El nuevo primer ministro francés, el centrista François Bayrou, enumeró este martes 14 de enero las prioridades de su Gobierno. En una declaración clave de su política general ante la Asamblea Nacional, que censuró a su predecesor Michel Barnier, Bayrou, aseguró que reabrirá las conversaciones con sindicatos y organizaciones de empleadores sobre la controvertida reforma del sistema de pensiones.
El primer ministro francés, François Bayrou, afirmó el martes 14 de enero ante la Asamblea Nacional que reanudará las conversaciones con los sindicatos y las asociaciones de empleadores del país sobre la impopular reforma de las pensiones del presidente Emmanuel Macron. Bayrou había dicho antes en su discurso que la reforma del sistema de pensiones de Francia era "absolutamente vital".
Tras meses de inestabilidad política en Francia, Bayrou se juega este martes la permanencia de su recién formado Gobierno. La controvertida reforma de las pensiones, impulsada por el presidente Emmanuel Macron, se ubica como su principal escollo para conseguir el apoyo de los socialistas y evitar una moción de censura como la que derrocó a su predecesor.
En su discurso, Bayrou se comprometió a "volver a trabajar" sobre la controvertida reforma de las pensiones de 2023, que retrasa progresivamente la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años, afirmando que desea abrir un debate "sin tabúes" siempre que se respete la "exigencia" del equilibrio financiero.
Durante su discurso de política general ante la Asamblea Nacional, el jefe del Gobierno sostuvo que es posible encontrar "vías para avanzar" sobre la reforma, que retrasa la edad de jubilación a los 64 años, para llegar a un modelo "más justo".
"Por lo tanto, opto por volver a poner este tema sobre la mesa, con los interlocutores sociales, durante un breve periodo de tiempo y en condiciones de transparencia", dijo a los diputados.
"Podemos buscar una nueva vía de reforma, sin tótems ni tabúes, ni siquiera la edad de jubilación", añadió, advirtiendo no obstante que no se debe empeorar el equilibrio financiero.
François Bayrou se refirió a las opciones presentadas por los interlocutores sociales, "todas las cuales merecen ser exploradas". "Y todas las preguntas deben poder plantearse", añadió.
Bayrou, quien transmitió el mensaje a los legisladores en un discurso político clave en el que expuso sus principios rectores de Gobierno, propuso confiar a los sindicatos y grupos de empleadores una misión de tres meses para encontrar un nuevo acuerdo sobre las reformas de las pensiones.
La deuda, una "espada de Damocles"
Pero advirtió que la creciente deuda de Francia es una "espada de Damocles" que pende sobre las cabezas de las generaciones futuras, y que el nuevo "cónclave" encargado de explorar un nuevo pacto de pensiones tendrá que proponer un acuerdo que sea financieramente equilibrado.
Su discurso llega después de un tumultuoso 2024 para Francia, cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, sorprendió a la nación al convocar elecciones anticipadas, solo para perder su mayoría funcional en el parlamento justo cuando las finanzas públicas se descontrolaron en la segunda economía número uno de la zona euro.
El gobierno de Bayrou, formado el mes pasado tras el colapso de la administración de su predecesor, está tratando de obtener garantías de algunos partidos de oposición -los socialistas en particular- de que no votarán en contra de su presupuesto para 2025 ni intentarán descarrilar su frágil gobierno.
Los socialistas, que en diciembre rechazaron las propuestas presupuestarias anteriores junto con diputados de extrema derecha, precipitando la caída del gobierno de Michel Barnier , han hecho concesiones en la reforma de las pensiones de 2023 como condición para recibir apoyo.
Con Reuters y AFP
