BUENOS AIRES, Argentina.- El Mercosur comenzó el sábado el proceso de aplicación de la Cláusula Democrática a Venezuela, lo que podría resultar en la expulsión del país del bloque de países de América del Sur. La decisión se tomó en una reunión de emergencia en Buenos Aires.

La reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los cuatro países fundadores del Mercosur fue convocada por Argentina, que ocupa la presidencia rotativa del bloque. La razón fue la decisión de la Corte Superior de Justicia de Venezuela de asumir los poderes del Parlamento, donde la oposición es mayoría desde 2016.

La justicia venezolana afirma que la Legislatura está en régimen de desacato porque juró a tres parlamentarios, cuya elección fue impugnada en diciembre 2015. Después de las críticas internacionales, y sobre todo después de la reacción de la procuradora general de la República de Venezuela, Luisa Ortega, quien denunció la medida como inconstitucional, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, convocó al Consejo Nacional de Seguridad, el cual solicitó a la Corte el acto de revocación.

El Tribunal Supremo aceptó la solicitud y dio marcha atrás, con la restauración de los poderes legislativos del Parlamento y la inmunidad parlamentaria. Sin embargo, en un comunicado después de la reunión, Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay estiman que todavía hay "una ruptura del orden democrático en Venezuela".

A la pregunta, en la reunión de cancilleres de los países fundadores del Mercosur, si se decidió aplicar la cláusula democrática contra Venezuela, el canciller brasileño Aloysio Nunes Exteriores fue directo: "Los mecanismos están en marcha," dijo.

La declaración del Mercosur enumera las medidas que el gobierno venezolano debe tomar para demostrar que es una democracia: convocar a elecciones para gobernador (pospuestas indefinidamente el año pasado); para alcaldes (que deberían ser este año) y para Presidente (en 2018), y liberar a los presos políticos de la oposición.

La expulsión sería el último paso en este proceso.