El obispo Víctor Masalles, al referirse al padre Rogelio Cruz, dijo: “Me reservó el derecho de acogerlo en Baní…Todo lo que he oído de él son inquietudes sociales. Muy inquieto socialmente, pero muy poco sacerdote…Me faltan sacerdotes para hacer el trabajo, no inquietos sociales”. Pero olvidó que tampoco cabría en su diócesis aquel gran inquieto social que hace dos mil años luchó por los pobres y, más radical que Rogelio, hasta les entró a latigazos a los ricachones. (Y, si no, que le pregunte a su jefe máximo, quien desde Roma aboga, consecuente con aquel ejemplo, porque todos los sacerdotes del mundo sean inquietos sociales).