Recientemente, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), anuncio el otorgamiento de un préstamo a la Republica Dominicana por US$400 millones, para la sostenibilidad y eficiencia del sector eléctrico. Cuando se entra a la pagina web del BID (https://www.iadb.org/en/project/DR-L1058), uno se encuentra que el alcance del financiamiento, esta dirigido a “dar soporte al Gobierno Dominicano, en la implementación de reformas sectoriales y políticas necesarias para promover sostenibilidad financiera y eficiencia operacional al sector eléctrico”.

Sin lugar a la menor duda, el sector eléctrico es el sector de la economía dominicana mas estudiado y diagnosticado. Una cantidad innumerable de estudios e informes, deben estar reposando el sueño de los eternos, en bibliotecas de instituciones públicas vinculadas al sector eléctrico, a la espera que la gran mayoría de sus recomendaciones sean implementadas por las autoridades competentes.

Desde la estatización de la Compañía Eléctrica de Santo Domingo en los años 50, hasta la fecha, el problema nodal del sector eléctrico y causante del extraordinario déficit financiero, que persiste, a pesar de tener periodos de tiempo con rebajas sustanciales de los combustibles derivados del petróleo, ha sido las elevadas pérdidas totales (energía cobrada a los clientes vs energía comprada a los generadores) de las distribuidoras y el exceso de empleomanía y gastos corrientes de las distribuidoras y de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE).

Según el Informe de Desempeño del Sector Eléctrico, publicado por la CDEEE, en Septiembre 2018, las distribuidoras poseían un total de 8,392 empleados, lo que representa 6,558 empleados de más, con relación a la recomendación de la firma chilena INECON, contratada por la Superintendencia de Electricidad (SIE), para la realización del estudio de Actualización de la Tarifa Técnica, de fecha Julio 2016. En dicho estudio, INECON recomienda que para las distribuidoras poder realizar de manera eficiente su trabajo, solo era necesario un total de 1,834 empleados para las tres distribuidoras. Con un total de 8,392 empleados, las distribuidoras están operando con 3.6 veces mas empleados que la cantidad recomendada por INECON en su estudio.

En el referido estudio de INECON, se indica que los gastos anuales de las tres distribuidoras en salarios y compensaciones económicas a los empleados se sitúan en unos US$26.7 millones, a razón de unos US$2.2 millones mensuales. En el referido Informe de Desempeño de la CDEEE, se indica que las tres distribuidoras, en Septiembre 2018, desembolsaron por concepto de gastos de personal, US$8.3 millones, unos US$6.1 millones de más, que equivalen a 2.74 veces el monto recomendado por INECON en su estudio del 2016. En el 2017, por concepto de gastos de personal, las tres distribuidoras pagaron unos US$110.7 millones, que representan unos US$84 millones de más, lo que equivale a 3.15 veces la cifra de US$26.7 millones anuales recomendado por INECON en su estudio.   

La sostenibilidad financiera y operacional del sector eléctrico, hace tiempo que esta diagnosticada, identificada, incluyendo las recomendaciones de las acciones específicas a ejecutar. En consecuencia, luce totalmente absurdo y descabellado, que el Gobierno se endeude por US$400 millones adicionales, para que al final se produzca un informe o series de informes, repitiendo los diagnósticos y recomendaciones que son hartos sabidos y conocidos.

Si el BID tiene la disposición de prestar US$400 millones para el sector eléctrico, mejor que lo haga para utilizar dichos recursos, en inversiones que se necesitan para la reducción de las perdidas totales en la distribución, que a Septiembre del 2018 se situaban en 31.4%. De esta manera, se estaría contribuyendo de manera efectiva a la sostenibilidad financiera y operacional del sector eléctrico, ya que el sector eléctrico no necesita de más informes de diagnósticos y recomendaciones.

Si el BID quiere ayudar con la sostenibilidad financiera y operacional del sector eléctrico, debería insistir ante las autoridades competentes, que implementen las recomendaciones de INECON en su estudio de Actualización de la Tarifa Técnica del 2016, en lo relativo a la eficientizacion y racionalización del número de empleados y gastos corrientes de las tres distribuidoras.

A continuación, una relación de los prestamos aprobados al sector eléctrico, periodo 2000-2018, tanto por el BID, como por el Banco Mundial. 

BID PRESTAMOS AL SECTOR ELECTRICO 2000-2018

El Cuadro 1 presenta una relación de todos los prestamos aprobados por el BID para el sector eléctrico, en el periodo 2000-2018.

El Cuadro 2, muestra los prestamos aprobados por el BID al sector eléctrico, según el área de acción.

Cuadro 2

BID PRESTAMOS SECTOR ELECTRICO 2000-2018 POR AREAS

El Cuadro 3, muestra los prestamos aprobados por el BID al sector eléctrico, por periodo de gobierno.

BANCO MUNDIAL PRESTAMOS AL SECTOR ELECTRICO 2000-2018

El Cuadro 4 presenta una relación de todos los prestamos aprobados por el Banco Mundial para el sector eléctrico, en el periodo 2000-2018.

El Cuadro 5, muestra los prestamos aprobados por el Banco Mundial al sector eléctrico, según el área de acción.

