El expresidente Danilo Medina reveló esta noche que padece cáncer de próstata y que el mal le fue diagnosticado en los Estados Unidos.

El exgobernante regresó hoy mismo desde Miami, donde ha estado siendo tratado por la enfermedad, según informó a través de la red social Twitter.

Detalló que desde enero ha sido sometido a diferentes diagnósticos y que desde entonces ha realizado dos viajes a Estados Unidos y deberá realizar otros.

"El primer viaje fue para la realización de una biopsia y el segundo para un estudio de extensión, que permitirá determinar el tipo de tratamiento más adecuado", dijo y destacó que es un cáncer curable y que tendrá que  seguir viajando a esa nación para cumplir el tratamiento médico.

"Quiero compartirles que tanto yo como mi esposa e hijas nos sentimos serenos y esperanzados porque los médicos nos han dicho que se trata de un cáncer curable y en eso confiamos, con la ayuda de Dios. Una vez más, mis sincero agradecimiento a todos", expresó.

Medina regresó al país en medio del revuelo desatado por el caso Calamar de supuesta corrupción en el que están acusados y arrestados varios de sus más altos excolaboradores gubernamentales. El expresidente no se pronunció al respecto.

Están detenidos desde la madrugada del domingo por este caso 20 personas, entre ellas tres ministros suyos: Administrativo de la Presidencia José Ramón Peralta, de Hacienda Donald Guerrero (ambos también empresarios) y de Obras Públicas Gonzalo Castillo, quien luego fue candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que preside Medina.

También están detenidos el excontralor Daniel Omar Caamaño, el que fuera director del Consejo Estatal del Azúcar Luis Miguel Piccirilo, el antiguo director de Catastro Nacional Claudio Silver Peña y los exdirectores de Casinos y Juego de Azar Oscar Chalas Guerrero y Julián Omar Fernández.

Los cargos preliminares del Ministerio Público son asociación de malhechores, desfalco, coalición de funcionarios, falsificación de documentos públicos y privados, soborno y financiamiento ilícito de campaña a una escala sin precedente y lavado de activos, entre otros.

Según el expediente del Ministerio Público, el supuesto entramado de corrupción distrajo a los contribuyentes más de 19.000 millones de pesos (unos unos 345,5 millones de dólares).