"Obedecer y callar", es la consigna de supervivencia. Desde hace al menos dos décadas una vasta región aislada y casi abandonada por el Estado en el norte de Colombia vive bajo el dominio de tres grupos armados.
El montañoso sur del departamento de Bolívar es una crónica trágica del calvario sin fin que padecen los civiles atrapados en las garras del conflicto armado colombiano. La AFP acompañó a una misión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), una de las pocas organizaciones que trabaja en la zona, y habló con los pobladores quienes pidieron mantener su identidad bajo reserva.
