El II Festival de Escritura de Santo Domingo (FEST) empezó este jueves en la capital de República Dominicana.

El escritor y editor Rafael Rodríguez Pérez, director de Río de Oro Editores, tuvo a su cargo el discurso inaugural, en el acto de apertura celebrado en el Centro Cultural del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), en el antiguo Palacio de las Telecomunicaciones, de la calle Isabel la Católica.

A continuación el discurso:

Habemus festival

Una vez más, un grupo de soñadores, chiflados por la literatura, impulsados por la escritora y estratega cultural Roxanna Marte, regala a República Dominica un Festival de Escritura. A aquellos que digan que segundas partes nunca fueron buenas, mírenlos de reojo, y ríanse.

El Festival es, otra vez, una rotunda realidad, y continúa escalando en complejidad y niveles. Este año tenemos tres sedes, cada una más hermosa que la otra, y los nombres de autores, gestores, promotores de lectura, patrocinadores y marcas aliadas que orbitan en torno a él forman parte, indiscutible, de mucho de lo que vale y brilla en la nación en este mundo.

La intención primera es la de siempre, y las más alta: sumar, ayudar, promover, empujar, poner en valor lo que somos, encender una luz de este lado del mundo y reunirnos a hablar de estos temas del alma, puro alimento para el espíritu, levadura para la libertad, pues eso, y mucho más, es la literatura.

Paso a paso, libro a libro, idea a idea hemos alzado una vez más el festival. Dicen que no hay partidas económicas para eventos literarios en el país. Dicen que es cuesta arriba, que no autorizan, que no aparece, que no existe…

Rafael J. Rodríguez Pérez.

Nosotros, criaturas literarias, acostumbrados a crear universos, monstruos, héroes, estrellas…, miramos de reojo, y nos reímos. No importa. Nuestra respuesta es trabajar. Nuestra respuesta será el éxito. Créanme, no vamos a cejar. Las partidas aparecerán. Serán autorizadas. Algún decisor al que en verdad le importe su país reaccionará y se dará cuenta que es en cosas así, relacionadas con libros, lecturas, pensamiento, que vale la pena invertir, porque el retorno vendrá multiplicado en lo más importante: capital humano, en personas sensibles, preparadas, de mente amplia y corazón dispuesto a servir, y servir de verdad.

Eso llegará, porque la hora de la justicia poética siempre llega. Es una certeza que no nos abandona y que nos impele con inmenso valor hacia el futuro. Ya estamos pensando, para que se den cuenta de que no es una broma, en una Feria Internacional de Escritores. ¿Alguien duda de que lo lograremos? Yo no, menos que nadie, como no lo hice hace seis años con Roxanna, cuando se me acercó, con los ojos brillantes de alegría, casi en trance, con la idea de la creación de una plataforma literaria, con la idea de CuentaRD, entonces, una bella entelequia, hoy, toda una institución, y fuente creadora y nutricia de este Festival. ¡Ya CuentaRD cumplió, el 21 de junio, seis años!

Mientras ese futuro llega, seguimos en el aquí y el ahora, y podemos decir con gran placer que el Festival de Escritura Dominicana es un evento literario único en el país, que difunde los avances y las nuevas temáticas de la literatura dominicana, promueve una cultura lectora en el público dominicano; y presenta eventos magistrales, debates, diálogos, coloquios, y paneles entre las voces literarias más representativas; así como actividades de entretenimiento: performances de poesía, cuentacuentos, micrófonos abiertos y conciertos. Basta echar una mirada al intenso programa de esta segunda edición para tener una idea global de su riqueza, variedad y amplitud de miras.

Hemos creado un equipo maravilloso, pero hay que decir que esta magia, que este fuego, provienen más fuertes y sentidos, y casi seguro inextinguibles, de Roxanna Marte (para quien pido un fuerte aplauso).

Ahora, tantos años después, aún la miro, con un creciente orgullo, y el mismo brillo del que hablé antes permanece en sus ojos. Ahora es una lumbre más tranquila, más madura, pero también más fuerte.  Como el primero, este segundo Festival es fruto de su liderazgo, de su amor por la literatura, de su hambre de conocimiento y belleza, de su absoluta incapacidad de rendirse y de su don natural para el servicio.

Ella, nuestra estratega cultural, ha logrado concitar nueva vez el apoyo, la adhesión y el respeto de escritores, promotores literarios, instituciones, patrocinadores y marcas aliadas, entre los que destacan grandes nombres de las letras dominicanas, así como los colectivos CognitivaRD,  Dominican Writers Association, SDQLee, DiEditores, AutoPaniagua, Luna Insomne Editores, Fundación Cultural Lado B;  Litevisual Studios, Nuevas Tierras Ediciones, Río de Oro Editores, Fundación Dominicana Contra el Mal de Párkinson, Editora Búho, Grupo Acento, Periódico El Caribe y Navegante Urbano Agencia Creativa, entre otros.

¿Para qué se hace un Festival de Escritura Dominicana? ¿Qué quiere CuentaRD, que sigue persiguiendo, por qué trabaja? Parte de esta respuesta la escribí hace un año, y la reitero hoy porque no creo poder mejorar ese párrafo:

«CuentaRD, y su Festival, quiere defender y dar a conocer, en primer lugar, la labor de los escritores dominicanos, sus obras, su dignidad, su derecho a estar y a sumarse sin complejos al universo literario regional y mundial, sin exclusiones, sin cotos cerrados, sin discriminación…».

«Pero, para ello, es preciso, imprescindible, trabajar en equipo cerrado, en cuadro apretado, como la plata y el oro en la cordillera central. Es preciso crear un ecosistema integrado de trabajo para poner en valor a los escritores y a la literatura dominicana, hace falta aunar voluntades, ayudarnos los unos a los otros, apoyarnos, como hoy, como ahora, en este mismo instante y en este festival. El camino está abierto a nuestros pies, CuentaRd ha abierto la trocha, y marcado el sendero a seguir”».

No hemos dejado que nadie nos diga que no se puede. Hemos perseverado en nuestros sueños, en nuestras ideas, convencidos de que son ellas las que mueven al mundo.   «No hay proa que taje una nube de ideas», escribió Martí. Eso lo hemos entendido muy bien.

Querida Roxanna, amigos, escritores, promotores, lectores, artistas…, gracias a todos por estar aquí, por acompañarnos una vez más a materializar esta belleza, todos ustedes tributan hermosa y gratamente a esta magia en la que hemos puesto el corazón, la literatura, que no es, para gente como nosotros, lo que hacemos, sino completamente lo que somos.

¡Señores, contemos nuestras grandes historias!

¡HABEMUS FESTIVAL!