Con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, Amnistía Internacional publicó 'Buscar sin miedo', un reporte de más de 60 páginas donde se enmarca la importancia de las mujeres latinoamericanas en los esfuerzos de búsqueda de miles de personas desaparecidas en la región, especialmente en México y Colombia. El texto también recopila los riesgos a los que se enfrentan las mujeres que dedican su vida a seguir el rastro de sus desaparecidos.
En América Latina, las mujeres son quienes resisten al olvido. La desaparición forzada se ha convertido en un fenómeno casi endémico de la región en las últimas décadas, marcadas por gobiernos autoritarios, dictaduras y conflictos armados, en los cuales miles de personas se han esfumado de repente, sin explicación alguna, y su suerte, en muchos de los casos, sigue siendo desconocida.
Para Amnistía Internacional, la desaparición forzada, además de ser considerada como una violación grave a los derechos humanos, es definida como "la extracción de una persona de la protección de la ley y el ocultamiento de su suerte y paradero a sus familiares, seres queridos y comunidades".
Pero haber sido desaparecido no significa ser olvidado. El informe, enfocado en los casos de México y Colombia, pero con miras a "extenderse a diferentes países de las Américas con el paso del tiempo", destaca que el ejercicio de búsqueda a personas desaparecidas es un esfuerzo con una naturaleza dual: una obligación para el Estado, y un derecho de las familias o comunidades.
"Buscar a una persona desaparecida forzadamente implica resistir al olvido, a la impunidad, a la marginalización y a barreras estructurales y discriminatorias en el acceso a la justicia", sentenció el reporte, que pronto en la introducción aclara que las mujeres mexicanas y colombianas son quienes, en la mayoría de los casos, protagonizan los esfuerzos de búsqueda.
Con el anhelo de que, algún día, puedan reencontrarse con sus desaparecidos, o al menos saber exactamente qué les ocurrió, las mujeres latinoamericanas, ante la frecuente ineficacia y negligencia de sus Estados por establecer una búsqueda exhaustiva por los suyos, recorren las calles y los campos buscando pistas, huellas, y hasta fosas clandestinas que puedan construir un camino que las lleve hacia la verdad.
"Son mujeres que están dando la vida, que se están exponiendo a numerosos riesgos porque los Estados no están cumpliendo su labor (…) Mujeres que tienen hongos en las manos por el contacto con restos en las fosas, mujeres que sufren desprendimiento de retina de tanto llorar por la búsqueda de su familiar desaparecido", expresó Edith Olivares, directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, para EFE.
’Si nos siguen asesinando, ¿quién defenderá que no haya más desaparecidos?'
En México, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas estima que existen alrededor de 104.626 personas desaparecidas en territorio nacional, mientras que otras 10.935 están consideradas como 'no localizadas'. Los desaparecidos son una gran parte de la identidad mexicana contemporánea, y su búsqueda representa un acto de rebeldía en contra del abandono estatal que las madres, hermanas, esposas, novias, amigas, o colegas ejercen en su lucha por la verdad.
A las inmediaciones de la Glorieta de las y los desaparecidos, contra-monumento apropiado por las familias de las víctimas en una de las arterias más importantes de la Ciudad de México, colectivos de mujeres conmemoraron su camino en la búsqueda de la verdad, pero también protestaron en contra del Gobierno mexicano por su falta de acción en relación con sus labores, además de exigir protección por parte de las autoridades.
Dentro del mismo informe de Amnistía Internacional, la organización detalla los diversos desafíos que las mujeres buscadoras en México y Colombia experimentan. "Las mujeres buscadoras se enfrentan a la estigmatización, la criminalización y la obstaculización de su trabajo organizativo por la subversión a los roles tradicionales de género que implica su desafío a la autoridad y los poderes legales o fácticos", expone el texto.
Según otro informe, titulado 'Derechos pendientes' publicado por la organización 'Artículo 19′, alrededor de 16 personas fueron asesinadas entre 2019 y 2024 mientras realizaban labores de búsqueda de algún desaparecido. 13 de ellas eran mujeres.
"Si permitimos que nos sigan asesinando las buscadoras, ¿quién va a estar aquí para defender que no haya más personas desaparecidas y que todos ustedes que no tienen un familiar desaparecido no pasen lo que nosotras el día de hoy estamos pasando?", dice Bibiana Mendoza, quien busca a su hermano, Manuel Ojeda Negrete, desde el 2018.
Reconocimiento y protección para las mujeres buscadoras
Al sur, Colombia es otro de los países donde la desaparición forzada le roba el sueño a millones de personas, cuyos seres queridos fueron arrebatados sin saber exactamente por qué. Con alrededor de 200.000 desaparecidos y tras un largo historial de conflicto armado, las mujeres colombianas son pioneras en la construcción de redes de cooperación y búsqueda de desaparecidos, pero también en el impulso de legislaciones que les dote de protección estatal.
El informe de Amnistía Internacional resalta los avances legislativos que las mujeres buscadores en Colombia han logrado para su causa, subrayando su conceptualización como 'personas defensoras de los derechos humanos' que requieren protección especial para completar sus labores en el ejercicio y la promoción de sus derechos.
El último avance en territorio colombiano está compuesto por una nueva ley que "reconoce como constructoras de paz y defensoras de derechos humanos" a las mujeres buscadoras, según explicó la abogada Andrea Torres Bautista, una de las impulsoras de la normativa, que fue elaborada a través de la documentación de más de 500 casos de mujeres buscadoras que habían sufrido alguna situación de violencia.
"Y con ese valor, decidimos transformarlo en derechos, también con el motor del amor que sentimos por nuestros seres queridos, y de reconocernos, que como mujeres buscadoras también habíamos sido victimizadas", mencionó Bautista, añadiendo que espera que los logros de las mujeres colombianas puedan ser replicados en otras latitudes del continente, como en México.
Con EFE y medios locales
