En el 2021 el país asistió a un año políticamente atípico. Sin que el mundo lograra poner fin a la pandemia de Covid-19, en República Dominicana el partido gubernamental vio transcurrir su primer año de ejercicio pleno del poder casi en la inactividad política, situado en su zona de confort y con una oposición que apenas empezó a tomar forma y a mostrar músculos.

Derrotas del PRM en el CARD y la ADP

La inactividad le costó al oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) derrotas en los comicios para elegir  a los directivos de gremios profesionales tan importantes como el Colegio de Abogados y la Asociación Dominicana de Profesores.

En la ADP el impacto fue tal que el opositor PLD se sintió reivindicado y aprovechó el escenario para fustigar tanto al ministro de Educación, Roberto Fulcar, como al PRM y al gobierno del presidente Luis Abinader.

Si algo bueno trajeron esas derrotas para el PRM fue que sus directivos principales, encabezados por el presidente de la entidad, José Ignacio Paliza, ministro Administrativo de la Presidencia, pusieron mayor atención al quehacer político, reuniendo a los organismos, arengando a sus cuadros, a sus legisladores y a sus alcaldes.

Antes que los directivos del PRM empezaran a dinamizar al partido de gobierno tras las derrotas en el CARD y la ADP, dirigentes notables, por separado, habían estado animando a los perremeístas, incluso recorriendo la geografía nacional. Eddy Olivares y Guido Gómez Mazara son los ejemplos más sobresalientes en esta labor.

El PLD saca la cabeza

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que tras 16 años corridos de gobierno fue defenestrado del poder en las elecciones de 2020,  empezó a ejercer su papel de fuerza opositora tomando como pie de amigo varias coyunturas y acontecimientos:

-El apresamiento en EEUU, en mayo, del diputado Miguel Gutiérrez (PRM-Santiago) por acusación de narcotráfico, más la operación Falcón, en la que resultaron vinculados funcionarios, legisladores y dirigentes del PRM, le brindaron al PLD la oportunidad para enrostrarles al gobierno y al PRM que entre los suyos también hay corruptos y delincuentes.

-La convocatoria hecha por el presidente Luis Abinader para discutir en el Consejo Económico y Social un cojunto de propuestas de reformas, que incluían la reforma fiscal que ordena la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo.

-Su victoria en la ADP (octubre) el principal gremio profesional del país, por el número de sus integrantes, su presencia en toda la geografía nacional y su capacidad de incidencia.  Esa victoria, que estuvo precedida de otro triunfo en el Colegio de Abogados y de los tropiezos que enfrenteó el PRM para poder armar una alianza que le garantizara mejor suerte en el frente de los educadores, le dio un nuevo aire al hasta ese momento alicaído PLD, golpeado por los problemas de corrupción de sus dirigentes.

-Los problemas de corrupción, entre otros escándalos, y las destituciones de funcionarios del presente gobierno del PRM (casos Lotería Nacional, Inabie, ministerio de la Juventud, entre otros).

La posibilidad de la reforma fiscal generó una creciente oposición, de la que intentaron sacar partido el PLD, Fuerza del Pueblo, Alianza País y otros partidos opositores. El presidente Luis Abinader desistió de someter la propuesta de reforma fiscal.

Competencia PLD-FP

Leonel Fernández, líder de FP.

El expresidente Leonel Fernández abandonó el PLD tras denunciar que le hicieron fraude en las elecciones primarias peledeístas celebradas en octubre de 2019, en las que resultó ganador de la candidatura Gonzalo Castillo, el aspirante respaldado por el presidente Danilo Medina.

En los comicios del año 2020 la nueva organización de Leonel Fernández,Fuerza del Pueblo, no pudo competir por el poder, pero se convirtió en uno de los motivos de la humillante derrota del PLD en los tres niveles de elecciones: Municipal, legislativa y presidencial.

Pero hizo más la FP. Notables dirigentes del PLD que había obtenido sus candidaturas y que acudieron a las votaciones en la boleta peledeísta, tan pronto se juramentaron, uno, y otros meses después, abandonaron el partido morado para juramentarse en la verd FP que lidera Leonel Fernández. Así, FP vino a convertirse en la segunda fuerza en el Senado de la República, obteniendo un puesto para el Consejo Nacional de la Magistratura, lo que constituyó otro golpe contra el PLD.

Durante 2021 la FP llevó a cabo su constitución formal como partido, con su congreso, su definición de estatutos y la elección de los cargos directivos. Quizás habrá que esperar las próximas elecciones para comprobar si es cierto lo afirmado por el expresidente Fernández, de que FP le ha provocado una "hemorragia"al PLD, conquistándole militantes y dirigentes.  Pero lo cierto es que en el año que termina continuaron las juramentaciones de peledeístas notables en la FP.

El principal problema del PLD es la gran cantidad de funcionarios civiles y militares de los gobiernos de Danilo Medina que enfrentan procesos judiciales por corrupción, incluso hermanos y parientes cercanos del expresidente Danilo Medina.

