-Anjá?

Cada vez que hemos tenido una situación económica o  política sin salida aparente, cuando la desesperanza devora las ilusiones la salida de muchos, -intentada por mi mismo- ha sido: este país no sirve. Me voy.

Y ahora, donde podemos ir?

Hemos resuelto las crisis nacionales instrumentando soluciones personales. En lugar de luchar por el país, en lugar de abrazar un proyecto nacional hemos resuelto el problema abandonando el país. Unos para EEUU, otros a Canadá, España, Italia, Chile. Hemos andado por medio mundo hasta ahora.

Pero, al igual que nosotros, los sirios y afganos han huido por millones de la guerra, los haitianos de la pobreza y el caos, venezolanos, subsaharianos y otros. En todas partes y en todas las direcciones millones de personas abandonaban sus países a veces por causa de fuerza mayor, otras por quítame una paja.

Ahora, ni nosotros ni nadie tiene donde emigrar.

Y saben que? La emigración es a cada país como la válvula de escape de una olla de presión a los frijoles. Si se obstruye la vâlvula explota la olla. Si se deja abierta se ablandan las habichuelas muy despacio.

Es para que los idiotas que tenemos por todas partes abrazando un optimismo infundado empiecen a poner los pies sobre la tierra. Pero saben que? Ni así entienden.

Además de que no vamos a tener turistas por un buen tiempo tampoco vamos a poder emigrar a ningùn lado en busca de trabajo y mejores oportunidades.

No conozco ningún país con fronteras abiertas. Nadie quiere importar infectados ni pobres ni refugiados. Nadie quiere mas desempleados ni mas bocas que mantener ni mas gente desordenada.

De manera pues que como los políticos creen que todo sigue igual tendrân la sorpresa de descubrir, cualquier día de estos, lo que sucede cuando no estamos a gusto aquí y tampoco podemos irnos a otra parte. Otro ingrediente para activar la protesta y la movilización.

Al que no le guste su país ahora, o lucha  por mejorarlo o se resigna y se somete pero, emigrar, no será posible. Asi de simple.