Los altos costos de la comida y los combustibles como consecuencia de la guerra en Ucrania y la pandemia de COVID-19 están afectando la alimentación escolar en América Latina y el Caribe, donde hay poca capacidad de producir estos bienes y necesidad de importarlos, alertó este martes el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Así lo afirmó en el marco del IX Foro Regional de Alimentación Escolar para América Latina y el Caribe, celebrado en la ciudad colombiana de Barranquilla, la directora del PMA para esta región, la española Lola Castro.

“Toda la región de Latinoamérica y el Caribe sufrió un gran impacto. Ahora salimos de la COVID-19 y nos encontramos con una grave crisis de inflación, de aumento del precio de las comidas y los combustibles, que además de relacionarse con la COVID-19 , también lo está con la crisis por la guerra en Ucrania”, indicó.

Durante el evento, en el que participan representantes de 22 países de la región, Castro manifestó ante los medios que, en el marco de la crisis sanitaria, en América Latina y el Caribe "85 millones de niñas y niños salieron de las escuelas y es posible que tres millones no vuelvan a las aulas”.

Se trata del primer foro de este tipo que se celebra en cinco años —el último fue en México en el 2017— y se espera que su celebración concluya en la promulgación del acta de Barranquilla, documento del cual saldrán las propuestas que se presentarán el próximo mes de septiembre en Nueva York en la Cumbre de Educación de la Asamblea General de Naciones Unidas.

ALIMENTACIÓN ESCOLAR SOSTENIBLE

Al poner como ejemplo a naciones como El Salvador, que importa el 80 % de todo lo que consume, Castro indicó que “tenemos que hacer sostenible la alimentación escolar, porque los precios de los alimentos que vienen para todo el mundo, pero especialmente para Latinoamérica y el Caribe, son muy elevados”.

“Tenemos que trabajar para que esos tres millones de niñas y niños no se queden en sus casas ni que se vayan a trabajar, sino que regresen a las escuelas y la alimentación escolar es un factor que los puede traer de vuelta”, agregó la directora del PMA para América Latina y el Caribe.

Para Castro la alimentación escolar es esencial porque cubre parte de las necesidades básicas de las familias y les da un aporte al ingreso, ya que los niños comen en la escuela.

“Estamos hablando de la importancia de la alimentación escolar de estas niñas y niños que salieron de la escuela hace muchos meses para que se sientan atraídos a volver", anotó Castro, para incidir en la necesidad de "ver la alimentación escolar como lo que nos va a permitir alcanzar un capital humano en esta región que íbamos a perder”.