El exministro Administrativo de la Presidencia José Ramón Peralta Fernández, considerado uno de los hombres más cercanos al expresidente Danilo Medina, fue beneficiado hoy por el Segundo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional con la variación de la medida de coerción que significó el fin de su prisión preventiva por corrupción, con lo que cumplirá ahora solamente presentación periódica cada 15 días más el pago de 4.5 millones de pesos.
El vinculado a la “Operación Calamar”, que tampoco podrá salir del país, es acusado del uso de instituciones gubernamentales para perpetrar expropiaciones irregulares de terrenos, del cobro ilegal a bancas de lotería, deportivas y negocios con máquinas tragamonedas, así como la compra de inmuebles con sobrecosto.
Según los fiscales, desde el Ministerio de Hacienda, Bienes Nacionales, la Tesorería Nacional, la Dirección de Presupuesto y las demás instituciones del sector, Peralta Fernández incurrió en actos ilícitos junto a varios otros ahora exfuncionarios imputados, entre ellos el también exministro de Obras Públicas y candidato presidencial del PLD, Gonzalo Castillo, que recibieron con anterioridad el mismo beneficio judicial.
En el mismo caso consta los ya excarcelados el exministro de Hacienda Donald Guerrero, el exdirector del Consejo Estatal del Azúcar (CEA) Luis Miguel Piccirilo, el abogado Ángel Lockward, Roberto Santiago Moquete Ortiz, Aldo Antonio Gerbasi Fernández, exfuncionario de la Dirección de Reconocimiento de Deuda Pública de Hacienda.
También el exencargado de Juegos de Azar del Ministerio de Hacienda Julián Omar Fernández Figueroa, y el exdirector de Catastro Nacional, Claudio Silver Peña, junto a Alejandro Constanzo Sosa, Marcial Reyes, los hermanos Ana Linda y Emir José Fernández de Paola, Óscar Chalas Guerrero, Agustín Mejía y Víctor Matías Encarnación.