Una colección de 400 obras, libros, manuscritos y objetos del escritor argentino Jorge Luis Borges, reunida a lo largo de décadas por un librero apasionado, arrojan luz sobre esta figura de la literatura hispana en la Feria Internacional del Libro Antiguo de Nueva York.

La librería James Cummins Bookseller, asidua desde hace años a esta feria considerada la más importante de su sector, expone decenas de los artículos en las vitrinas que llenan el interior del monumental edificio Park Avenue Armory de Manhattan, reconvertido en templo para los bibliófilos durante cuatro días.

Allí hay un libro de cubierta verde, "The Pacha of Many Tales", de Fredrick Marryat, en inglés, que perteneció a la biblioteca personal de Borges y que esconde en una página amarillenta varias firmas del autor a medida que volvió a esta obra, desde los 11 años de edad, cuando se llamaba a sí mismo George Lewis, hasta los 42.

"Puedes ver cómo evoluciona su firma", dice a EFE el encargado del catálogo del escritor, Henry Wessels, señalando una marca característica que este añadía a su nombre pese a su progresiva ceguera, y asegura que "es realmente memorable conocer al Borges lector tanto como al escritor".

Ese tipo de inscripciones convierten un simple libro antiguo en un tesoro para los admiradores y elevan su precio a 15.000 dólares, superado solo por obras del propio Borges, como "Historia universal de la infamia" o "El jardín de senderos que se bifurcan", con dedicatorias o anotaciones en los laterales, valorados en 17.500.

Los documentos parten de un mínimo de 15 dólares y llegan hasta los 25.000 de su manuscrito del ensayo "Un teólogo en la muerte", de 1934, con letra pequeña y tachones, considerado un ejemplo de la prosa imaginativa que ejerció de "trampolín" en la carrera del escritor.

INTERÉS EN LAS ANTIGÜEDADES

La colección perteneció al librero de Massachussetts Gary Oleson, que falleció hace cuatro años tras dedicarse desde finales de 1980 a cultivar información sobre Borges -se escribía con el académico y traductor Donald Yates- y acumulando recuerdos que ahora juntos "revelan patrones y conexiones".

Entre ellos hay un retrato de Borges tomado por el fotógrafo Richard Avedon; un ejemplar de la revista New Yorker que contiene una columna suya, con la portada firmada; o una serie de cartas que son una "edición pirata" de sus poemas de lo años 70, porque su editorial no las había autorizado.

Wessels aseguró que tanto personas como instituciones están "mostrando interés en el material", e incluso antes de poner la colección a la venta ya se habían vendido varios artículos, lo que consideró prueba de la salud del mercado de antigüedades.

Esta librería de Nueva York, que el año pasado vivió la "experiencia única" de conseguir un diminuto libro con poemas inéditos de Charlotte Brontë, que se vendió por 1,25 millones de dólares, es una de las cerca de 200 tiendas especializadas de todo el mundo que están en la feria, y su cabina, por sí sola, ya parece un museo.

Se pueden encontrar en su sección libros y objetos exquisitos de todo tipo, como siete volúmenes de "Birds of America", del biólogo John James Audubon, con detalladas ilustraciones de aves, por 85.000 dólares; o el archivo del inventor de las portadas de álbum de los vinilos, Alex Steinweiss.

Entre los artículos más inusuales que han traído a esta edición los participantes está una copia del "First Folio", de William Shakespeare, que contiene casi toda su obra, a la venta junto a otros volúmenes por un total de 10,5 millones de dólares, de la librería inglesa Pete Harrington. ( Nora Quintanilla)