Otra mirada

Ideas, literatura y tecnología (No.1)

El Homo tecnologicus ya está aquí, está avanzando el individuo ciborg desde hace algunas décadas.

Por Virgilio López Azuán

Fotografía cedida por Facebook donde se ven servidores en un centro de datos, en Prineville, Oregon (EE.UU.). EFE/FACEBOOK

 Fotografía cedida por Facebook donde se ven servidores en un centro de datos, en Prineville, Oregon (EE.UU.). EFE/FACEBOOK
Fotografía cedida por Facebook donde se ven servidores en un centro de datos, en Prineville, Oregon (EE.UU.). EFE/FACEBOOK

El mundo de las ideas que se hacen colectivas incide en todo el accionar de humanos. Es por ello que surgen movimientos, tendencias, posiciones, antagonismos, reemplazos… Para que esto ocurra esas ideas tendrán que influir en las emociones, pensamientos e intereses de ciertos conglomerados. Aparecen en muchas de las actividades humanas expresadas en sus maneras de soñar, de actuar y de convivir. Es por ello que ideas poderosas como el liberalismo, el socialismo, el capitalismo, el comunismo, dentro de las teorías económicas, políticas y sociales, han transformado de una u otra manera la humanidad. Cabe mencionar también, aquellas ajustadas a sistemas de creencias y dogmas fetichistas, religiosos y filosóficos que gravitan en temas espiritistas y espirituales.

Las ideas, para decirlo a partir de un principio biológico: nacen crecen, se reproducen y mueren. La dinámica de los cambios del pensamiento y comportamiento de humanos empujan a otras realidades, a otros desafíos en su interés de desentrañar la verdad. Por ello han luchado religiosos, poetas, filósofos, políticos, científicos… En esa búsqueda se han producido muchos encontronazos, violencia, choques de visiones, de paradigmas y sojuzgamientos.

En la historia de la humanidad ha habido ideas y teorías que luego han sido echadas por tierra porque otras, con más fidelidad en sus evidencias, las sustituyen. Para poner un solo caso a manera de ilustración: las teorías de los modelos astronómicos de la tierra, la geocéntrica vs. heliocéntrica. Así, a cada momento, se derrumban teorías, se critican enfoques, se multiplican las maneras de explicar los fenómenos naturales y humanos. La verdad y la objetividad como temas siempre están en constantes desafíos. Cada día se repiensa con más pasión, se expresa lo creativo y lo innovador.

Las ciencias cognitivas avanzan de forma exponencial a pesar de que se observan dualismos en colectivos y sociedades humanas en el siglo XXI, producto del su lento desarrollo y una serie de factores ancestrales y actuales que presionan en contra de ese avance.

El desarrollo científico y tecnológico, como resultado de la revolución industrial, ha marcado límites en temas que solo estaban sustentados por creencias. Ya algunos cánones han sido rotos dando paso a otras formas de pensar y actuar. El liberalismo y el capitalismo han penetrado no solo en la psiquis de importantes sociedades que, de pronto, formarán parte de esas huellas en el genoma humano. Precisamente, los centros objetos de la búsqueda del conocimiento, están centrados en el genoma humano y el cerebro.

¿Qué tanto han influido las nuevas tecnologías en la creación literaria?

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Nunca en la historia el cerebro había tenido tanta importancia para la ciencia, ni tampoco se había pensado que aparecería ese tema del estudio del mapa del genoma humano que está supuesto a cambiar la mayoría de las formas de relación entre humanos y muchos de los esquemas de la obtención de poder y dominio.

El Homo tecnologicus ya está aquí, está avanzando el individuo ciborg desde hace algunas décadas. Con el auxilio de las nuevas tecnologías los avances multiplican las velocidades de producción del conocimiento hacia el uso de inteligencias artificiales que impactan en el lenguaje y las formas de expresión.

Ahora vienen las preguntas. ¿Qué tanto han influido las nuevas tecnologías en la creación literaria? No hemos dicho “producción literaria” que es otro tema con diferentes enfoques y otros alcances.  ¿Qué tanto el literato está utilizando el cerebro y desentrañando sus espacios creativos? ¿Importa a un escritor conocer la tecnología cerebral y sus mecanismos biolectroquímicos? Todas estas preguntas pueden abrir espacios reflexivos de interés. Nadie negará que el complejo mundo del lenguaje, pensamientos, ideas y  emociones, tienen una fuente cerebral. También, otros órganos del cuerpo poseen células especializadas con las funciones similares a las que están en el cerebro. ¿El cerebro funciona de forma análoga o digital? Si se estudia con los recursos actuales disponibles se puede decir que parece hacerlo de las dos maneras. Actualmente existen experimentos para la producción de cerebros digitales, inteligencias robóticas que pueden producir sus propios códigos como forma de lenguaje. Pero este es otro debate.

Como las ideas de este tiempo tienen un sustento tecnológico y científico, habrá que unirse a la exploración de su influencia en la creatividad literaria, desde el genoma y el cerebro para presentar otras propuestas.

La creación artística tiene un alto componente espiritual y emocional. ¿Cómo se explicarían estos fenómenos dentro de una corriente cientificista y tecnológica? ¿La creación literaria, como por ejemplo la poesía, vista desde la expresión del autor estará fuera del debate y la influencia del pensamiento actual? (Continuará)

El autor es escritor y académico.

Domingo 22 de mayo de 2022

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