El nuevo primer ministro francés, Michel Barnier, se entrevistó este viernes 6 de septiembre con varios líderes políticos, un día después de su nombramiento. Barnier se reunió con dirigentes de la derecha, con su antecesor, Gabriel Attal, y con el presidente francés, Emmanuel Macron. Todo esto, en un esfuerzo del nuevo premier de unificar el escenario político del país, en medio del descontento de la izquierda, que ha llamado a protestas por lo que considera un "robo" electoral, y el condicionado apoyo de la extrema derecha.

Manos a la obra. Este viernes, Michel Barnier, el recién nombrado premier de Francia, puso en marcha varios diálogos para unir la política del país. ¿El objetivo? Formar un Gobierno capaz de resistir la polarización política y perdurar bajo la ausencia de una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. 

Barnier recibió este viernes en horas de la mañana a Gabriel Attal, su predecesor y presidente de la coalición oficialista Juntos por la República en la Asamblea Nacional. Luego, se reunió con varios dirigentes de la derecha francesa, como Laurent Wauquiez, líder de los diputados de Los Republicanos, el partido de Barnier; Gérard Larcher, presidente del Senado, y Bruno Retailleau, presidente de Los Republicanos (LR) en el Senado. 

Hasta el nombramiento de Barnier, proveniente de las filas republicanas, el partido LR descartaba participar de la formación de un nuevo gobierno. Sin embargo, las cosas podrían cambiar ahora de rumbo. 

Tras su reunión con el nuevo jefe de Gobierno, Wauquiez aseguró que “por el momento” están en conversaciones sin tener aún “nada decidido”. 

"Desde el principio queríamos sacar a Francia del bloqueo. Y dijimos que asumiríamos nuestras responsabilidades. Pero solo lo haremos con un programa que garantice responder a las preocupaciones de los franceses, y nada más”, añadió el líder republicano. 

Con todo y eso, la cita más importante es en el Elíseo. El nuevo premier se dirigió, después de entrevistarse con los líderes de derecha y Attal, al Elíseo para reunirse con Emmanuel Macron. Se espera que Barnier dé una declaración sobre los resultados de su jornada este mismo viernes a las 20:00 (hora local). 

Luego de la conformación de Gobierno, una tarea nada fácil con el panorama actual, los siguientes pendientes para Barnier serán impulsar reformas y el presupuesto para el 2025, bajo la presión de la Comisión Europea y los mercados de bonos para reducir su déficit. 

Presión de la extrema derecha 

Para los rivales del nuevo primer ministro, la extrema derecha francesa de Agrupación Nacional (RN), en cabeza del partido de Marine Le Pen, está ejerciendo un gran poder sobre las decisiones de Macron y Barnier. 

A pesar de que la RN dio un apoyo tentativo a la nominación de Barnier, han dejado claro que ese apoyo podría irse fácilmente si no se llegasen a atender las preocupaciones de su agenda política: migración, seguridad y asuntos económicos. 

Y es que la influencia política del partido de Le Pen sí ha estado presente: Agrupación Nacional vetó a varios posibles candidatos a primer ministro que había considerado Macron en las últimas semanas. 

"Hoy tenemos un primer ministro que depende completamente del RN", afirmó Lucie Castets, candidata a primera ministra elegida por la alianza de izquierdas que ganó en los comicios de julio, pero que fue pasada por alto por Macron tras no lograr asegurar una mayoría absoluta. 

Desde fuera de Francia, también han tenido lugar críticas de un tono semejante al de Castets. Para Anton Hofreiter, presidente de la Comisión de Asuntos de la Unión Europea del Parlamento alemán y miembro de Los Verdes, “Barnier no puede convertirse en primer ministro a merced de Le Pen”. 

La ausencia de una mayoría absoluta en el Parlamento francés y la división política pondrán a prueba las habilidades de negociación y conciliación por las que es conocido Barnier. "No espero ideas progresistas del nuevo primer ministro. Solo espero que Barnier aproveche sus muchos años de experiencia europea y fortalezca las políticas europeas comunes", añadió Hofreiter.

La izquierda, a las calles

Este viernes, Olivier Faure, primer secretario del Partido Socialista (PS), reprochó en diálogo con la emisora France Inter la decisión de Macron de haber nombrado a un premier de LR, el partido republicano que solo obtuvo el 6% de los votos en los comicios legislativos anticipados de hace dos meses. 

“Ninguna personalidad del PS entrará” en el Gobierno de Barnier, enfatizó Faure, quien reafirmó que el nombramiento del nuevo premier ejemplifica la dirección de la extrema derecha “de la que depende su supervivencia”. 

La inconformidad ante el nombramiento de este jueves se extiende por toda la alianza de izquierdas francesa, el Nuevo Frente Popular (NFP). Otro líder del NFP, Manuel Bompard, coordinador de La Francia Insumisa (LFI), definió la nominación de Barnier como “un robo a las elecciones legislativas”. 

En paralelo, Bompard, su partido y otras formaciones de izquierda han convocado protestas para el sábado 7 de septiembre en contra de Macron y su más reciente decisión

Otro recurso para demostrar su descontento por parte de la LFI es la presentación de una moción para la destitución del presidente francés, gracias al voto de 81 diputados y a más de 250.000 firmas que ha recibido en forma de petición. Ahora, deberá pasar el primer filtro en la Asamblea Nacional, donde la alianza de izquierdas tiene mayoría. 

Sin embargo, el apoyo no es suficiente. Para que el recurso prospere, necesitaría del apoyo de al menos dos tercios de los miembros del parlamento. 

Con EFE y Reuters