El corredor Noah Lyles, de 27 años y nacido en Gainesville (Florida), se coronó campeón olímpico en la prueba de 100 metros. Pero es ahora su bronce en la prueba de 200 metros el que acapara mayores titulares en la prensa mundial: Lyles corrió y obtuvo una marca de 19.70 para ganar el bronce dos días después de dar positivo en una prueba de Covid-19.
Noah Lyles tenía una meta: ganar oro en las tres pruebas en las que competiría en los Juegos Olímpicos de París y dejar su huella en el deporte. El joven sprinter de 27 años había dicho en entrevistas previas a los Juegos que quería superar a la estrella y plusmarquista Usain Bolt. Todo parecía ir bien: se impuso en los 100 metros planos, colgándose la medalla de oro con una marca de 9,79 segundos.
Su triunfo en la prueba más rápida del mundo lo ha catapultado casi al estrellato y ciertamente ha inscrito su nombre en los registros del deporte mundial. Pero, el jueves no lo logró: Lyles fue superado por el corredor Letsile Tebogo, de Botswana, que se convirtió en el primer corredor africano en ganar los 200 metros.
En segundo lugar quedó el también estadounidense Kenneth Bednarek. Lyles tuvo que conformarse con el bronce. Pese a todo, una hazaña que tiene a muchos asombrados —o perplejos: el propio Lyles y su equipo, después medios franceses y el COI, han confirmado que Lyles corrió la prueba dos días después de ser diagnosticado con Covid-19. También afirmó que ha padecido de escalofríos, dolores y dolor de garganta.
"Para ser sincero, sabía que si quería salir aquí y ganar, tenía que darlo todo desde el principio", dijo. "No tenía tiempo para ahorrar energía. Así que esa era más o menos la estrategia para hoy". Fue la primera derrota de Lyles, quien ostentaba el título de triple campeón del mundo en una final de 200 metros desde hacía tres años.
El corredor debió recibir tratamiento médico tras cruzar la línea de meta, abandonar el estadio en silla de ruedas y, después de la carrera, las autoridades estadounidenses dijeron que había dado positivo por Covid-19 el martes, dos días después de ganar el oro en los 100 metros.
La revelación pone ahora en dudas su participación en la prueba de 4×100 metros. Autoridades estadounidenses dijeron que se sometieron a todos los protocolos de aislamiento por la Organización de los Juegos de París. De hecho, Francia ya solo tiene recomendaciones de aislamiento para aquellos con el virus y la Organización Mundial de la Salud admitió que cerca de 40 atletas han competido con diagnósticos positivos.
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Por lo pronto, Lyles parece haberse ganado las simpatías y el afecto de fans y seguidores del deporte por su franqueza al hablar sobre la adversidad y su humor en las entrevistas: “He padecido asma, he tenido depresión, fui diagnosticado con trastorno de déficit de atención y dislexia”, confesó.
Pese a todos estos antecedentes, Lyles se ha labrado un palmarés ya envidiable: Ha sido campeón del mundo, con una explosividad y agilidad que ya forma parte de su marca personal, cualidades que —también— son mencionadas junto al nombre del jamaiquino, Bolt, una leyenda de las pistas. En el Mundial de 2023 en Budapest, Hungría, sorprendió a muchos al coronarse como el hombre más rápido del mundo, al ganar ambas finales en 100 y 200 metros, algo que también logró Bolt.
Sobre su posible participación en el relevo y la expectativa del público, ha optado por dejarlo en manos del equipo: "Quiero ser muy honesto y transparente, y voy a dejar que ellos tomen la decisión", dijo.
Con Reuters, AP y medios locales.
