El coordinador político de la Fuerza del Pueblo (FP), Radhamés Jiménez Peña, advirtió que resulta inoportuno debatir actualmente una reforma Constitucional por lo que procede que el Poder Ejecutivo retire la propuesta presentada debido a que la intención de producir cambios en la Carta Magna es inoportuna y carece de consenso.
El dirigente político opositor sostuvo que en la intención de reforma actual subyacen otras aspiraciones ocultas, como es cambiar el porcentaje para elegir al Presidente de la República, llevándolo del 50 más uno al 40%.
Jiménez Peña consideró que el propósito de modificar la Carta Magna tiene el “total y absoluto rechazo de la oposición política” del país, debido a que cambios de esa naturaleza no pueden hacerse de la noche a la mañana.
Indicó que el empeño del gobierno debe estar dirigido a que se consagren 67 que están pendientes de aprobación en el Congreso Nacional para completar la plena vigencia de la Constitución Política del 2010.
El jurista proclamó que no hay ninguna posibilidad de modificar la Constitución, en términos matemáticos, porque los números en el Congreso Nacional no alcanzarían para producir la reforma que está planteado el gobierno, porque la oposición está en contra.
Consideró que se está tomando como pretexto para modificar la Constitución un Ministerio Público independiente, a pesar de que está consagrado en la Carga Magna del 2010, reforzada con la Ley 133-11.
Indicó que si se quiere seguir profundizando en la independencia del Ministerio Público se puede modificar la Ley 133-11, para que el Consejo Superior del organismo le proponga al presidente entrante una terna de tres procuradores adjuntos o de cortes de apelación de carrera para que se escoja uno como Procurador General de la República.
El ex procurador general de la República dijo que la actual Constitución es una de las más liberales, democráticas y modernas de América Latina, que está siendo tomada como paradigma por otros países.
Sostuvo que ante la crisis que vive el país, por el alto costo de la vida, el gobierno debe empeñarse en mejorar la situación de los dominicanos, en vez de querer hacer una modificación a la que todo el mundo se opone.
El coordinador político de la Fuerza del Pueblo, Radhamés Jiménez Peña, reveló que la última encuesta recibida por la organización coloca al expresidente Leonel Fernández con un 33% de las simpatías electorales, y su más cercano contendor, el presidente Luis Abinader se mueve entre un 38 y 39%.
El dirigente político manifestó que la puntuación que arroja el presidente de su partido se refleja a dos años de las elecciones y cuando todavía no es oficialmente candidato presidencial.
Jiménez Peña aseguró que Fernández y la Fuerza del Pueblo tienen inmensas posibilidades de seguir creciendo en las simpatías de la población.
Manifestó que a diario la FP vive recibiendo solicitudes de ingresos a sus filas de grandes cantidades de personas de los distintos estratos sociales, partidos políticos y económicos.
Sostuvo que en su proceso de afiliación, la FP lleva actualmente alrededor de 900,000 personas, proyectando que a más tardar en el mes de junio el número ascienda al millón de dominicanos como miembros de la organización.
Asimismo, aseguró que cuenta con direcciones provinciales y en el exterior, lo cual convierte al opositor en un partido sólido, con respuesta a cualquier requerimiento en términos de organización de unas elecciones.
“Estamos preparados ya como organización para el proceso electoral venidero”, recalcó.
Consideró que la organización opositora se ha convertido en un fenómeno gracias al intenso trabajo y a las simpatías que ha despertado en la población que se siente disgustada y afectada por la mala gestión del actual gobierno.
Radhamés Jiménez Peña consideró que la Junta Central Electoral (JCE) debió esperar la participación, discusión y opinión de los partidos políticos, antes de someter al Congreso Nacional los proyectos de modificación de la Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos y la Orgánica de Régimen Electoral.
Sostuvo que la JCE se adelantó y sometió la propuesta de reforma, frente a lo cual todavía hay tiempo para discusión y debe producirse un consenso.
“Sobre todo, la participación de los actores fundamentales del proceso político electoral en República Dominicana, como los partidos políticos, es clave para que surja un instrumento legal en el que estén consideradas todas las opiniones”, agregó.
Indicó que en caso de que no haya consenso para modificar ambas leyes, se puede llevar a cabo el proceso electoral con esos instrumentos legales.