicería. Por qué no decirlo? Esta es un narrativa que, por sus características, puede ser catalogada como una  "Narrativa noir", porque reúne todos los detalles de ese tipo de creaciones.
 
Este es un narrar que, aunque breve o brevísimo, posée un amplio potencial de sorpresas, espectativas  e intensidad. Veamos el microrrelato "Asesino IV":
 
"La sangre me excito siempre/ Iba a la carnicería o al puesto de aves para revestirme de su sagrado aroma/Era por eso que me gustaba finalizar a mis víctimas con un disparo en el rostro/ ¡Amo la sangre! Los sabios aseveraban que quien bebé sus secretos/tendrá una existencia eterna". (Ver pág. 45, obra citada).
 
Lo Aberrado es su placer. Este es un narrador de lo sanguinario, que conduce a sus lectores a ver y sentir sus vacios, en este caso, se trata de  una discursividad de lo inhumano, con la visión de desnudar al posible anticristo que se anida en cada ser humano, pero siempre sustentado en el potencial estético y rítmico de su discurrir narrativo ficcional, como si se tratara de una narración cinética de muerte y terror.