Washington, 17 mar (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que tiene "algo en común" con la canciller alemana, Angela Merkel: que ambos, según él, han sido espiados por orden del expresidente estadounidense, Barack Obama.

"Sobre las escuchas telefónicas de la anterior Administración, al menos tenemos algo en común, quizá", dijo Trump durante su conferencia de prensa conjunta con Merkel.

Trump quiso, sin embargo, esquivar la polémica generada por la sugerencia de la Casa Blanca de que un centro de los servicios secretos británicos ayudó al expresidente Barack Obama a espiarle, algo que ha irritado al Gobierno del Reino Unido.

"Yo no me he formado una opinión sobre eso. No deberían planteármelo a mí, deberían planteárselo a Fox", dijo Trump en una conferencia de prensa con la canciller alemana, Angela Merkel, al subrayar que la Casa Blanca se limitó a citar una información dada por un comentarista de esa cadena de televisión estadounidense.

"No dijimos nada, solo citamos" lo publicado por el comentarista de la Fox, Andrew Napolitano, subrayó Trump.

Trump se refería a un episodio que comenzó este jueves, cuando el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, citó durante su conferencia de prensa una afirmación que había hecho el citado comentarista de la Fox sobre las acusaciones de Trump de que Obama pinchó su teléfono en su torre de Nueva York en 2016.

"Tres fuentes de inteligencia han informado a Fox News de que el presidente Obama se saltó la cadena de mando (para espiar a Trump). No usó la NSA (Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU.), no usó la CIA… Usó el GCHQ", dijo Spicer al citar el artículo de Napolitano.

El GCHQ, un gran complejo de comunicaciones del Gobierno ubicado en la ciudad de Cheltenham (al oeste de Inglaterra), trabaja en estrecho contacto con los servicios secretos británicos MI5 (interior) y MI6 (externo) y una de sus labores más importantes es la de defender al Reino Unido de amenazas cibernéticas.

La Casa Blanca confirmó hoy que el embajador de Reino Unido en Estados Unidos, Kim Darroch, y el asesor de seguridad nacional del Gobierno británico, Mark Lyall, "expresaron su preocupación" por el suceso en sendas llamadas telefónicas con Spicer y el asesor de seguridad nacional de Trump, el general H. R. McMaster.

"El señor Spicer y el general McMaster les explicaron que el señor Spicer simplemente estaba citando una información pública, no respaldando ninguna información en particular", indicó la Casa Blanca en una breve nota distribuida a la prensa.

En un comunicado, algo poco habitual en el GCHQ, este centro calificó hoy de "absoluto disparate" y de "ridículas" las acusaciones del canal de noticias Fox, citadas por el portavoz de la Casa Blanca.

"Las recientes afirmaciones hechas por el juez y comentarista Andrew Napolitano de que se había pedido al GCHQ que llevara a cabo escuchas contra el entonces presidente electo (Trump) son ridículas y un absoluto disparate y deberían ser ignoradas", señaló el GCHQ.

La Casa Blanca mantiene sus acusaciones, sin pruebas, de que Obama ordenó espiar a Trump, a pesar de que los líderes del Congreso encargados de investigar el caso han negado tener pruebas de esa acusación.EFE