Hoy la patria viene a verte

y ha traído en su maleta

esa nostalgia completa

que tú no quieres perderte.

La patria viene a quererte.

A decirte que te espera.

Que a pesar de la frontera

allá te están esperando,

pues dentro de ti, flotando

siempre está nuestra bandera.

Por si acaso se te olvida

de que eres dominicano,

trajo una silla de guano

por manos nuestras tejida.

También te trajo comida

cocinada en el burén,

un poquito de chen- chen

gofio y dulce de Paya,

trajo arena de tu playa

y un traguito de Clerén.

Foto: © Mery Ann Escolástico
Fecha:04/08/2021

También naranja higüeyana

y galletitas de Ocoa.

Frutas de Jarabacoa,

cañas desde la Romana.

Y esa bebida seibana

que tú le dices mabí.

Y las piñas de Cotuí

el plátano barahonero

y el litoral limonero

que siembran en Jimaní.

De los pueblos del Cibao

te mandan a preguntar,

que cómo puedes estar

tan lejos de tu Bonao.

Sin arroz y sin cacao,

sin beber nuestro café,

que cómo aquietas el pie

al escuchar la tambora,

con un merengue de ahora

o con un viejo balsié.

Que si tú juegas tablero

o dominó en una esquina,

que si bailas mangulina

y cuando llega febrero

te vuelves más bullanguero

y te llenas de emoción,

recordando el malecón

y te dan ganas de irte,

para de nuevo vestirte

de guloya o de lechón.

Cada pueblito es testigo

que te sientes extranjero,

que tu corazón viajero

lleva la patria consigo.

Que puede otro lar amigo

ayudarte a renacer,

darte la mano al caer,

ser tu mejor anfitrión.

Pero siempre habrá razón

para que quieras en volver.

La patria que vino a verte

también trajo en su maleta,

una promesa secreta

para que tú seas más fuerte.

La del paria no es tu suerte,

aunque te miren rodando

y si te encuentran llorando

decídete a ser feliz

y regresa a tu país,

que allá te están esperando.

¡HOY LA PATRIA VIENE A VERTE!