China acoge con cautela el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. La cooperación y el diálogo debe ser la clave de las relaciones entre ambos países, defiende Pekín, al tiempo que advierte que la confrontación perjudicaría no sólo a los dos pueblos sino también al mundo entero.
Los discursos de Trump han otorgado mucho protagonismo a los mensajes incendiarios y las amenazas contra China, pero, por el contrario, los hechos se muestran lejanos a tanto ruido.
Por ejemplo, Trump invitó al vicepresidente chino, Han Zheng, y otros líderes chinos a su ceremonia de investidura y dedicó buenas palabras a las relaciones bilaterales.
El guiño de Trump a TikTok tras conceder 90 días más hasta su prohibición, abre la puerta a nuevas negociaciones, movimiento que ha sido bien valorado desde Pekín.
De igual modo, el incremento de la inversión de empresas chinas en Estados Unidos y la consecuente creación de empleo es un hecho significativo que la nueva administración de Trump no va a desperdiciar.
Sin embargo, China se mantiene alerta, con una larga lista de líneas rojas: su soberanía, el respeto a las leyes y reglamentos de China, la defensa de la competencia de mercado, la apuesta por el multilateralismo y el desarrollo sostenible. En este sentido, la cancillería no ha tardado en salir a criticar la controvertida decisión de Trump de que Estados Unidos se salga por segunda vez del Acuerdo Climático de París, subrayando el enorme compromiso que tienen las grandes potencias en la lucha contra la emergencia climática.
"El cambio climático es un desafío común al cual está confrontada toda la humanidad y ningún país puede permanecer insensible o resolver el problema por sí solo", declaró el portavoz del ministro de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun.
Pekín ha querido demostrar en los últimos meses que las restricciones y los aranceles son propios de un proteccionismo que no beneficiará a Estados Unidos. De hecho, las empresas chinas están experimentando una oportunidad de crecimiento en este contexto.
Este ha sido el caso de la red social Xiaohongshu (conocida como Red Nota), que ha acogido a más de 700.000 nuevos usuarios en tan solo dos días, los llamados como “refugiados de TikTok”. También el sector chino de la inteligencia artificial se está desarrollado con mayor eficiencia tras sufrir las sanciones estadounidenses de ventas de chips al país asiático. La innovación ha conseguido reducir la dependencia china de la tecnología estadounidense.
