Santo Domingo/Puerto Príncipe, 6 sep (EFE).- República Dominicana y Haití, que comparten la isla La Española, intensificaron hoy los preparativos ante la amenaza del huracán Irma, el más fuerte registrado en el Atlántico, que se situará sobre la costa norte dominicana a primeras horas del jueves.

En República Dominicana, 17 provincias, entre ellas Santo Domingo, la capital, se encuentran en alerta roja (máxima), 12 en alerta amarilla (intermedia) y tres en verde (mínima), mientras que en Haití se declaró la alerta roja en todo el país, que aún no se recupera de los devastadores efectos del huracán Matthew del año pasado.

El Gobierno dominicano, declarado en sesión permanente desde el lunes, ha adoptado varios planes de contingencia ante el paso de Irma, y ha recordado que se trata del huracán más poderoso que amenaza el país desde David, en agosto de 1979.

En las últimas horas, los dominicanos se abastecen de alimentos, agua, combustibles, linternas y pilas, por lo que supermercados y tiendas presentan desde ayer un flujo solo comparado con las navidades.

La docencia fue suspendida en las zonas en alerta roja, y diversas instituciones públicas y privadas adelantaron hoy el cierre de sus oficinas en todo el país, muchas de las cuales tampoco abrirán mañana, mientras que la Asociación de Bancos Comerciales anunció que todas las sucursales bancarias estarán cerradas este jueves.

Una de las mayores preocupaciones son las zonas vulnerables de las provincias declaradas en alerta roja, ya que un buen número de viviendas están situadas junto a ríos, arroyos o cañadas y muchas de ellas están construidas de madera y zinc.

En una rueda de prensa, el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), general Juan Manuel Méndez, informó de la evacuación obligatoria en esas zonas y explicó que se han enviado autobuses para evacuar a personas en riesgo en las provincias Santo Domingo, San Pedro de Macorís, San Cristóbal, Valverde, Duarte y Monte Plata.

Las autoridades de socorro dominicanas aseguran que disponen de 3.261 albergues equipados, con capacidad para 900.000 personas.

Por cuestiones de seguridad, las autoridades también empezaron hoy a trasladar a los presos de la cárcel de Rafey (norte) a la prisión de La Vega, en la misma región.

En los complejos hoteleros, la mayoría de ellos situados en Punta Cana, Puerto Plata, Samaná y Santo Domingo, ya se han activado los protocolos de seguridad y prevención.

También varias aerolíneas han reprogramado sus vuelos en la República Dominicana, que tiene en el turismo su principal fuente de ingresos, para trasladar a los turistas ante el paso por el país de Irma, mientras que otras cancelaron alrededor de más de 50 vuelos desde y hacia varios de los aeropuertos internacionales del país.

Por su parte, el Ministerio de Defensa anunció que sus unidades de rescate, mitigación de desastres y ayuda humanitaria "están listas" para encarar cualquier situación por el fenómeno, mientras que la Policía Nacional anunció hoy que puso en alerta a todas sus tropas.

En tanto, en la vecina isla de Haití, donde hoy se declaró la alerta roja y se suspendieron las clases en los colegios, el presidente Jovenel Moise visitó la sede de Protección Civil para supervisar personalmente los preparativos ante la llegada del potente ciclón.

El jefe de Estado aseguró que el Gobierno se ha movilizado en su totalidad ante este fenómeno, y está "preparando" para encarar cualquier eventualidad.

Por su lado, el ministro de Interior, Max St-Albin, reconoció que Irma representa una amenaza para toda la nación, por lo que se ha dispuesto de recursos económicos para las alcaldías con el objetivo de responder a posibles urgencias.

Pese al potencial peligro que representa Irma, muchas personas en las calles desconocen la situación, mientras que otros se quejan de la falta de medidas adoptadas por el Gobierno.

"Puerto Príncipe no está en la trayectoria del huracán pero estamos vulnerables, cualquier lluvia puede causar grande problemas", dijo a Efe Carole François, de 29 años y madre de dos niñas.

Centenares de familias aún se encuentran en los campamentos a causa del huracán Matthew, que dejó al menos 573 muertos, mientras que más de 40.000 personas siguen desplazadas a causa del potente terremoto que destruyó parte de Haití en 2010 y que dejó unos 300.000 muertos.

De acuerdo con Protección Civil, los departamentos Norte, Noreste, Noroeste, Artibonite y Centro están bajo la amenaza de Irma, que dejará abundantes lluvias en Cabo Haitiano (norte), la segunda ciudad de este empobrecido país. EFE