Literatura

A 43 años del Taller Literario César Vallejo

Y 33 años de la Generación del 80

Por Julio Cuevas

Mateo Morrison, fundador del taller literario "César Vallejo" de la UASD, en 1979.

(Ilustraciones del Dr. Odalís G. Pérez Nina)

Este pasado 13 de enero del año en curso, hemos celebrado en privacidad la llegada de un año más de la creación del taller literario <strong>'César Vallejo'</strong> (1979), con la necesaria orientación y/o guía del amigo poeta <strong>Mateo Morrison</strong>, destacado miembro de la <strong>Generación de escritores de postguerra</strong> (1965), quien, en ese momento, pasó a sustituir al investigador, dramaturgo, humorista y riguroso Gestor Cultural, Narciso González, en la Dirección de Cultura de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Este pasado 13 de enero del año en curso, hemos celebrado en privacidad la llegada de un año más de la creación del taller literario 'César Vallejo' (1979), con la necesaria orientación y/o guía del amigo poeta Mateo Morrison, destacado miembro de la Generación de escritores de postguerra (1965), quien, en ese momento, pasó a sustituir al investigador, dramaturgo, humorista y riguroso Gestor Cultural, Narciso González, en la Dirección de Cultura de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

Es innegable que la presencia del taller literario "César Vallejo" de la UASD, ha transformado gran parte de la literatura dominicana contemporánea. Nuestros hechos hablan y dan testimonio de los aportes al desarrollo de la literatura dominicana.

 Lo que no tiene explicación es que, la UASD, no asuma con entera responsabilidad el reconocimiento que ya ella, como academia, desde la Vicerrectoría de Extensión o desde donde sea, no puede borrar, ni negar.
Lo que no tiene explicación es que, la UASD, no asuma con entera responsabilidad el reconocimiento que ya ella, como academia, desde la Vicerrectoría de Extensión o desde donde sea, no puede borrar, ni negar.

La Generación de escritores del 80, es una realidad literaria que prestigia a la UASD y al país, por más que pretendan ignorarla con su conducta de inaceptable silencio, de "olvido" y dejadez, lo cual es hoy una imperdonable vergüenza pública.

Ese reclamo lo vengo repitiendo desde que cumplimos 30 años y nuestra academia, dizque no se da por enterada.

Yo no quiero teorizar hoy sobre las distintas acepciones del concepto de "Generación", ni mucho menos de "Generación literaria". Hoy no quiero argumentar sobre teoría o filosofía de la estética del discurso poético de los creadores o escritores y escritoras de la Generación del 80.

No quiero seguir teorizando sobre el concepto de generación literaria, porque quiero que la UASD, desde el Honorable Consejo Universitario, deje de pasar tanta vergüenza ajena, al mostrar "dejadez" planificada y "construir tanto olvido" que se niega a ser sepultado...y es por eso que hoy salimos y nos expresamos, floreciendo clamores por todos los rincones de este trópico caribeño.

Pude, muy bien, iniciar este trabajo postulando sobre el concepto de Generación de José Ortega y Gasset (1883-1956), como el uso y construcción del filosofar es parte fundante de la poética de nuestra generación, opté en no asumir esa posición y abordar este descaro, del cual nada más se escapa la Facultad de Humanidades de la UASD.

Debo actuar con transparencia y ética profesional, por lo que es preciso aclarar que de esa dejadez ante la Generación de escritores del 80 y el olvido de la UASD, nada más se escapa la Facultad de Humanidades.

Tengo pruebas de que el Consejo Directivo de la Facultad de Humanidades, a través del señor Decano, la actual directora de la Escuela de Psicología y el actual director de la Escuela de Letras, sí que han reclamado y valorado los aportes estéticos de la Generación de Escritores del 80, han organizado jornadas críticas sobre sus obras literarias y aprobaron su merecido reconocimiento, aunque el Honorable Consejo Universitario no ha actuado en consecuencia.

Ahora falta que las altas instancias de la UASD, aprovechen la ocasión para enmendar esa vergüenza pública ante el mundo académico e intelectual y ante las humanidades, en este momento de incertidumbre ideológica y de ambivalencia político-neoliberal.

Las mezquindades humanas, la politiquería y el personalismo, no pueden seguir trazando las políticas de nuestra academia. Y no pretendan ustedes imponerme el viejo cliché de "acudir a los estamentos institucionales".

No es que estemos "exigiendo" un bien ganado prestigio desde nuestras producciones y desde nuestros estudios a los más altos niveles académicos mundiales. Las producciones poéticas de la Generación del 80 hablan por nosotros. Esta es una Generación de escritores que permanece unida por su poética, por su visión de la estética y porque permanecen los mismos cimientos que le dieron origen con la crisis de los 80, a nivel mundial, específicamente, en Latinoamérica y el Caribe.

Aunque para el amigo poeta Pedro Pablo Fernández, mi espacio generacional está en los poetas de la <strong>Generación de escritores del 70</strong>, sigo insistiendo que, al igual que el <strong>Víctor Villegas, de la Generación de escritores del 48</strong>, conviví de manera muy cercana con ambas generaciones y asimilé sus postulados.
Aunque para el amigo poeta Pedro Pablo Fernández, mi espacio generacional está en los poetas de la Generación de escritores del 70, sigo insistiendo que, al igual que el Víctor Villegas, de la Generación de escritores del 48, conviví de manera muy cercana con ambas generaciones y asimilé sus postulados.

Una gran selección de escritores de esta generación, espera el premio nacional de literatura, el cual se lo ha ganado. Por ética y respeto a mí mismo, no voy a citar nombres de esos escritores y escritoras que ya deben ser laureados, pero muy pronto se difundirán los nombres, con nuestros bien ganados reconocimientos, por nuestros aportes a la literatura dominicana contemporánea. Aunque nuestro espacio vital, la UASD, se niegue a reconocernos, por ceguera epistémica.

Al cumplir estos 43 años de la fundación del taller literario "César Vallejo" y al celebrar los treinta y tres (33) años de la aparición de la Generación de escritores del 80, la UASD está a tiempo de llenar ese imperdonable desliz ante la sociedad dominicana y el mundo. La semilla sembrada por el amigo poeta Mateo Morrison, desde la Dirección de Cultura de la UASD, el 13 de enero del 1979, ya es imborrable e innegable.

Eso se corrige con algo simple: Organizar un coloquio literario sobre el origen y evolución del taller literario "César Vallejo", organizar esas ponencias, publicarlas y publicar dos antologías con las producciones poéticas y narrativas y dramáticas de los-as escritores-as de la Generación de escritores del 80. Ese evento puede ser coordinado por la Vicerrectoría de Extensión y el Decanato de la Facultad de Humanidades. Así de simple.

Que la UASD, como academia que le sirvió de soporte, existencia creativa y permanencia cultural, asuma su responsabilidad, sacándole y publicando el acta de paternidad a su vástago cultural que tanto la representa, la venera y la defiende, a nivel mundial

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