Jean-Noel Barrot y su homóloga alemana, Annalena Baerbock, han viajado este viernes a Damasco en representación de la Unión Europea, en lo que es la primera visita al país de representantes del bloque —y de dos grandes potencias occidentales. Los jefes de la diplomacia francesa y alemana han visitado la prisión de Sednaya, antes de reunirse con el líder de facto, Ahmed al-Sharaa, jefe de la facción Hayat Tahrir al-Sham (HTS) que derrocó a Bashar al-Assad, a quien han pedido una transición hacia la democracia que se inclusiva y el respeto por las minorías.
Los jefes de la diplomacia francesa y alemana, Jean-Nöel Barrot y Annalena Baerbock, arribaron este viernes a Damasco, en lo que es la primera visita de representantes de la Unión Europea a Siria desde el derrocamiento del régimen de Bashar al-Assad por militantes del grupo islamista radical Hayat Tahrir al-Sham (HYT) el pasado 8 de diciembre.
La visita, que busca un acercamiento entre la Unión Europea y los nuevos líderes de Siria, miembros de una antigua facción de Al-Qaeda que ha declarado la renuncia a la lucha yihadista y moderado sus posturas, pese a que aún es catalogada como una organización terrorista por un grupo de países occidentales, entre estos Estados Unidos.
Por tanto, Barrot y Baerbock son portadores de un mensaje que, por un lado, muestra la apertura de la Unión Europea a establecer canales de comunicación y asistencia al país y a sus nuevos líderes ante una transición que luce compleja tras 13 años de guerra civil y el éxodo de millones de sirios; pero también de cautela —o prudencia— ante el curso que tomen los nuevos líderes del país.
Barrot ha dicho que tanto Francia como Alemania quieren "fomentar una transición pacífica y exigente al servicio de los sirios y de la estabilidad regional". Mientras que su homóloga alemana ha expresado antes del viaje: "Sabemos de dónde viene ideológicamente el HTS, lo que ha hecho en el pasado", para añadir luego que un nuevo comienzo en las relaciones sólo podría ocurrir si no hay lugar para el extremismo y los grupos radicales.
Leer tambiénNuevo Gobierno de Siria invita a antiguos soldados de Bashar al-Assad a regularizar su situación
"Pero también escuchamos y vemos el deseo de moderación y de entendimiento con otros actores importantes", añadió Baerbock, citando las conversaciones con las Fuerzas Democráticas Sirias kurdas, aliadas de Estados Unidos, pero feroces adversarios de Turquía, país vecino y aliado de los nuevos líderes. El objetivo ahora —ha reiterado— es que Siria vuelva a ser un miembro respetado de la comunidad internacional, lo que también está en el interés de seguridad de Europa.
La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, también se ha pronunciado sobre la visita de los dos cancilleres europeos a Siria. En un mensaje publicado en la red social X (antes Twitter) ha escrito: "Nuestro mensaje a los nuevos dirigentes de Siria: respetar los principios acordados con los actores regionales y garantizar la protección de todos los civiles y minorías es de suma importancia".
Ministros visitan Sednaya antes de reunirse con Al-Sharaa
Los dos ministros de la UE han recorrido el complejo de la prisión de Sednaya, a las afueras de Damasco, donde miles de sirios fueron encarcelados, torturados o asesinados durante el régimen de al-Assad. Según la Asociación de Detenidos y Desaparecidos de la prisión de Sednaya (ADMSP), más de 4.000 detenidos fueron liberados allí el día que Damasco cayó en manos de los rebeldes.
Leer tambiénSiria: cafés, centros de debate de política y el futuro del país
"Ahora le toca a la comunidad internacional ayudar a brindar justicia a las personas que han sufrido aquí en esta prisión del infierno", dijo Baerbock. Algunas ONG sirias calculan que cerca 150.000 personas desaparecieron durante el régimen de al-Assad solo desde 2011, cuando estallaron las manifestaciones y el levantamiento popular que pedía elecciones y cambio de Gobierno, y que fueron reprimidas duramente dando paso a la guerra civil y la fragmentación del país.
Barrot también expresó su esperanza de una Siria "soberana y segura" que no deje espacio para el terrorismo, las armas químicas o actores extranjeros malignos, durante una reunión con representantes de organizaciones de la sociedad civil siria.
Alemania y Francia planean ofrecer su ayuda técnica y asesoramiento a Siria mientras el país redacta una nueva constitución, dijo Barrot a los periodistas, añadiendo que la esperanza de una transición democrática en el país era "frágil pero real".
Barrot visitó también la Embajada de Francia en Damasco, cerrada desde 2012, donde dijo que su país trabajará para restablecer la representación diplomática en función de las condiciones políticas y de seguridad, indicaron a la agencia Reuters fuentes diplomáticas.
Barrot y la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, tienen previsto reunirse con Ahmed al-Sharaa, antes conocido como Abu Mohammed al-Golani, líder de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), el antiguo grupo insurgente islamista que ahora es el partido gobernante de facto en Siria.
Leer tambiénEl líder de facto de Siria afirma que las elecciones podrían tardar hasta cuatro años
Al-Sharaa se comprometió a disolver las facciones armadas, también anunció su intención de convocar un diálogo nacional, y ha dicho que la organización de las elecciones podría tardar cuatro años. También ha insistido en el levantamiento de las sanciones internacionales impuestas a Bashar al-Assad tras la sangrienta represión que desató una guerra y que dejó más de medio millón de muertos, provocó el exilio de millones de habitantes y dividió la país.
Con Reuters y AP.
