SANTO DOMINGO, República Dominicana.-Ramón Matías Mella en la puerta de la Misericordia y Francisco del Rosario Sánchez en la de El Conde. Juan Pablo Duarte está adentro, forjando la historia patria, bajo el manto del crepúsculo, mirando son sigilo y alerta a las tropas haitianas.

El nuevo Museo de Cera Juan Pablo Duarte recrea de manera vívida el Santo Domingo de mediados del siglo XIX, cuando el joven revolucionario hijo de Juan José Duarte Rodríguez y Manuela Díez Jiménez se entregaba todos sus recursos y energías para la construcción de la República Dominicana como país libre e independiente separado de Haití.

El visitante al museo puede pasear por la escuela de Las Atarazanas, conocer de la fundación de la Sociedad Secreta la Trinitaria, acompañar a Duarte en el regreso a su tierra procedente de Curazao. En fin, sus luchas y glorias, hasta el momento de su partida de este mundo.

Llama especialmente la atención, en el centro, la filoria, la flor que simboliza a los Trinitarios, la misma que en Venezuela llaman Jazmín de Malabar.

Pinturas de Henry Santana.

El Museo de Cera Juan Pablo Duarte tiene aproximadamente 60 pinturas del artista plástico Henry Santana, que recrean la grandeza del Duarte labrador de la nación desde su primer enero hasta su último julio.

La ocupación haitiana.

A la sombra de las lacerantes ocupaciones que intentaron impedir el nacimiento de la patria dominicana, el museo de cera muestra a un Duarte vivo, el luchador, el héroe y el perpetuo.

Diorama sobre el bautizo de Juan Pablo Duarte.

Con sus 13 dioramas, 11 de los cuales inmortalizan los hechos más significativos de la vida del Patricio, el Museo de Cera es un monumento al primer granito de arena para la creación de la República Dominicana.

Francisco del Rosario Sánchez, con la bandera en alto, en la puerta de El Conde.

Las últimas dos láminas representan el cántico a la libertad: la independencia nacional.

El Instituto Duartiano celebrará este próximo 15 de marzo el regreso triunfal de Duarte desde Curazao. No existe mayor fortuna que se quede para siempre en el monumento que se inaugurará ese mismo día.

El regreso de Curazao el 15 de marzo de 1844.

 

Duarte todavía vive en ‘‘el país más heroico de América’’

José Joaquín Pérez Saviñón, presidente del Instituto Duartiano.

Para el profesor José Joaquín Pérez Saviñón, presidente del Instituto Duartiano, esta construcción un sueño.

‘‘Esto es un legado al pueblo dominicano. Será una herramienta sumamente valiosa para nosotros ayudar a formar mejor a la juventud, que conozcan su historia, que sean mejores ciudadanos, más útiles a ellos mismos, a sus familias y a su patria’’.

Se entristece su mirada al pensar en que los sucesos de nuestra herencia son poco conocidos. Ignorados por los mismos dominicanos.

‘‘Este es el país más heroico de América. El que más ha tenido que luchar por la libertad en América. A pesar de amar la paz, ha sido el más agredido.

‘‘Aquí nos han invadido los ingleses, los franceses, los españoles, los haitianos –durante 12 largos años de guerras después de la separación de 1844–, y aún la nación más poderosa del mundo [Estados Unidos] también nos invadió, pero la juventud de esa época los rechazó en esta ciudad Primada de América’’, concluye emocionado.