El Cuadro 6, muestra los prestamos aprobados por el Banco Mundial al sector eléctrico, por periodo de gobierno.

 

BID, BANCO MUNDIAL CONSOLIDADO PRESTAMOS APROBADOS

SECTOR ELECTRICO 2000-2018

El Cuadro 7, muestra los prestamos aprobados por el BID y el Banco Mundial al sector eléctrico, según el área de acción.

El Cuadro 8, muestra los prestamos aprobados por el BID y el Banco Mundial al sector eléctrico, por periodo de gobierno.

CONCLUSIONES

  1. Del total de US$929.13 millones de prestamos aprobados por el BID al sector eléctrico, en el periodo 2000-2018, US$274.13 millones, equivalentes al 29.50%, se asignaron a programas de reducción de perdidas en las redes de distribución. El restante, 70.5%, equivalente a US$655 millones, se asignaron para estudios de sostenibilidad, eficiencia energética, diagnósticos y recomendaciones, en otras palabras, a producir informes que han engrosado las bibliotecas de las dependencias oficiales que inciden en el sector eléctrico.
  2. Del total de US$929.13 millones de préstamos aprobados por el BID al sector eléctrico, en el periodo 2000-2018, US$600 mil, equivalentes al 0.06%, se aprobaron en el periodo 2000-2004. El restante 99.94%, equivalentes US$928.53 millones, se aprobaron en el periodo 2004-2020, el cual no ha finalizado.
  3. Del total de US$319.3 millones de préstamos aprobados por el Banco Mundial al sector eléctrico, en el periodo 2000-2018, US$162 millones, equivalentes al 50.74%, se asignaron a programas de reducción de perdidas en las redes de distribución. El restante, 49.26%, equivalente a US$157.30 millones, se asignaron para estudios de sostenibilidad, eficiencia energética, diagnósticos y recomendaciones. en otras palabras, a producir informes que los hechos y la realidad han demostrado y evidenciado, que no son tomados en cuenta por las autoridades competentes.
  4. Del total de US$319.3 millones de préstamos aprobados por el Banco Mundial al sector eléctrico, en el periodo 2000-2018, US$7.3 millones, equivalentes al 2.29%, se aprobaron en el periodo 2000-2004. El restante 97.71%, equivalentes US$312 millones, se aprobaron en el periodo 2004-2020, el cual no ha finalizado.
  5. Del total de US$1,248.43 millones de préstamos aprobados por el BID y el Banco Mundial al sector eléctrico, en el periodo 2000-2018, US$436.13 millones, equivalentes al 34.93%, se asignaron a programas de reducción de perdidas en las redes de distribución. El restante, 65.07%, equivalente a US$812.30 millones, se asignaron para estudios de sostenibilidad, eficiencia energética, diagnósticos y recomendaciones, en otras palabras, a producir informes que pocos leen y que casi siempre las recomendaciones no son ejecutadas.
  6. Del total de US$1,248.13 millones de préstamos aprobados por el BID y el Banco Mundial al sector eléctrico, en el periodo 2000-2018, US$7.9 millones, equivalentes al 0.63%, se aprobaron en el periodo 2000-2004. El restante 99.37%, equivalentes US$1,240.53 millones, se aprobaron en el periodo 2004-2020, el cual no ha finalizado.
  7. Cuando descubrimos, que aproximadamente el 65% de los prestamos otorgados por el BID y el Banco Mundial al sector eléctrico en el periodo 2000-2018, equivalente a unos US$812.30 millones, han sido asignados a la realización de estudios de sostenibilidad, eficiencia energética, diagnósticos y recomendaciones, en otras palabras, a producir informes que en la mayoría de los casos solo sirven como referencias bibliográficas, entonces comprendemos y no debemos sorprendernos, del por que en Septiembre del 2018, las perdidas totales de las tres distribuidoras se sitúan en el orden del 31.4%. 
  8. Si el préstamo del BID DR-L1058 para la Sostenibilidad y Eficiencia Sector Eléctrico II, por US$400 millones, recientemente aprobado por el BID y que no ha entrado en ejecución, se reorienta para ser utilizado en su totalidad, en inversiones en la red de distribución, para reducir de manera drástica las perdidas y déficit financiero de las distribuidoras, entonces del total los prestamos aprobados por el BID y el Banco Mundial al sector eléctrico, en el periodo 2000-2018, por un monto de US$1,248.43 millones, unos US$836.13 millones, equivalentes al 67%, se asignarían a programas de reducción de perdidas en las redes de distribución.
  9. Con este cambio propuesto en el alcance del préstamo del BID DR-L1058, para la Sostenibilidad y Eficiencia Sector Eléctrico II, para que los recursos económicos del préstamo sean destinados en su totalidad a reducción de perdidas en la red de distribución, se estaría contribuyendo de manera efectiva con la sostenibilidad financiera y operacional del sector eléctrico.
  10. Creemos, que todavía se está a tiempo, para realizar el cambio en el alcance del préstamo del BID DR-L1058, para la Sostenibilidad y Eficiencia Sector Eléctrico II.
  11. Como dice el proverbio anglosajon, “If there is a Will, there is a Way”.