Si por algún factor Teacher Mechy (Frank Perozo) no pasará a la historia del cine universal, no será por la novedad de su formato, pero ese recurso lo utiliza, como lo han hecho centenares de películas antes, como marco envolvente para producir risa, humor y, en especial, empatía emotiva.

Cierto que es una película de fórmula, de trayecto previsible, de un emotivo final feliz, en el fondo esperado y necesitado por el espectador, tras el manejo y manipulación de los sentimientos en su formato más socorrido, el melodrama. Teacher Mechy tiene diferencias respecto de la comedia nacional formulada cuando es producida solo para provocar risas y carcajadas.

Este proyecto desarrollará una serie de arcos dramáticos de emociones sucesivas, en un efectivo recurso que ha de conquistar el alma del público.

La historia es una relación de valores: de amistad verdadera entre mujeres (sororidad), del papel de la educación tradicional y la “otra” educación, prejuicios y discrimen social, de “ser de clase” y de “ser barrial” denuncia de la forma más bella y, sin decir media palabra, del abuso de las pantallas digitales de los teléfonos – una especie de cáncer innombrable devenido del abuso de la tecnología y todo sin dejar de hacer reír al público y provocar un impacto emocional muy intenso a los más sensibles.

En Teacher Mechy destaca la fortaleza de sus recursos técnicos, en especial la fotografía de Francis Adames, quien se ha instalado como uno de los más efectivos “DP” para proyectos dominicanos.

Notable la estructuración en la sucesión de imágenes con la ágil edición de José Delio Ares García, crucial para el resultado final en función del ritmo y las volteretas del discurso visual de este proyecto.

Tras verla y constatar la reacción del público, que en el cine es un factor determinante, Teacher Mechy se evidencia como un trabajo cuidado, que radica su éxito en el concepto que desarrolla un guión de Cheddy García (Bertha), (la protagonista), Juan Manuel Tejada y Kendy Yanoreth, estos dos últimos responsables del vuelo argumental que alcanza el trabajo, imagino. Cheddy da su primer gran paso como productora de cine dominicano. Y lo hace con criterio.

Luego de La Otra Ana (Vladimir Abud, 2012), logra su mejor papel al llegar a emociones a las que nunca había escalado y que calan por su autenticidad. Se trabajó a fondo una artista que ha logrado establecer una marca por su talento. Cheddy conmueve y convence.

Aquiles Correa, con personaje apenas dice 35 palabras en apariciones son brevísimas, se siente dueño de su personaje y convence con su trabajo sobre el personaje de padre tradicional machista que logra evolucionar a otras posturas frente al hijo, y lo hace con mucho mayor éxito que en proyectos en los que ha sido coprotagonista.

El mejor personaje secundario (adulto) está a cargo de Irving Alberty (Alex), quien se siente cómodo en su papel de padre soltero identificado con su hija y nos regala imágenes que han de permanecer en la conciencia.

Denisse Quiñones, (Xiomara Portuondo) no está a la altura de otras entregas suyas y se percibe innecesariamente sobreactuada. Algo falló.

Hay buen nivel en las actuaciones de Lía Briones, Danilo Reynoso y el joven Anderson Humor, este último parte de los nuevos rostros que ya hacen falta en la industria. El desempeño de Chelsy Bautista (Saray) y el proceso creíble que desarrolla, es excelente.

La gran plataforma coral de actuaciones en esta comedia es de los niños y niñas del curso en el colegio “de primera”, espacio en el cual se produce un valioso muestrario de buena docencia alternativa. Hacen la gran diferencia. El éxito radica en una acertada selección de ese elenco.

Es uno de los roles colectivos infantiles más acertadamente desarrollados para una película dominicana, recordando el nivel de los chicos en Los fabulosos má mejore (Carlos Manuel Placencia, 2009)

La música de Teacher Mechy es fundamental, bien escrita e interpretada en una banda musical integrada por los temas originales (que evidencian calidad en sus textos tamizados de música urbana): Tírame un pasito” de Rafely Rosario. Desde mis ojos (Chris Lebrón), Pila de bandera (Don Miguelo, Lápiz, Mozart La para), Estoy completo (Manny Cruz) y Solita (Youmaico).

Muy propia para el público familiar, recomendable muy especialmente para maestros y maestras y para estudiantes.

Todo el elenco (adulto e infantil) de Teacher Mechy en la premiere. Mucho talento establecido y emergente, señalando la ruta que debería signar el desarrollo de la comedia local. FOTO: Producción Teacher Mechy.

Ficha técnica

Sinopsis

Mercedes, graduada de pedagogía en Santo Domingo donde le niegan la oportunidad de trabajar como docente y parte a Nueva York a trabajar en una bodega para apoyar a su hija y su madre. Regresa a su país para afrontar un grave problema, contando con la ayuda de su comadre y amiga Bertha logra entrar como profesora en un colegio de clase alta sin imaginarse todo lo que ocurriría y cómo su vida cambiaría por completo.