(La razón hay que dársela a todo el mundo… es muy escasa y todos la necesitan)

Desde tiempos inmemoriales la humanidad ha necesitado de la presencia de los llamados superhéroes, de personajes mitológicos que han de ayudarla a superar las calamidades y las soledades  que acarrea y le muestra la dura existencia.

Y así, en especie de concurso, después de escuchar a sus amigos presentar y ponderar las hazañas de estos superhéroes salvadores preferidos, el joven tomó la palabra para exaltar al suyo: Jesús el Cristo.

Ya habían hablado extensamente sobre: 

Batman 

Creado por Bob Kane en 1939 después de presenciar que un ladrón asesinaba a su padre en un barrio de poca monta; el sujeto decidió combatir el crimen asumiendo la figura de un murciélago, porque según él los criminales eran muy supersticiosos y la figura de un animal oscuro y feo como éste (Ratzinger) les infundía miedo. Con aparatos tecnológicos inicio su misión de ayudar a la humanidad limpiando a Gotham (RD) de rufianes (clericales) al lado de su “compañero” Robin.

Supermán

Fue un extraterrestre aparecido en1938 con el nombre humano de Clark Kent cuyo nombre kryptoniano era Kal-El. Creado por el escritor estadounidense Jerry Siegel y el artista canadiense Joe Shuster en 1932, vendido a Detective Comics, Inc. en 1938 por USD 1,305 (Lo engañaron). Su primera aventura (No sexual) fue publicada en Action Comics 1 (1938),  luego en seriales de radio, televisión, películas, tiras periódicas y videojuegos.

Con el éxito de sus aventuras, Supermán ayudó a revivir el género del superhéroe cultivado por los antiguos griegos, estableciendo su primacía dentro del cómic estadounidense. La apariencia del personaje es distintiva e icónica: un traje azul, rojo y amarillo, con una capa y un escudo de “S”( no de peso $) estilizado en su pecho, escudo que se ha convertido en un símbolo del personaje en todo tipo de medios de comunicación.

Desde el planeta Krypton, su padre, el científico Jor-El, y su madre Lara Lor-Van, lo enviaron en una nave espacial con destino a la Tierra siendo un niño, momentos antes de la destrucción de su planeta. Fue descubierto y adoptado por Jonathan Kent y Martha Kent, una pareja de granjeros de Farmville, Kansas, que lo criaron con el nombre de Clark Kent y le inculcaron un estricto código moral. El joven Kent comenzó a mostrar habilidades superhumanas, las mismas que al llegar a su madurez decidiría usar para el beneficio de la humanidad.

También es conocido como El Hombre de Acero, El Hombre del Mañana y El Último Hijo de Krypton. Bajo la identidad de Clark Kent, Supermán vive en medio de los humanos como un «tímido reportero» del diario Daily Planet de Metrópolis. Ahí trabaja junto a la reportera Lois Lane, con la cual ha sido vinculado románticamente. (De seguro será condenado a un infierno de Kryptonita por usar los rayos X para escudriñar mujeres)

La Mujer Maravilla

Es una hermosísima superheroína creada por William Moulton Marston para la editorial DC Comics (y para algunos lujuriosos). Toda una frondosa princesa guerrera de las amazonas (mitología griega); conocida en su tierra natal como la princesa Diana de Themyscira.  Fuera de su tierra natal, utiliza un alter-ego, por lo que también es conocida por su identidad secreta Diana Prince.

Está dotada de una amplia gama de poderes superhumanos y habilidades de combate superiores que le dieron los dioses (quizás a cambio de favores).  Posee un gran arsenal de armas (no sexuales), incluyendo entre las principales el lazo de la verdad ( labia), un par de brazaletes mágicos indestructibles (muslos hermosos), su tiara, la que sirve como arma, además de un avión invisible de último modelo.

Capitán América

Su origen se remonta a finales de 1940 cuando los Estados Unidos aún no se habían implicado en la Segunda Guerra Mundial (por pendejos), pero en los kioscos ya habían comenzado a aparecer publicaciones protagonizadas por superhéroes vestidos con uniformes patrióticos.

En ese entonces Martin Goodman, propietario de la editorial Timely Comics, decidió aunar sus sentimientos antinazis y su “instinto editorial”, encargando a los artistas Joe Simon y Jack Kirby  a crear un nuevo personaje patriótico, el Capitán América.