De los adelantados aspirantes a la candidatura presidencial del PLD solo dos se mantienen en permanente campaña: Francisco Domínguez Brito y Abel Martínez. Los demás han  optado por un perfil bajo.

El PLD sufrió la división que llevó al expresidente Fernández a concenrarse en la construcción de un nuevo partido. Pero el PLD tiene un problema mayor: el descrétido generado por los casos de corrupción en que están envueltos importantes dirigentes, exfuncionarios civiles y militares, y varios hermanos y parientes cercanos del expresidente Danilo Medina.

Hasta el momento los exfuncionarios peledeístas que hoy acompañan al expresidente Fernández en la FP, excepto Víctor Díaz Rúa (condenado en primera instancia en el caso Odebrecht), no han sido incluidos en las investigaciones sobre corrupción que llevan a cabo las autoridades de la Procuraduría General de la República. El paso por el poder de los dirigentes de FP, que antes fueron del PLD, y su enriquecimiento a partir de cargos públicos, es una debilidad para el partido del expresidente Fernández. En estas circunstancias las posibilidades de que FP asuma el liderazgo de la oposición, con una lídea dura, carecen de bases firmes.

La izquierda y los progresistas

Militantes de Alianza País.

De nuevo hubo intentos de las organizaciones de la izquierda más dura, las que se identifican con el marxismo-leninismo, por construir una propuesta de unidad y tratar de conquistar el apoyo de la ciudadanía. Este litoral de la izquierda no se esfuerza por la participación electoral, y le resta importancia.

Otros partidos, de izquierda no radical, como Movivimiento Patria Para Todos, Frente Amplio y Alianza País, han mostrado disposición para una alianza, con la finalidad de participar en las elecciones.

Alianza País, de mayor activismo público, está concentrado en su crecimiento y apuesta a conquistar más espacio en los municipios y en el Congreso Nacional. Actualmente cuenta con dos diputados que se han labrado una buena reputación ante la ciudadanía por no tomar los privilegios de que disfrutan otros legisladores, además de trabajar con seriedad los grandes temas nacionales.

El Frente Amplio enfrenta un dilema, ya que es aliado del PRM, pero ha tomado distancia debido al peso que han tomado en el partido de gobierno las fuerzas más conservadoras, lo que se ha evidenciado con los debates sobre el Código Penal y las iniciativas legales dirigidas a garantizar derechos a las personas más vulnerables, como las mujeres, las adolescentes y la comunidad LGTBIQ. Su diputado Juan Dionicio Rodríguez Restituyo goza de gran apoyo, por su capacidad de trabajo y el rechazo a los privilegios.

Los reeleccionistas de siempre

Un hecho político que acaso pasó desaparcibido este años fue una reunión entre los dirigentes de varios partidos tradicionales, pequeños, que en los últimos lustros han actuado como aliados oportunos de los partidos que se han disputado el poder.

Han sido aliados del PLD, tanto con Leonel Fernández como con Danilo Medina. Antes se aliaron al PRD, y ahora se han acercado al PRM con el propósito de constituir un frente de apoyo a un eventual repostulación del presidente Luis Abinader.

Entre esas organizaciones están la UDC, PQDC, el PRSC, el BIS, el PNVC, el PLR, entre otros. Solo aguardan una señal del núcleo duro del PRM, sostén político del presidente Abinader. Se sienten seguros de que en cualquier proceso electoral venidero habrá que contar con sus votos.

El PRM, más conservador

 

El PRM ha sacado partido al discurso nacionalista más conservador, aprvechando la inestabilidad que se vive en Haití. Aunque se ha alejado a los aliados más progresistas, el Gobierno del presidente Luis Abinader se ha ganado el apoyo de las fuerzas más derechistas, y los ha sacado de balance arrebatándoles el único escenario en el que se han sostenido: el nacionalismo extremo y el fantasma del supuesto peligro haitiano.

Los devaneos conservadores del PRM se mostraron temprano cuando se intensificó el debate sobre las tres causales y el Código Penal. Todo lo prometido en el programa de gobierno y en la campaña electoral en la práctica fue negado por dirigentes, legisladores y otros funcionarios del PRM.

Asirse al discurso ultranacionalista (sobre todo contra los migrantes haitianos) vino a definir con mayor claridad el rumbo tomado por el partido de gobierno.

Si a esta postula política populista se suma el hecho de que los resultados de la economía, en general, han sido positivos (estabilidad, crecimiento, recuperación de empleos), se podrá entender que mediciones de la opinión pública (la mayoría no publicadas) registren una alta popularidad del gobernante al terminar el año.

En esas circunstancias resulta lógico que al PRM no le preocupe, por lo menos en estos momentos, el disgusto de sus aliados liberales y progresistas. Otra cosa sería cuando requiera de nuevo construir una mayoría camino hacia las elecciones. ¿Podrá contar con los mismos aliados de 2o2o?