De la identidad

 

La ciudad viene con sus fauces de neón

y bocanadas de cristales

que te aturden en su laberinto

Te amanece fuera del cuerpo

No sabes regresar y estar en tu órbita

en tu natural frecuencia toroidal

y escucharte contigo dentro

abrazada a tu Real Ser

Todo te tropieza a todas horas

se entristecen tus manos

los parques acontecen lentamente

y te apelan tantas bifurcaciones

por donde vas temerosa de que sea cierto

Las palomas van heridas

de miradas que caen fuera del limite

Ves el tiempo pudrirse en las vidrieras

en las fruterías de los viernes

en el modo que sitia el calor el mediodía

No te reconoces por las calles perdidas

ajenos atajos que te abocan

tristísima lejos de ti

Te apena el orden de las cosas

el desgarrado paisaje

la gente que va atomizada a todas partes

Echada en la noche deseas

la ilación de la memoria de quien eres

 

 

 

 

Decir Jung

 

He visto caer el lago sobre tus ojos

donde otro universo hay mirándose

Tu también sales de ti dando gritos

en aturdimiento de tanta belleza

Y caes de luz sobre tu rostro

te bebes las manos

el más antiguo polen de la voz

que vino a incorporarse del polvo

ese algebra de arquetipos

en la que se dicen las tardes

ascendente pozo de enumeraciones

de ausencias y blancos rebaños

comiéndose los vacíos

singularidad de limite y tasa y cuerpos

las lejanías que fabulamos

y alumbran la impostora vigilia

andamio de otro sueño de quién

La sangre de mil batallas

s ahora el vino de los que ríen

y van a todas partes tropezando

los lirios que lamen la puerta

y tastan de besos los labios

de quienes fuera de si duermen

y sueñan azules escarabajos

Te crees estar contigo lejos

puesta toda de carne

en ese infame mar de tejados

esa ajena ciudad que no te quiere

Fuera del cuerpo huyes de Ramón

mil hombres en solo una sombra

 

 

 

En el lago

 

De oro en el párpado blanco del día

tirita la insoportable Belleza

Y en su sembradío de alegres soles

nos come el Tao los ojos

e inenarrable en su Ser despierto

nos llama a su modo la puerta

Todo es un estar con nosotros

en la plural Unicidad

un volver por el sendero unánime

yendo de amor expansivo

siendo el agua y quien le mira

el cuenco de las manos y la otra sed

El viaje es solo un darse cuenta

La casa está adentro llamándonos

 

Novela borgiana

 

Si has soñado salir de un bosque

y ves una casa toda de blanco

de la que salgo y me doy a mirarte

no me preguntes tú

qué hacía yo solo en ese lugar

preguntánle a quien eres ahora

por qué me llevaste a tu sueño

 

Soñar es verse sin la máscara

es otra vigilia que no sabemos

 

 

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… Y si el amarillo es el tiempo

el mediodía es un caracol de neblina

Nunca se sabe

el devenir te pierde

y te das de bruces contra tu sombra

 

Para verse en el espesor del éter

el agua busca ser mirada

 

Ramón Antonio Jiménez, Valparaíso, San Francisco de Macorís, (RD). Creador del Ideario
Estético taocuántico y cofundador de la Comunidad Literaria Taocuántica.