Aunque debo decir que desde siempre he sido un enamorado de los pantaloncitos cortos de la Mujer Maravilla (mi María Magdalena), a la que espero encontrar como soltera en el Paraíso cristiano

El tono patriótico y antinazi del personaje se hizo evidente desde el primer número, en el que el héroe propinaba un puñetazo al mismísimo Adolf Hitler ( y una patada por el C). Kirby comentó al respecto: El Capitán América fue creado en un tiempo que necesitaba de figuras nobles. Todavía no estábamos en guerra, pero todo el mundo sabía que íbamos a estarlo. Esta es la razón por la que nació el Capitán América ( y no por un cuerno como muchos han creído); América necesitaba un súper patriota ( y no un comelón de hot dogs y hamburguer)

Y entonces, después de escuchar estas exposiciones, el joven procedió a presenta a Cristo, su superhéroe favorito: 

Cristo

El mito comenzó cuando unos dos mil años atrás un carpintero judío decidió justificar la infidelidad de su prometida diciendo que un ángel se le había aparecido en sueños para anunciarle que su enamorada había sido preñada por un tal Espíritu Santo. Sin embargo, su afán por proteger a la joven de chismes locales no impidió que sus vecinos se burlaran y lo tomaran por chiflado.

En esos tiempos los judíos necesitaban de un súper patriota (como el Capitán América en EEUU)  por lo que mitificaron a la creatura hasta convertirla en el famoso y exitoso personaje religioso hacedor de milagros y proezas que hoy todos conocemos como Jesús el Cristo, y todo, catapultado por la voluntad de un emperador llamado Constantino que, necesitando fortalecer a su imperio, decidió adoptar aquella ideología absolutista y arbitraria que había encarnado el cristianismo para embaucar a su pueblo.

Como entidad  extraterrestre, se propagó la versión de que el superhéroe había llegado al planeta Tierra por voluntad de su padre, por los deseos de un Dios único creador del Universo que le había encomendado rescatar a los seres terrestres del pecado original: librarlos del infierno, arrepentido y acongojado por el fracaso de su creación terrestre.

Se dice que, después de ser visitado en su cuna por tres reyes magos de Oriente guiados a por una estrella de Belén, el héroe se mantuvo oculto hasta aparecer en público a los 33 años de edad ejecutando prodigios, emborrachando gentes y anunciando que salvaría al mundo del pecado y de la muerte, ofertando un paraíso donde se viviría eternamente libre de dolor y de rufianes religiosos, en fin…del clero.

Con  notables súper poderes (dicen que dijeron sus lambones), logró sanar enfermos, transmutar la materia, multiplicar peces (sin espinas) y panes, adivinar el futuro, tele transportar los cuerpos y hasta resucitar cadáveres para vencer la muerte.

Y entonces, después de un período incierto sus “editores” líderes lograron negociar con un emperador romano llamado Constantino quien, con su gran “instinto editorial” y su poder,  logró explotar la franquicia de Cristo bajo el nombre de Iglesia Católica, Apostólica y Romana; desde entonces se ha logrado una gran difusión de su vida y sus hazañas.

Hoy, el proyecto de Constantino opera como toda una exitosa multinacional (con banco e inversiones y todo), en casi todos los países del mundo (picando a los Estados y a las gentes como hormigas africanas), como la única institución autorizada por Dios en el planeta Tierra (ni el papa se lo cree), la única autorizada para representarlo oficial y legítimamente (¡Er Diablo!)

Sus símbolos han sido desde entonces la cruz y el pez, venerados junto a las imágenes de unos héroes secundarios que llaman Santos ( pero no castos). Desde su muerte, sus fans se mantienen en espera de su prometido regreso, siendo éste el acto de fe colectiva más prolongado que ha de acreditarse a superhéroe y a pueblo alguno.

También llamado por los mitógrafos: Hijo de Dios, Ungido, Mesías, Salvador, El Hijo de Dios, Cordero de Dios, Hijo del Hombre… etc.

( ¡El pobre!… jamás sospechó que su Iglesia sería invadida por una plaga de degenerados pederastas y papas encubridores)

Debo confesar que…

…Como ser humano egoísta que gusta de sacar ventajas, de tener que elegir a uno de ellos elegiría al que me hace la mejor oferta: Jesús y su Vida Eterna…

Aunque debo decir que desde siempre he sido un enamorado de los pantaloncitos cortos de la Mujer Maravilla (mi María Magdalena), a la que espero encontrar como soltera en el Paraíso cristiano (ya ahíto de Manuela), para que esbocemos juntos allí Los Doce Trabajos de Hércules como jamás se esbozaron en la Tierra.

PD: Como dijo “Napoleón* en la batalla de las Termopilas”: Cuando una ideología quiere apoderarse de tu mente ese es tu problema,  pero cuando quiere apoderarse del Estado se convierte en un  problema de todos…( *Ojo: este Napoleón que menciono es un soldado griego, ¡mal pensado!)